En estos días en que comienzan las carreras electorales, sería un muy buen punto que candidatos y candidatas nos contaran cuáles son sus planes respecto al mundo del arte y la cultura. Y no me refiero solo a la elaboración de proyectos específicos, sino que a la manera en que nuestros municipios nortinos planificarán de manera estratégica la inversión que realizarán en este ítem durante sus administraciones.
Porque el acceso a la cultura es un derecho que las personas deben comenzar a visualizar y exigir. En este sentido, el rol que cumplen las municipalidades está íntimamente relacionado con escuelas de formación, bibliotecas e, incluso, la responsabilidad respecto a lograr interacción entre colegios e instituciones. Cada pilar de la gestión cultural debe ser analizado y potenciado, definiendo de manera clara y transversal objetivos y focos, de manera que todos los estamentos apunten en la misma dirección.
Con ello, el efecto multiplicador de cada iniciativa será evidente, creando una sinergia que favorecerá tanto a artistas y creadores, como a la comunidad en general y sobre todo, a la propia autoridad que sin necesidad de grandes inversiones logrará recuperar el espíritu positivo de nuestras comunas nortinas, tan ricas en multiculturalidad y tan ansiosas de consolidar sus identidades.