Tell Magazine

Entrevistas » Cultura

EDICIÓN | Julio 2016

“La tinta corre por mis venas”

Alejandro Villegas serigrafista
“La tinta corre por mis venas”

Heredero del talento por las artes gráficas, tuvo la suerte de estar en el momento preciso para conocer su gra n pasión: la serig rafía. Con sólo diecisiete años decidió entrar al mundo art ístico, se niega a dejar que una máqui na se encarg ue de su trabajo, ya que pese a las ventajas de la tecnolog ía cree en el t a lento humano, lo que lo lleva a luchar por mantener viva la técn ica m ilenaria que tantas satisfacciones le ha dado.

Por Soledad Meléndez R. fotografía Andrés Gutiérrez V.

Está convencido de que por sus venas corre tinta, pasión heredada por su padre en una familia donde el talento por las artes gráficas y visuales es latente. Alejandro Villegas es de casta creadora.

Cuando la descubrió, nunca imaginó el saber ancestral que estaba adquiriendo. L a aprendió por casualidad y en forma autodidacta. Y en honor a esa mística es que pese a los avances de la tecnología, su objetivo es mantenerse lo más c onectado con lo humano, negándo se a que una máquin a haga todo por él. Hoy en día realiza talleres mensualmente en las ferias artísticas “NuevoArte” y el Taller Remolino, heredando parte de su historia a niños y jóvenes.

¿Su pasión por la serigrafía y el arte gráfico es una herencia familiar?
Somos una familia de dicad a a lo g r áfi co, m i p apá era tipógra fo, mi hermano, Omar, es documentalista y durante muchos años hizo clases. Después aparecí yo con el tema de las tintas y la serigrafía. Creo que nuestro papá nos echó tinta en las venas. Nos dejó esta herencia del amor de ensuciarse las manos con tinta.

Mi hermano también hizo serigrafía, mi hijo, “Bufón”, también aprendió, pero se dedicó a pintar murales, es algo que no va a terminar nunca, mis nietos también pintan.

¿Cómo aprendió la técnica?
Por algunas circunstancias no pude seguir estudiando, entonces debí empezar a trabajar y por esas cosas del destino llegué a la Universidad de Antofagasta —en ese entonces Universidad de Chile— y me mandaron al departamento de Arte para que barriera, porque a los diecisiete años no sabía hacer nada.

En ese tiempo había profesores y alumnos experimentando con la serigrafía, así que llegué el día, el momento y al lugar preciso, me interesé por la técnica y comencé a trabajar e investigar junto a este grupo.

TECNOLOGÍA V/S TALENTO

A pesar de las dificultades que vivió su gremio con la aparición de nuevas tecnologías, Alejandro optó por el romanticismo de su querida técnica, aquella que le ha entregado tantas satisfacciones, pese a las dificultades de desarrollar una actividad artística poco comprendida a su parecer. Rebelde ante lo establecido, las normas, la moda y la tecnología de turno no renuncia a mostrar su arte, basado en este legendario método, que el máximo representante del Pop Art, Andy Warhol, popularizó en la década de los sesenta.

¿Cuál es la diferencia entre la serigrafía y el uso del plotter, que es la técnica más utilizada actualmente en el área del diseño?
La serigrafía, al ser con tinta, tiene mayor adherencia. No creo que una sea mejor o peor, pero sí considero que el avance de la tecnología mató un sistema que fue inventado por los chinos hace cinco mil años. Sigo usando esta técnica porque no quiero que se pierda un método que es parte de la historia del arte gráfico. Lo hago más por romanticismo que por ganar plata, porque para eso mejor me compro un plotter, que es más rápido para pegas más grandes.

Creo que con la serigrafía hay un trabajo completo y el ser humano es el responsable, mientras que con el plotter el protagonista es la máquina, esa es la gran diferencia el valor del trabajo humano. Pienso que con la tecnología el talento de las personas queda de lado, lo bonito lo hace la máquina y gracias a eso hay muchos que se sienten artistas con sólo sentarse al computador.

¿Cómo enfrentó el ingreso de esta tecnología? ¿Tuvo que reinventarse?
No hubo reinvención, la serigrafía era patria o muerte y fue muerte, en realidad, porque no había cómo competir. Entonces los que nos dedicábamos a esta técnica, nos orientamos a otras áreas; en mi caso, me dediqué a la pintura, a la gráfica industrial, pero pintado a mano. Seguí con la serigrafía, pero de forma más artística.

¿Cree que la opción de continuar desarrollando la serigrafía fue la decisión correcta?
Pienso que los talentos se tienen que seguir desarrollando, independiente de cuánto se gane, esa es decisión de cada uno, cada quien sabe cómo quiere vivir. Mi opción es muy hippie, no me gusta tener jefes, por eso sigo luchando por la serigrafía, trato de vender lo que hago en la calle o en la feria, trato de hacer talleres para que la gente aprenda y así poder vivir de esto que es lo que me gusta.

¿Cómo ha sido la experiencia de los talleres?
Hago mis talleres gratis porque en el fondo no hay que dejar que se pierda este arte, pues es parte de la cultura que heredaremos a nuestros hijos, les tenemos que enseñar serigrafía porque el plotter va a pasar y no será más que un mal recuerdo, porque van a inventar una máquina más rápida, a diferencia de la serigrafía que es una técnica vigente desde hace cinco mil años, que se ha mantenido al igual que un auto clásico.

¿Cómo es la recepción de los cursos de serigrafía en el público local?
Es un descubrimiento, creo que cuando la gente ve el desarrollo de la serigrafía y la impresión se imaginan que es magia. Los talleres que hago se llenan fácilmente con treinta personas, generalmente hago dos talleres porque con dos ya no alcanza, la gente está ávida de saber y conocer algo que escuchan a lo lejos.

Quedan maravillados porque la gente está muy inserta en la tecnología y la serigrafía es algo impresionante para ellos, es un reencuentro con las técnicas más antiguas. Ya se han pasado el dato y van muchos estudiantes de diseño gráfico y artistas gráficos, porque en sus carreras no les enseñan esta técnica, porque esto no se aprende con un título, uno lo aprende de forma autodidacta, no hay escuelas, salvo algunos cursos.

¿Los alumnos quedan con ganas de conocer más?
Mi taller de serigrafía es básico, pero eso es una pincelada de todo lo que es esta técnica. Entonces se entusiasman y te buscan para nuevos talleres en nuestro lugar de trabajo conocido como Patio “Taller Remolino”. Creo que estamos aportando a conservar la serigrafía entre las nuevas generaciones. Hoy se está perdiendo todo y nada se está rescatando, nadie dice que vamos a recuperar a las personas que se dedican a las artes manuales y cuando estas desaparezcan se darán cuenta lo que perdieron.

 

"(La serigrafía) es un descubrimiento, creo que cuando la gente ve el desarrollo de la serigrafía y la impresión se imaginan que es magia”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación2+2+1   =