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EDICIÓN | Abril 2016

Una boda perfecta

Elizabeth Zárate, wedding planner.
Una boda perfecta

Para una novia es el día más importante de su vida y eso lo tiene muy claro la única wedding planner de esta región. Con años de experiencia y trayectoria, Elizabeth Zárate se ha ganado este reconocimiento, no solo asesorando y acompañando de manera exclusiva a los novios, en un proceso que está lleno de detalles. Ella se ha convertido en amiga, cómplice, incluso sicóloga de quien, durante meses, ha depositado toda su confianza para que este gran día, resulte perfecto.

Por Verónica Ramos B. / Fotografía Patricio Salfate T. Locación Centro de Eventos Las Vertientes, El Molle.

Con veinticinco años de matrimonio, tres hijos y felizmente casada, Elizabeth Zárate sabe que una boda es el inicio de una historia y no el “The End” como en los cuentos de princesas. Es por eso que un momento tan crucial en la vida de una pareja, debe marcar este primer paso y ser recordado por ellos, por la familia y los amigos, como una fiesta inolvidable.

Velar para que así sea, es su objetivo y propósito. Una labor que surgió de manera natural, después de largos años dedicada a la decoración de iglesias para matrimonios y más tarde, a la producción de estos eventos.

“En el año 2000 partí haciendo recuerdos para matrimonios y sé lo que es quemarse los dedos con silicona o amanecerse haciendo cientos de recuerdos. Luego, me di cuenta de que existía una necesidad en el mercado que tenía relación con la confección del ramo de novia y la decoración de la iglesia. Me fui perfeccionando e hice cursos de tarjetería española y elaboración de partes de matrimonio. Compraba revistas de novios y una gran ventaja para mí, fue aprender de Internet. Me atreví, entonces, a hacer la primera decoración de una iglesia, recomendada por una señora que vivía en mi sector. Luego, esa novia me recomendó con otra y así se fue dando solo”, recuerda Elizabeth.

¿Absolutamente autodidacta?
Así es. Estudié secretariado bilingüe, pero siempre fui bien artista. Cuando comencé a hacer recuerdos y a decorar iglesias, las solicitudes fueron creciendo desde mi barrio, desde el sector, desde mi ciudad en Coquimbo y luego desde La Serena. En algún minuto, surgió la necesidad de organizar eventos pequeños en hoteles de la ciudad, que en esa época eran muy pocos los que se dedicaban a hacer matrimonios. En el 2006 comencé a decorar salones en diferentes lugares.

¿Así llegas a la producción de eventos?
Sí, pero solo de matrimonios. Me di cuenta de que faltaba un orden que va mucho más allá del menú o de la música. Era necesaria una organización previa que no podía pasar por los novios y tampoco por la familia. Entonces comencé a perfeccionarme en cuanto a la coordinación.

Es que son muchos los detalles para producir un matrimonio
¡Son miles!, muchos más de lo que la gente cree. En esos años, me daba cuenta de que nadie sabía, por ejemplo, dónde dejar la torta cuando el proveedor la entregaba o llegaba un familiar con el cotillón y no sabían quién lo entregaría durante la fiesta y así muchos detalles de los cuales nadie se hacía responsable.

De manera que buscas solucionar estas falencias
En el 2009 formé mi productora que, más tarde, derivó su nombre a Elizar Producciones.

Esto significó contar con toda la infraestructura para organizar una boda y crear mi propio equipo de trabajo.

¿Y quiénes conforman este equipo?
¡Aquí todo el mundo cuenta! Que una boda resulte perfecta depende del chef, de los iluminadores, de los garzones, del metre, de los proveedores, coordinadores, de la decoradora, en fin, ¡son todos importantes! Como estoy a cargo de toda de la producción, ya no me dedico a decorar la iglesia.

¿Eso significó capacitar a una decoradora?
He tenido la fortuna de que este emprendimiento me ha llevado a generar en forma paralela otras actividades, entre ellas, la posibilidad de trabajar como monitora enseñando el oficio de la floristería, a través de una OTEC o de alguna municipalidad. Me enamoré de esto y hasta el día de hoy, no lo he dejado. Es maravilloso poder capacitar mujeres que el día de mañana pueden ser un aporte en su hogar y que, incluso, yo misma las contrato.

ASESORÍA EXCLUSIVA

De la producción de un matrimonio, surge para Elizabeth un nuevo concepto y un próspero oficio. “En el mercado existen miles de empresas dedicadas a producir eventos, pero generar un evento tan importante como un matrimonio requiere dedicación y exclusividad. Así nace la necesidad de entregar un servicio personalizado solo para esa novia y eso es lo que hago como wedding planner”, recalca.

