Tell Magazine

Entrevistas » Deporte

EDICIÓN | Junio 2016

Equilibrio

René Zapata, judoka.
Equilibrio

Energía y perseverancia. No hay imposibles para este deportista, que retomó la práctica de esta milenaria disciplina japonesa, tras trece años de ausencia, superando todas sus expectativas y demostrando un alto nivel de competición. El impulso nació por las ganas de compartir su gran pasión con sus hijos, que lo ha unido mucho a su familia, pilar fundamental para sus logros deportivos.

Por Soledad Meléndez R. / fotografía Andrés Gutiérrez V.

Alcanzar el equilibrio entre mente y cuerpo es una de las principales motivaciones para el deportista antofagastino René Zapata, que a sus cuarenta y cuatro años es segundo puesto en el ranking nacional de judo, disciplina que retomó luego de haberse retirado por más de una década.

Desde muy joven incursionó en este deporte, con positivos resultados a nivel nacional, dentro de su categoría. Pese a ser una gran pasión, la paternidad, los estudios y las obligaciones laborales asumidas al iniciar su propia empresa, lo alejaron del deporte. Y a pesar de las satisfacciones, confiesa que se sintió consumido por la rutina, que además lo mantenía muy alejado de su familia. Por ello, decidió dar un vuelco a su vida y volver al entrenamiento, con la sorpresa de retomar la práctica con un buen estado físico y con el mejor de los regalos: cautivar a sus hijos que hoy también incursionan en el judo.

¿Por qué decidiste volver a la disciplina después de trece años?
Volví por mi familia, para tener un cable a tierra, motivado por la mística que tiene esta práctica como tal, que es muy especial, fiel a su origen japonés que le entrega un perfil distinto al de otros deportes. Como venía en una línea de alta competencia, volví a mis orígenes y empecé a participar en torneos. Durante el 2014, estuve entrenando tres meses. Lamentablemente me lesioné, porque mi cuerpo ya estaba acostumbrado a otro ritmo y el judo te exige mucho. Pero no desistí, apenas me recuperé, volví a los torneos durante el 2015 y me fue bastante bien.

¿Cómo fue la experiencia?
Me invitaron a competir a nivel nacional y empecé a ganar. El más importante fue el Torneo Sudamericano de Judo Master 2015, que se organizó en Santiago, donde logré el primer lugar. Pensé que era suficiente, pero en noviembre se realizó el torneo más importante del año a nivel de federación. Competí y gané, participando con jóvenes de otra categoría, por lo que superé todas mis expectativas. Ahora estoy en el segundo puesto en el ranking nacional entre deportistas más jóvenes, muchos de ellos dedicados sólo al deporte.

¿Cuáles son tus desafíos para este año tras tu exitoso regreso?
Participaré en un torneo panamericano en Santiago. Además, ya estoy inscrito para representar a Chile en un mundial que se desarrollará en Miami y también pretendo participar en torneos preparativos como el abierto de Buenos Aires, Argentina.

LUCHA

Pese a los positivos resultados logrados en competencias, para el judoka antofagastino el camino no fue fácil. Las lesiones iniciales le pasaron la cuenta, pero las ganas estaban y asumió ese momento como un desafío que debía ser superado. Con perseverancia y gracias al apoyo de un equipo de salud que califica de “primer nivel”, retomó la disciplina con una rutina de deportista de alto rendimiento, lo que le permitió cumplir cada uno de sus objetivos.

¿Cuál es tu rutina para responder al alto nivel al que te enfrentas?
Entreno de lunes a sábado. Aquí la familia juega un rol importante, porque le resto tiempo a ellos. Trabajo en forma normal de lunes a viernes y mi plan de ejercicios es de tres veces a la semana con dos horas de judo y los otros tres días acondicionamiento físico en el gimnasio. A este plan agregué natación dos veces por semana, antes de iniciar mi jornada de trabajo, lo que me ayuda a la elongación y a reforzar el ejercicio aeróbico, ya que el judo mezcla ambas capacidades en el combate. Son cerca de quince horas semanales de acondicionamiento, acompañado de un estricto régimen nutricional.

¿Cuál es tu principal motivación para responder a este régimen de alta exigencia?
Me incentiva profundamente el control emocional que entrega el judo. Este deporte ha sido un pilar dentro de mi vida, porque te exige y te insta siempre a luchar por más, para lograr la excelencia, ser el mejor y sobresalir en todas las áreas de tu vida. Esta disciplina forma personas de bien, destacando valores como la honestidad y el respeto. Por eso volví, porque me estaba consumiendo: trabajaba quince horas al día, era una verdadera locura. Este regreso me permitió estar más tiempo con mi familia, porque al volver, mis hijos también se entusiasmaron y es así que Belén (10) y Gabriel (9), entrenan judo hace un año y medio. Este año fueron a su primer torneo. Belén ganó en su categoría y Gabriel salió tercero. Mi esposa, María José, tiene una actividad paralela a la mía, pero se incorporó también a este proceso. Ella es muy flexible, me apoya en mis tiempos, que no es fácil porque la despierto a las cinco de la mañana cuando me voy al gimnasio o me espera cuando regreso del entrenamiento después de las diez de la noche.

Entonces tu familia es una pieza clave…
Si no contara con el apoyo de ellos, no podría entrenar. Debes tener tus cinco sentidos alerta para estar compitiendo, porque te puedes lesionar si estás desconcentrado. El deporte me ha entregado una válvula de escape que me hacía falta; volví a ser como antes, dejando de lado el mal genio, el estar ausente por los problemas de la empresa, que es algo que nos pasa a todos. Ahora nos unimos con más fuerza dentro de mi hogar, lo que es positivo para todos.

¿Cuáles son tus proyecciones en esta carrera a la que hoy se suman tus hijos?
Esperaba abrir mi propio club una vez que me bajara del ring, como dicen los boxeadores, pero se presentó lo del sudamericano, después vino el mundial y lo más probable es que no termine con ese torneo, sino que con el mundial del próximo año. Conozco la experiencia de organizar un equipo y me gusta mucho transmitir mis conocimientos, por eso, terminando este proceso de competición, voy a volver a enseñar, impulsado por mis hijos y con muchas ganas de formar mi propio club y darle mi sello en la forma de enfrentar este deporte, que entrega muchas herramientas para la vida

 

"Me motiva el control emocional que entrega el judo. Este deporte ha sido un pilar dentro de mi vida, porque te autoexige y te insta siempre a luchar por más, para lograr la excelencia, ser el mejor y poder destacarte en todas las áreas de tu vida”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas