E n Inglaterra nadie dijo nada, pero en el sur profundo de EE.UU., Sudáfrica, España y México, las declaraciones no pasaron desapercibidas, menos para el Vaticano que elevó una protesta formal. Sucedió hace cincuenta años, cuando John Lennon de The Beatles declaró “el cristianismo se irá (...) nosotros ahora somos más populares que Jesús”.
La historia fue así. En marzo de 1966, el periodista Maureen Cleave del diario London Evening Standard, publicó una serie de entrevistas hogareñas con cada miembro del cuarteto de Liverpool tituladas “¿Cómo vive un Beatle?”. El reportero era de confianza. Había sido de los primeros en escribir sobre el fenómeno del conjunto y les acompañó en su primera gira en Estados Unidos, en 1964. Al turno de Lennon, Cleave reparó en un crucifijo de tamaño real que tenía el músico y de ahí derivaron las declaraciones. Era marzo de 1966, las notas fueron publicadas en Gran Bretaña y la reflexión de alcances religiosos del líder de Los Beatles no tuvo repercusiones.
A fines de julio, la revista estadounidense para jóvenes Datebook, a la cual el agente de prensa del grupo había ofrecido esas entrevistas, decidió destacar en portada la sentencia de Lennon y comenzó la reacción conservadora, incluyendo el Ku Klux Klan, que llamó a repudiar a la banda, que además iniciaba en agosto una nueva gira por el país.
Para Los Beatles, a esas alturas hastiados de los conciertos porque dadas las limitantes en los sistemas de amplificación no escuchaban absolutamente nada, fue la gota que rebalsó el vaso. El 29 de agosto de 1966 ofrecieron el último show de su carrera.
Curiosamente, en 2008, el Vaticano hizo una declaración donde daba a entender que disculpaban las palabras del legendario artista, porque comprendía que el súbito estrellato le había confundido.