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EDICIÓN | Abril 2016

Totalmente dedicada

Magdalena Müller, actriz
Totalmente dedicada

Acaba de estrenar casa televisiva y obra teatral. Mientras espera por un primer proyecto en Mega y aguarda ansiosa el debut de su primera película, de la mano de Silvio Caiozzi, interpreta a Lily en la obra Toc Toc que dirige el español Jesús Codina. Una artista joven que desborda talento y no para de trabajar.

Por Carolina Vodanovic G. / fotografías Andrea Barceló A.

Nacida en Viña del Mar y criada en Santiago, esta actriz, bailarina y cantante —según su propio orden de preferencia— debutó el 2006, con apenas catorce años, en la teleserie Charly Tango de Canal 13.

Ahí interpretó a la hija de María Izquierdo y, como se trató de un papel menor, pudo continuar con su vida habitual: ir al colegio y practicar cuatro veces por semana ballet en el Instituto Cultural de Las Condes. “Bailo desde los cuatro años, justo cuando llegué a vivir a Santiago. Para mí el ballet lo era todo, de hecho quería ser bailarina. Ya no bailo ballet clásico, pero siempre he tomado clases y desde hace cinco años estoy practicando hip-hop y girly style en la academia de los Power Peralta”.

Fue durante una de sus tantas prácticas de ballet, que la reclutaron para un casting televisivo. En ese minuto el proyecto era el que luego se convertiría en la exitosa serie Amango, pero que en un principio no se hizo, por falta de presupuesto.

¿Qué significó Amango en tu carrera?
El eslogan de la serie era “un sueño hecho realidad” y la verdad es que en mi vida significó eso. Éramos nueve y la serie estaba pensada para ser actuada por gente de nuestra edad y para un público de nuestra generación, entonces no podía ser mejor. Fue muy entretenido. A todos nos gustaba la danza, el canto, la actuación y tuvimos la posibilidad de profundizar en nuestros gustos e ir profesionalizándolos. Hice grandes amigos, gente entrañable que quiero muchísimo y con las cuales me relaciono hasta el día de hoy.

Fue tal el éxito de Amango, que a poco andar el canal decidió editar un disco, luego otro, y el elenco empezó a dar una serie de conciertos por todo el país. El verano del 2008 concluyó, tras meses de intensa gira, con un teatro Caupolicán lleno en sus tres funciones diarias, y con la presentación del grupo en la XLIX versión del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar.

“Ahora me pasa que lo pienso y de verdad no puedo creer que haya vivido todo lo que viví. Alcanzaron a ser tres intensos años, de primero a tercero medio y fue algo impresionante. Jamás pensamos que la serie tendría el éxito y la repercusión que tuvo. De hecho, se hizo hasta una película, un pseudo-documental, con un recuento de los conciertos que dimos”.

LOS INICIOS

Fue una vez finalizada la enseñanza media, y habiendo trabajado en televisión por ya casi cinco años, que decidió entrar a estudiar teatro en la Academia de Fernando González.

¿Alguna corrección recurrente que recuerdes te hayan hecho mientras estudiabas?
Sí, Fernando me pedía que tuviera mayor proyección en el escenario. En general me alababa harto, me decíaque actuaba con mucha verdad, pero que me veía chiquitita, que me faltaba proyectar más la voz. Venía de haber actuado en televisión y la tele no tiene nada que ver con el teatro.

Y entre la televisión y el teatro, ¿qué te gusta más?
No lo sé. Creo que el teatro es más difícil, por lo mismo más desafiante. Tienes que tener la valentía de estar en un escenario una hora y media, sin cortes, sin equivocaciones y debes ir resolviendo en el minuto, en tiempo real. Además que tiene una magia que no tiene la tele, la magia del aplauso, el poder estar ahí con la gente es impagable; pero hacer televisión es muy entretenido, ¡lo paso chancho! He tenido la oportunidad de trabajar con directores increíbles como Herval Abreu y Oscar Rodríguez y he aprendido muchísimo de ellos.

Convencida de que en el showbiz hay que saber hacer de todo, Magdalena toma permanentemente clases de canto, “soy afinada, tengo harta técnica y soy una buena intérprete, pero no tengo un gran caudal; siento que entre bailar, cantar y actuar, el canto es lo que más me cuesta, es mi mayor desafío. Hubiera querido tener la voz de Whitney Houston, pero como no la tengo, debo seguir trabajando”.

¿Te parece importante que los actores se manejen también en estas dos disciplinas?
Hoy en día es importante, aunque no sé si fundamental. Si sólo te dedicas a la actuación vas a poder hacerlo bien, siempre y cuando seas bueno y estés dispuesto a trabajar mucho. Creo que el noventa y nueve por ciento es trabajo duro y el resto talento. Yo soy amante de los musicales, es un sueño que tengo pendiente, y uno ve estrellas como Hugh Jackman, que baila como un Dios, canta increíble y además actúa, y eso se está repitiendo mucho en el mundo y tarde o temprano va a llegar a Chile. De hecho, llevan mucho tiempo ya haciendo musicales en Argentina.

