Tell Magazine

Columnas » Presta Oído

EDICIÓN | Julio 2016

Último acto

Por Marcelo Contreras
Último acto

Un par de días antes de la matanza en la discoteca Pulse en Orlando, la cantante Christina Grimmie firmaba autógrafos tras un concierto cuando un hombre le disparó varias veces. La artista de veintidós años, tercera en la competencia de talentos televisivos The Voice en 2014, murió en el hospital, mientras el asesino se suicidó en el mismo lugar. El crimen se une al historial de muerte en vivo y en directo de la música popular. En 2004, el ex guitarrista de Pantera “Dimebag” Darrell falleció de tres tiros en la cabeza mientras actuaba con la banda Damageplan. El autor de los disparos, un ex marine, dejó sin vida a cuatro personas e hirió a otras siete antes de ser abatido por la policía.

La cantante sudafricana Miriam Makeba, famosa mundialmente por el single Pata Pata y recordada en Chile por un tumultuoso paso por el festival de Viña en 1972, cuando lanzó vivas al gobierno de Allende y recibió una silbatina, cayó fulminada de un ataque al corazón en pleno concierto en Italia tras interpretar su éxito en noviembre de 2008. También en Italia, pero en 1999, el bajista y cantante Mark Sandman, líder de la banda de rock alternativo Morphine, murió en plena actuación de un paro cardíaco.

En febrero de 2003, la banda de rock Great White ofrecía un concier to en un pequeño local en Rhode Island, cuando el manager del grupo lanzó fuegos ar tificiales. Se declaró un incendio y el guitarrista Ty Longley murió tratando de rescatar su instrumento. Años antes, Longley integró una banda junto al ex baterista de Megadeth Nick Menza, quien el pasado 21 de mayo dejó de existir en pleno concierto por un infar to.

 

Otras Columnas

» Ver todas las Columnas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación5+4+9   =