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EDICIÓN | Mayo 2016

Cine submarino

César Villarroel, buzo y documentalista.
Cine submarino

Ha recorrido la costa, desde Arica hasta la Antártida, capturando las más increíbles imágenes del mundo submarino. Formó parte del equipo de expedición de Céline Cousteau, realizadores del documental Océano, y es el director y fotógrafo de una serie de cápsulas sobre biodiversidad. Su espíritu es acercar a grandes y pequeños a este gran patrimonio natural, pues afirma, y con propiedad, que estamos muy lejos de conocerlo.

Por Verónica Ramos B. / Fotografía: Patricio Salfate T.

Amante de la fotografía desde pequeño, sus juegos infantiles consistían en inmortalizar diferentes elementos de la naturaleza. Esperaba ansioso el resultado de sus capturas pues, en esos años, el revelado podía extenderse por semanas y, en ocasiones, ninguna foto le servía. A los dieciocho años hizo un curso de buceo en Reñaca y su primer buceo certificado fue en Los Molles con una cámara fotográfica en la mano. “Bajaba al fondo del mar con una tabla plástica blanca de PVC y con un lápiz grafito anotaba los datos y las fotos que iba capturando, para después compararlas e ir mejorándolas. Eso lo hice por mucho tiempo, porque obviamente, no existían las cámaras digitales”, recuerda.

Mientras estudiaba construcción civil en la Universidad de Viña del Mar, viajaba todos los fines de semana a Coquimbo, para sumergirse en el océano, descubrir sus misterios y registrarlos con su lente. Afirma que gran parte de su práctica y aprendizaje como buzo fue en Punta de Choros.

Lo que partió como un pasatiempo y una tremenda inquietud por conocer el mundo submarino se transformó en el centro de su vida. “En el año 2000 nos trasladamos a La Serena, con mi mujer, la “Kika”, a quien conocí buceando. Nos enamoramos de esta ciudad y optamos por vivir cerca de la reserva marina. Nuestros días transcurren entre mi Centro de Buceo Explora Sub en Caleta Chañaral de Aceituno y La Serena. Ella es abogada y los fines de semana trabaja como guía en el centro de buceo”, señala César Villarroel (40), enfatizando que la “Kika” es, además, su dupla en este oficio.

Desde entonces, César hace clases de buceo deportivo, bautismos y documentación de la reserva marina de las islas Chañaral, Damas y Los Choros. Este es su radio más próximo, pues ha tenido la posibilidad de viajar por todo Chile documentando material inédito para universidades y ONGs. Todo ello con el propósito de difundir y educar sobre el patrimonio natural de las costas de nuestro país.

GALÁPAGOS CHILENA

César recalca que más que un fotógrafo es videista y pese a que ha realizado varios cursos de fotografía y de edición, se arrepiente de no haber estudiado cine. “Toda esa necesidad de lograr una buena foto y que partió como una afición, tuvo mayor sentido cuando hicimos el documental Océano, Chile frente al mar con Céline Cousteau, nieta del gran investigador francés, Jacques Cousteau. Recorrimos todo Chile, desde Arica hasta la Antártica. Fue un trabajo logístico tremendo donde hicimos de todo, navegar, grabar, apoyar en el diseño… El resultado fueron doce capítulos de cincuenta y cinco minutos cada uno. Lo han repetido varias veces en Canal 13 Cable y eso ¡es muy bueno!”.

Gran mérito de la tecnología
¡Lo que ha hecho la tecnología es espectacular! Hoy, la mayoría de las cámaras digitales se pueden sumergir y eso es ¡fabuloso! Han irrumpido con tanta fuerza que han creado un nicho para la ciencia, es decir, que el registro de todas las personas pueda servir para investigación.

Es que aún tenemos tanto por conocer…
El común de las personas cree que nuestro mar es muy oscuro y lo cierto es que tiene mucha luz. En lo que sí tienen razón es que nuestras aguas son frías, pero esto es una virtud del mar chileno y no un defecto, porque significa que está llena de nutrientes y eso permite generar mucho más vida que el Caribe u otro lugar. En general, la gente sabe muy poco del mar…

¿A qué lo atribuyes?
Decimos que nuestro país es largo y angosto, porque no incluimos el mar dentro de la mirada de nuestro patrimonio. Cuando logremos hacer ese cambio, es decir, mirarnos con el mar incluido en nuestro territorio, podremos decir que somos un país largo y ancho.

¿Y ese es tu objetivo con estas documentaciones submarinas?
Con los videos apuntamos a crear un cambio muy pequeño, pero que puede crecer como una bola de nieve. Por ejemplo, en los televisores que venden en las grandes tiendas ¿no crees que debieran poner imágenes submarinas de alta resolución de nuestras costas? En vez de mostrar videos de otros países. El mes del mar debiera significar mucho más que el Combate Naval de Iquique. Deberíamos vestir la Moneda con exposiciones fotográficas de imágenes submarinas, hacer seminarios, incluir deportes, fomentar más con centros comunitarios y sociales. Hay algo más allá y con muchas más posibilidades.