¿Se abre un nueva oportunidad para ti y que en esta zona no existía?
A partir del año 2014, aumentaron las recomendaciones y la necesidad de ser contratada exclusivamente como wedding planner. Esto se da porque las novias necesitan de una ayuda que no sea la mamá, la hermana o la amiga. Hoy, una novia se puede casar en cualquier lugar, es decir, sin la necesidad de contratarme como productora del evento y yo puedo ser su wedding planner y velaré porque se le entreguen todos los servicios contratados.

Hablas más de la novia que del novio, ¿siempre es ella quien toma las decisiones?
Ambos reciben la atención, pero trabajo de manera más personalizada con la novia, porque es ella quien necesita una partner a su lado. Muchas veces paso a ser su cómplice, amiga y hasta sicóloga… porque vivo con ella todo el proceso de su matrimonio.

¿Y en qué consiste tu asesoría?
Cuando me reúno con los novios por primera vez, veo su presupuesto y vamos viendo juntos, todos los detalles. Acompaño a la novia en la elección del vestido, de los partes, los recuerdos, las flores, etc. Si necesita datos de páginas web, una cita con algún proveedor o tomar la hora en el Registro Civil, yo coordino todo. La lista de acciones es de la A hasta la Z. Al ser personalizado, significa que te dedicas solo a un matrimonio Como wedding planner no tomo más de dos novias para un matrimonio dentro del mismo mes. Lo ideal es que me contraten un año antes del evento, pero si me lo piden seis o tres meses antes, la acompaño igual ¡es mi pega y la tengo que ayudar! Lo importante es que la fecha de su evento no coincida con uno que ya fue contratado con antelación.

Este oficio es muy cotizado en el extranjero, sin embargo, acá recién está tomando fuerza
Así es. En el extranjero existe hace mucho rato y en Santiago existen algunas colegas que aplican el concepto de wedding planner. En la región, hay muchas empresas que realizan bodas y algunas son muy buenas, pero no entregan el servicio personalizado que da una wedding planner.

¿Tú eres la única en la zona?
¡Sí! Incluso desde el año pasado, cuento con una franquicia en Enjoy Coquimbo, para ser la única wedding planner que lleva novios a este centro de eventos.

¿Qué hizo que te ganaras este espacio?
La experiencia, la trayectoria y la recomendación. Todo esto tiene que ver con la constancia, porque me he caído muchas veces y probablemente lo seguiré haciendo, pero no soy soberbia y sé que me servirá para ser mejor. Como coordinadora debo tener mucho control. Más que nervios o ansiedad me preocupo de que el proveedor no me falle y durante el evento soy la última en irme, yo cierro la puerta del salón.

INYECCIÓN DE AMOR

El bagaje de Elizabeth, además de su reconocida experiencia, se debe también a una serie de capacitaciones que ha realizado como presidenta de un gremio regional. Se trata de la Asociación de Empresarias de la Región de Coquimbo (ASEMINC) integrada solo por mujeres emprendedoras. “Gracias a este gremio, he viajado mucho y he podido crear redes importantes visitando distintas empresas de producción de eventos”, afirma.

Lo que te ha permitido conocer nuevas tendencias
No hay Expo Novios en Santiago a la que no haya asistido, porque es vital estar a la vanguardia, saber qué es lo viene. Hace tres años participo con mi propio stand en la Expo Novios que se realiza en Coquimbo. Todo esto ha sido un gran aprendizaje.

¿Es un rubro complejo, lo has pasado mal en algún momento?
¡Muchas veces! Pero tengo un libro rojo donde todas las novias me dejan una dedicatoria y para mí ¡es una inyección de amor enorme!, porque relatan lo importante que fui para ellas en un momento tan especial de sus vidas.

¿Has vivido la cancelación de un matrimonio?
Sí, pero afortunadamente no son tantos. En una ocasión, una novia canceló su matrimonio y después de dos años decidió casarse con la misma persona. Lo bonito de esta anécdota es que me buscó nuevamente a mí para coordinar su boda.

¿Y te han pedido algo extravagante?
En una ocasión una novia me pidió que cientos de mariposas volaran desde unas cajitas, cuando ella saliera de la iglesia. Le expliqué que era muy complicado por varias razones, además algo así, está fuera de presupuesto… era casi una súper producción hollywoodense.

¿Te involucras emocionalmente en cada evento?
El día que yo deje de emocionarme cuando veo a una pareja que se está casando o de ver al padre de la novia como mira a su hija, tal vez diga ¡ya no puedo trabajar en esto! Dudo que eso suceda, porque en el plano emocional es una satisfacción impagable.

 

"… trabajo de manera más personalizada con la novia, porque es ella quien necesita una partner a su lado”.

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