Con un gusto musical bien definido, el anglo pop bailable, por una parte, con intérpretes como Bruno Mars, Beyoncé y Rihanna, y música romántica en español a cargo de Ricardo Arjona y Luis Fonsi, esta actriz de veinticuatro años, ha debido sortear todo tipo de obstáculos en estos ya diez años de carrera.

Quizás uno de los desafíos más importantes tuvo que ver con su rol en la teleserie de TVN, Los Carmona, donde hace tres años y por exigencia del personaje, se le pidió que aumentara de peso. “La verdad es que fue difícil y no sé si lo volvería a hacer. En ese minuto estaba atravesando por un quiebre emocional que se me juntó con mucho cansancio acumulado, así que dado que me dieron permiso para comer, me puse a comer… No me arrepiento de haberlo hecho porque la Yoyita fue un personaje muy querido, era muy chistosa y me parecía genial que fuera tan hueca y que se creyera la más mina del mundo, a pesar de ser gordita, pero ella tenía herramientas que yo no manejaba en mi vida personal.

¿Te sentiste agredida en algún minuto?
Sentí una discriminación gigante por estar con un poco de sobrepeso y ahora entiendo a la gente que sufre con eso. La televisión nos ha enseñado que ser flaca es una cualidad y fue problemático, porque si bien la gente quería al personaje, me hicieron mucho bullying. Hoy estoy en mi peso ideal y me encanta tener pechugas, poto y lindas piernas, no me interesa pesar cuarenta kilos, no me parece sano. Exigente con su trabajo y muy detallista, pasa horas y horas estudiando cada uno de sus personajes. “No me gusta que me cataloguen de matea, porque es sinónimo de fome y te juro que no soy fome, pero siento que ser actor no es una carrera fácil y tienes que estar dispuesto a trabajar muchísimo. Me pasan un personaje y yo quiero ser ese personaje, quiero realmente transformarme en él; con la Yoyita me pasaba el día hablando como huasita con voz chillona, ¡si hasta mi mamá me decía que parara! Llego a delirar con mi trabajo”.

¿Te consideras una actriz más bien dramática?
Siento que se me da más fácil. Cuando tuve que hacer comedia fue un gran desafío. Tengo facilidad para llegar a la tristeza, para conectarme con la rabia, a pesar de que yo en mi vida soy una persona más bien alegre y rara vez me enojo. Creo que hacer reír a la gente es muy difícil, además nunca me he encontrado muy chistosa, pero me propuse lograrlo y he descubierto que tengo una veta cómica y ha sido entretenido indagar en ella. Cada personaje para mí es un yo distinto, los voy guardando y se van quedando en mí.

EL FUTURO

Recientemente integrada al área dramática de Mega, está feliz pues vuelve a trabajar con el equipo de María Eugenia Rencoret, que en su minuto le dio la oportunidad en TVN. Mientras espera que se defina cuál será su labor, recarga pilas en las tablas y participa del elenco de Toc Toc, una obra francesa que en Chile se estrenó hace algún tiempo y que bajo la dirección del español Jesús Codina hoy reúne a Roberto Nicolini, Sebastián Layseca, Juan Pablo Bastidas, Carolina Paulsen, Pamela Leiva y Julio Rojas.

¿Qué otros proyectos hay para este año?
Tiempo atrás me invitaron a participar de la película de Silvio Caiozzi Y de pronto el amanecer, y estuve dos meses en Chiloé dedicada a eso. Fue un sueño cumplido poder hacer cine y que Silvio me haya dado la oportunidad de estar en su película. Tengo entendido que se estrena en octubre y estoy aterrada, no la he visto pero me imagino que será preciosa. Fue maravilloso trabajar con una persona que delira de esa manera con su trabajo, él está todo el día en esto, con decirte, que no se acordaba ni de comer. Grabábamos una sola escena al día, pero nos demorábamos doce horas porque él se dedica a cada plano como si fuera una escena. Fue un lujo. Y el 16 de junio esperamos estrenar también, en el Teatro de la Vitrina, una obra llamada Carolina, de Isidora Aguirre, que es súper especial para mí, pues hace un año montamos una compañía con mis compañeras de escuela y este será nuestro primer trabajo.

 

"Me invitaron a participar de la película de Silvio Caiozzi Y de pronto el amanecer, y estuve dos meses en Chiloé dedicada a eso. Fue un sueño cumplido poder hacer cine y que Silvio me haya dado la oportunidad de estar en su película”.

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