Pearl S. Buck Editorial Grupo Z, 291 páginas.
Se trata de una obra inédita de la gran escritora norteamericana Pearl S. Buck (1892- 1973), en la que trabajó poco antes de su muerte. Fue la primera escritora del Nuevo Mundo en ganar un Premio Nobel, un prodigio que, con sólo nueve años de trabajo, y recién a los cuarenta y seis años (en 1938), obtuvo el galardón, fundamentalmente por su obra maestra, La buena tierra (por la que también obtuvo el premio Pulitzer). La recuperación de los manuscritos de esta novela es una historia en sí misma. Estaban guardados en el baúl de una bodega, sin que nadie supiera de su existencia, hasta que fueron encontrados por una desconocida, en una granja de Texas en 2012, a cuarenta y un años de la muerte de su autora y ochenta y cinco de su primera novela.
El eterno asombro marca el regreso a la actualidad literaria de una escritora genial, injustamente postergada, que nos tenía una última sorpresa. Es difícil no intuir que el protagonista, Randolf Colfax, es ella misma, y su propio camino hacia la escritura creativa. Son demasiadas las pistas: unos padres ejemplares, el contacto con Oriente, un ser que se percibe con una inteligencia portentosa, el ambiente intelectual del Medio Oeste.
El protagonista de la novela inicia sus pasos en el propio vientre de su madre y luego, producto de una mala experiencia juvenil, recorre el mundo en búsqueda del sentido de la vida. Visita Nueva York, Inglaterra, París y Corea. En su travesía se entera de lo bueno y de lo malo, pero siempre teniendo en claro su destino particular. Finalmente, opta por la creación ar tística como la manera de plasmar su inquietud intelectual, y termina escribiendo una novela sobre Corea, teniendo la capacidad de presentar a Occidente una cultura radicalmente diferente (igual como hizo su autora con China en La buena tierra, o con Japón en Viento este, viento oeste) y presentar los dramas sociales que acarrea la ocupación (los hijos mestizos, la prostitución, el mercado negro, entre otros). Un final inesperado evita que la obra sea una desabrida historia de amor.