¿Quién financia estos proyectos?
Nosotros hacemos proyectos para un área de estudio o investigación, en particular, de universidades de todo Chile. Elaboramos cápsulas donde habla un científico destacado y mostramos imágenes del fondo marino, que nunca se han visto. También realizamos cápsulas sobre biodiversidad con financiamiento propio. El centro de buceo, además de dar clases, tiene una unidad de desarrollo que funciona como productora de cine submarino. Realizamos documentación con equipos de cine digital con iluminación submarina y varios elementos técnicos que nos permiten captar tal cual es la realidad bajo el agua.

¿Y en qué consisten la cápsulas submarinas?
En un minuto puedes ver imágenes inéditas de una especie y quedas informado sobre sus características, estado de conservación, donde habita, etc. Están hechas de una manera ágil y didáctica y hasta la fecha ya hemos hecho veinte cápsulas. Abarcamos temas desde ballenas jorobadas sobre el agua y buceando, como también de locos, lobos de mar, pingüino de Humboldt, etc. Las publicamos en la página web Vimeo, plataforma que realiza diferentes trabajos a nivel mundial.

¿Y el escenario principal es Caleta Chañaral de Aceituno?
Esta zona es nuestra base, porque es uno de los lugares de mayor biodiversidad marina del mundo. Esto se debe a un fenómeno llamado surgencia y significa que la corriente de Humboldt está llena de nutrientes y con los vientos de la zona, sumado a la geomorfología submarina que atrapa esa corriente hace que todos estos nutrientes se eleven, permitiendo que exista gran cantidad de kril, colonias de cinco mil lobos de mar, ballenas azules, jorobadas, delfines nariz de botella, aves y el ochenta por ciento de la nidificación de pingüinos del Humboldt del mundo, es decir, ¡estamos frente a las Galápagos chilena! Entonces, es muy fácil poder realizar desde esa plataforma, el rescate de manera natural de muchas especies.

DIFUNDIR Y EDUCAR

César cuenta con un banco de imágenes sorprendentes, ordenadas por especies y lugar geográfico. Agrega que ha sido afortunado, porque ha buceado todos los naufragios de la Guerra del Pacífico y a pesar de que ha tenido la posibilidad de bucear en el extranjero, las costas e islas chilenas no las cambia por nada.

“Este invierno trabajé con el presidente del gremio de pescadores de La Herradura, buscando mantarrayas. Verlas en su ambiente natural, posadas en el fondo y de dos metros y medio fue ¡alucinante! En estos veintiún años de buceo es la segunda vez que veo mantarrayas y el poder grabarlas me dejó completamente maravillado”, comenta.

¿Qué material audiovisual estás preparando actualmente?
Estamos haciendo una línea de base audiovisual, es decir, una recopilación de vida submarina para tener un registro del lugar y completar así una radiografía lo más precisa posible del momento actual de conservación de la reserva marina. Con este material trabajamos las cápsulas. Queremos reunir cuarenta y cinco y hacer una distribución en la Región de Coquimbo y Atacama, como material informativo para los colegios. Nosotrosponemos nuestro trabajo, pero lo que buscamos es que nos ayuden a levantar esta información y entregarla. Ya tenemos doce cápsulas y seguiremos reuniendo material. Nuestra idea es lanzarlas en mayo, como una manera distinta de celebrar el mes del mar.

Toda esta labor tiene también para ti un gran sentido social
Tenemos un sistema de becas que lo financiamos con nuestros propios recursos. Todos los hijos de pescadores del pueblo donde operamos, pueden bucear gratis con nosotros. Cada vez que un niño quiere aprender y conocer las reservas marinas, lo incluimos en un grupo de clientes o les hacemos clases de buceo. Me conmueve cuando veo la actitud de los niños y su relación con el mar. Tienen una cultura marítima ¡impresionante!

¿Educar es tu gran aliciente?
Así es. En diciembre del 2015 publicamos el libro Biodiversidad marina y ahora estamos trabajando en una segunda edición. En el 2012, realizamos en Copiapó una actividad llamada “Mundo Submarino para Niños”. En un domo geodésico, ubicado en la Plaza de Armas, hicimos un túnel de fotografías de gran formato en 3D con fotos desde Arica a la Antártica. También lo hicimos para los niños de la Teletón y para los niños del Programa Puente en Valparaíso. Queremos retomarlo este año, porque nuestro interés es que la gente se acerque al mar… ese es nuestro espíritu.

 

"Caleta Chañaral de Aceituno es considerada las Galápagos chilena. Existe una gran cantidad de kril, colonias de cinco mil lobos de mar, ballenas azules, jorobadas, delfines nariz de botella, aves y el ochenta por ciento de la nidificación de pingüinos del Humboldt del mundo”.

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