Tell Magazine

Entrevistas » Cultura

EDICIÓN | Abril 2016

Lenguaje ritual

Dusan Koscina, mosaico con semillas
Lenguaje ritual

Ofrenda, manifiesto, belleza y alimento se entremezclan en un concepto que, para su autor, deriva de una intención muy personal. Sembró es el nombre de su técnica y el resultado de sus originales obras, que lo han llevado a perpetuar su camino creativo con un nuevo proyecto y en el corazón de La Serena: Monasterio Casa Taller.

Por Verónica Ramos B. / fotografía Patricio Salfate T.

En pequeñas y ordenadas cajas, Dusan (27) dispone de una serie de semillas y sobre un trozo de madera procesada va armando sus composiciones. Arvejas, frijoles, maíz cusqueño y dorado, pepas de calabaza y girasol, porotos verdes, pallar, blanco, rojo, negro, burro, jaspeado y canario se confabulan en una propuesta única y de creación propia.

Hace cuatro años que este serenense y actor de la PUC se dedica a desarrollar esta técnica que llegó a sus manos de manera fortuita. En el 2011, se fue a vivir a Horcón, en el Valle de Elqui, con la finalidad de experimentar el mundo de la autosustentabilidad. Construyó su casa y con el tiempo de especializó en el área de la permacultura. Creó su propia huerta y como pasaba mucho tiempo en soledad, se dedicó a observar, de manera obsesiva, las semillas que él mismo producía. Su veta artística abrió un campo inexplorado y comenzó a formar imágenes personales con cada una de ellas.

“Siempre me he sentido atraído por la naturaleza, por las deidades sudamericanas, las fiestas paganas y las imágenes de vírgenes. Coleccioné fotografías y empecé a crear máscaras decorativas con papel reciclado y arcilla. Sobre estas fui armando los mosaicos con las semillas que tenía en mi huerta. Los primeros trabajos los hice básicamente de maíz, frijol y pepas de sandía o de calabaza. Con el tiempo incorporé las semillas transgénicas, pero siempre manteniendo su color natural”, destaca el artista.

¿Cuál fue el resultado de esta propuesta?
Se dio un lenguaje bien interesante que tiene relación con la ofrenda, es decir, una especie de manifiesto donde se incorporan las semillas como si estas fuesen joyas y se traduce en una pieza de arte congelada en el tiempo. Comencé a crear imágenes religiosas y paganas buscando un lenguaje ritual, a través del alimento. Mezclé parte de mi mundo sensible en una pieza de arte.

SEMBRÓ

La positiva recepción de su novedosa técnica fue determinante para que Dusan Koscina dejase Horcón y diera inicio a un viaje con la intención de adquirir mayor conocimiento. “Estuve en Brasil, visité su capital, el estado de Río y el Valle do Capon, donde conocí composiciones religiosas muy interesantes. También viví en San Pedro de Atacama, recorrí los cementerios de las salitreras y aprendí de sus festividades. Estando allí incorporé en mis trabajos el vegetal seco y el material reciclado para hacer las imágenes de diablos. En ese entonces, sentía que a mis piezas les faltaba un sellado más acabado para protegerlas. Estaba en un proceso más bien experimental”, comenta.

¿Continuaste, entonces, en la búsqueda?
Opté por viajar al norte de Argentina y conocí una serie de santos populares, como el Gauchito Gil, que me ayudó a codificar algunos de mis diseños. Este tipo de imágenes son un estímulo que me permite crear piezas propias. Después viví en Uruguay y sentí la necesidad de regresar a La Serena el año pasado, para dedicarme a crear, producir y comercializar mis trabajos.

¿Así incorporas la madera y consigues el acabado perfecto?
Comencé a hacer mandalas con semillas y en formatos más planos. Probé con la madera y empecé a cristalizarlos con diferentes resinas. Instalé un taller en una parcela e inicié un proceso creativo más constante. Finalmente, el año pasado presenté una exposición individual en la galería Aurora, llamada Sembró Ruta Sacro Pagana. Fue entonces que decidí llamar Sembró a esta técnica propia, que tiene que ver con un gesto, con una acción.

¿Qué trabajos exhibiste en esta primera colección?
Un tótem con imágenes de influencia altiplánica, máscaras esculpidas, mandalas en estructuras circulares y trípticos enmarcados con durmientes. Fue la recopilación del trabajo de un año. Aquí conocí a Chávez, artista visual, con quien iniciamos el proyecto de formar una galería cultural.

MONASTERIO CASA TALLER

Es el nombre de la iniciativa cultural que tiene a Dusan y a su colega, con todas las energías encauzadas en este laboratorio creativo, ubicado en un pasaje de Eduardo de la Barra y en pleno casco histórico de La Serena. “Es un espacio que se sustenta por sí mismo y donde circula gente todo el día. Nos ha permitido crear una plataforma para mostrar distintas disciplinas de arte y ahora en noviembre instalaremos una tetería”.

¿La intención, también, es revitalizar este sector?
Exactamente, la idea es dar una revalorización a un espacio clásico serenense. Los artistas reactivan un lugar, le dan valor, se genera tendencia y se crea un círculo cultural en torno a una industria creativa.

¿Qué proyectos tienen para Monasterio?
La idea es aprovechar todos los espacios y ya hemos realizado ferias de poesía y narrativa. Más adelante esperamos concretar un proyecto de teatro. Mi idea es realizar un happening para que el público pueda interactuar dentro del espectáculo. Estamos trabajando, también, en una huerta vertical en el patio interior de la casa taller. En definitiva, nuestras expectativas son que Monasterio se sustente en todo sentido. Sabemos que todos pueden ganar mucho, aportando en este lugar.

 

"Monasterio Casa Taller es un espacio que se sustenta por sí mismo y donde circula gente todo el día. Nos ha permitido crear una plataforma para mostrar distintas disciplinas de arte y ahora en noviembre instalaremos una tetería”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación8+1+5   =