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EDICIÓN | Julio 2016

Educación superior, centralismo y desarrollo regional

Hernán Cortés Olivares, académico e historiador de la Universidad de La Serena.
Educación superior, centralismo y desarrollo regional

La conformación del Estado  Moderno en Hispanoamérica, por Carlos V y su hijo Felipe II, implica la creación de dos grandes universidades, la primera en la Isla de Santo Domingo y la segunda en Lima, ambas con el propósito de formar los cuadros administrativos para las distintas instituciones reales.

El financiamiento es fiscal, con aportes de privados, para solventar la construcción de la infraestructura y el pago de todos los funcionarios de la universidad. Uno de los mayores problemas fue la preferencia de los alumnos por la filosofía y el derecho en desmedro de las matemáticas, la física y la geometría, en una relación de cien a diez.

La Compañía de Jesús, formada por hijos de la aristocracia de los Estados Católicos de Europa, organiza su propia estructura educacional basada en colegios, residencias, conventos y empresas de producción y comercio. Es un sistema educacional autónomo e independiente de la Corona pero obediente al Papa, rechazando en reiteradas ocasiones la responsabilidad de administrar la Educación Superior Universitaria, aduciendo que sus capítulos y reglas lo prohibían; el tema de fondo es el rechazo a la Potestad Regia o Real Patronato.

En Chile se funda, en Santiago, la Real Universidad de San Felipe, después de la expulsión de la Orden jesuita, utilizando las dependencias de sus colegios y residencias, pero todos los intentos por mejorar la calidad de la educación técnica profesional para la innovación tecnológica y el ensayo de métodos ya utilizados en Alemania, Francia, Italia e Inglaterra, fracasaron, no por la falta de capital sino por la carencia de alumnos y el terror a las matemáticas.

La naciente República de Chile debe solucionar los mismos problemas coloniales: dependencia de las exportaciones mineras y agrarias, contar con profesionales especializados para eliminar los abusos de los capitalistas y comerciantes extranjeros, quienes eluden el pago de los impuestos adulterando la ley de los metales. Esto incentiva la creación de Institutos Nacionales en Santiago, La Serena, Concepción y la creación de la Universidad de Chile, en 1842. A fines del siglo XIX, en 1888, la Iglesia ante el avance demoledor del laicismo liberal y la pobreza social, crea la Pontificia Universidad Católica de Chile, bajo el espíritu del Humanismo Cristiano.

La pugna ideológica entre el materialismo laico y la doctrina social de la Iglesia para decodificar y resolver los problemas de una sociedad subdesarrollada extremadamente pobre y bajo la influencia de las utopías revolucionarias, crea, en 1916, el Instituto Técnico para jóvenes de escasos recursos en Valparaíso, con el fin de elevar el nivel cultural de las clases populares y con una formación cristiana. En 1927, el presidente Carlos Ibáñez del Campo dicta el Estatuto Universitario, reconociendo por ley, las universidades privadas, ello permite la creación de la Universidad Católica de Valparaíso, en 1928. La crisis financiera que vive el país, en 1950, repercute en la UCV; el obispo solicita al Papa su apoyo y este designa a la Compañía de Jesús tutora de su gobierno. La Orden, en un período de trece años, la transforma en una universidad de excelencia con cinco facultades, nuevos Estatutos Generales y Reglamentos. En junio de 1956, gracias a la donación de doña Berta González Moreno, viuda de Astorga, y el interés de los jesuitas, se funda en Antofagasta una sede de la UCV, pues la U. de Chile no tenía interés en la región norte. Esta iniciativa significa la creación de un Bachillerato, la Escuela de Filosofía y Letras e Ingeniería, que luego recibe el nombre de Universidad del Norte y cuando el Estado reconoce su autonomía, por ley 15.561, el 4 de Febrero de 1964, lleva el nombre de Universidad Católica del Norte. Hoy, su excelencia académica es el testimonio vívido de la alianza entre la Iglesia, sus benefactores y la confianza del Estado y la sociedad chilena.

 

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