Reinventarse o morir. Esa fue la consigna de esta ingeniera comercial. Renunció a su trabajo en el retail, se separó y cambió el esmog y la cordillera por la calidad de vida costera, donde se instaló con perro, niños, camas y petacas hace poco más de un año. Un cambio radical que hoy agradece y que la tiene colaborando en frentes tan diversos como la Fundación Piensa, Matriz Moda, la Universidad Adolfo Ibáñez y en las primeras elecciones ciudadanas en Valparaíso. Voluntariosa, intensa y transversal, Karen llegó para quedarse y hacer región.
Por Macarena Ríos R. / fotografía Teresa Lamas G.
La Karen es como una ráfaga. Desde su casa de antología en Miraflores —comprada a la familia Moltedo con la firme convicción de que sólo ahí sería feliz—, dispara ideas con la misma facilidad con que cambia de tema. Todavía no lleva dos años en la región y dice que ya echó raíces.
¿Eres impulsiva?
Soy harta cabeza, pero últimamente siento que los cuarenta fue como un despertar y que estoy cada vez más conectada conmigo misma. El conocerme me da aún más seguridad en las decisiones que he tomado. Hoy sé mejor lo que quiero.
Hace poco le hicieron una oferta laboral soñada desde la capital, “de esas en las que uno quisiera terminar sus días”, pero Karen se mantuvo firme. “Consecuente”, como me dirá más adelante. “Yo me matriculé en esto y no hay pie atrás”. Igual de consecuente como cuando dijo que jamás se iría a la competencia y semanas después rechazaba una contundente propuesta para hacerse cargo del área internacional de otra cadena de retail.
Y al decir “esto” se refiere a la articulación de redes para sacar a Valparaíso de la precariedad en la que se encuentra, a los proyectos colaborativos que ha ido desarrollando para sumar esfuerzos en pos de un bien común regional y al trabajo desinteresado junto a diversos actores sociales para levantar fondos y luchar contra el paradigma de que todo debe venir desde Santiago para que funcione.
El lobby ha sido intenso y la ha llevado a codearse con Pier Paolo Zacarelli, Gonzalo Bofill, Felipe Kast, y Daniel Morales, por nombrar algunos, en un verdadero apostolado por devolverle a la ciudad el sitial que se merece. “La fuerza y energía que tiene Valparaíso lograron devolverme la pasión por construir cosas”, asegura.
¿QUIÉN ES KAREN LEIN?
Luego de estudiar comercial y de un breve paso por una compañía de lencería, partió a Milán, donde se inscribió en la primera versión del Máster en Fashion Management en la prestigiosa escuela SDA Bocconi, sin saber siquiera de la existencia de Ferragamo o Prada, mucho menos de las otras marcas de lujo.
“Entré al Máster y se me abrió el mundo. Amé Milán, definitivamente allá florecí”. Durante dos años se sumergió en el mundo de la moda, entendió cómo operaba la industria, visitó bodegas de marca de la talla de Armani, tuvo clases de marketing con grandes empresarios. Y aunque fue la mejor alumna de la generación y le ofrecieron hacerse cargo de Patagonian Outdoor allá, el destino dijo otra cosa y volvió a Chile.
No pasó ni un mes y fue reclutada por José Antonio Gálmez —cuando Almacenes París todavía era una empresa familiar— donde llegó a ser gerente de franquicias. Fueron años de viajes a China, Estados Unidos y Europa. Un trabajo sumamente entretenido y absorbente.
¿Te pasó la cuenta?
No. Yo amaba lo que hacía, tenía un equipo de trabajo maravilloso, un ambiente increíble y una jefatura espectacular. Esos primeros cinco años en Cencosud fueron los mejores años laborales de mi vida, hasta hace muy poco.
La llegada de Cristóbal (8) cambió su vida y sus prioridades. La ejecutiva, la mujer de negocios 24/7 se fue transformando. El nacimiento de Paz (6) solo vino a ratificar las ganas de reinventarse. “That´s it”, se dijo y renunció.
El 2013 comienza a turistear por Valparaíso. Tímidos al principio, sus viajes se fueron haciendo cada vez más recurrentes, igual que la idea que empezó a rondar en su cabeza: la de ayudar al desarrollo de la ciudad porteña desde la vereda de las políticas públicas.
Todavía sin saber a ciencia cierta a quién recurrir, el destino la juntó con un personaje clave en la vida porteña, que comenzó a vincularla con las personas precisas. Jorge Martínez, el ex director de la Fundación Piensa, fue una de ellas. “Esa fue la primera gran puerta que se me abrió. Jorge me invitó a co-dirigir una mesa de trabajo sobre la retención de talentos y empecé a conocer gente de todos los sectores de primer nivel”.
La red de contactos se fue ampliando y diversificando. Claudio Osorio la invitó a hacer el taller Industria de la Moda, que hoy va en la cuarta versión. “Mi plan es que la UAI sea un poco la Bocconi que yo necesito para articular y profesionalizar el sector. No pretendo que se haga una carrera en torno a esto, porque no tenemos hoy en día un campo donde insertar a los alumnos, pero sí que esto salga desde un taller y se transforme en un Minor de Ingeniería Comercial, con una oferta más compleja”, asegura con una sonrisa en sus ojos azules, culpa de la herencia austríaca paterna.
MATRIZ MODA
¿Y cuál es la post venta de esto?, le preguntó Karen al presidente de la Cámara de Comercio en plena Pasarela Valparaíso 2015. ¿Qué viene después?, ¿dónde encuentro estas marcas?, ¿dónde son visibles?, ¿quién se hace cargo?, ¿cómo se promocionan?, ¿cuánto venden?, ¿cómo impacta en la economía local?
Hace rato que se había insertado en el circuito local y se movía como pez en el agua. Esa noche, al no obtener respuestas, se dio cuenta de que si querían potenciar y poner en vitrina lo que pasaba con Pasarela Valparaíso, había que trabajar en forma colaborativa. Y así nace Matriz Moda.
“Por mi trabajo en la UAI ya conocía a Carolina Arias (periodista y dueña del Bazar La Pasión) y supimos que había que hacer algo. Invitamos a la increíble Sofía Calvo y a la maravillosa Trinidad Morán y creamos esta plataforma multidisciplinaria, cuyo único objetivo era sumar y aunar esfuerzos. Me siento una privilegiada de poder trabajar con ellas”.
¿Qué aportaron en esta primera colaboración con el Duoc?
Para Pasarela Valparaíso 2016 trabajamos la curatoría de los diseñadores y la difusión. Se subieron muchos medios y el talento local tuvo más visibilidad que nunca, lo que me permitió llegar de mejor manera a los auspiciadores.
“El trabajo de Vivian Urmeneta (directora de la carrera de Diseño del DUOC) es impresionante y faraónico, ella ha sido la gran impulsora de Pasarela Valparaíso y tremendamente generosa con nosotras”.
¿Cuál es el sello de Matriz Moda?
El profesionalismo y las ganas de articular desde el trabajo colaborativo. Actualmente estamos trabajando en la presentación de un modelo que muestre a gran escala lo que sería la estrategia regional para la industria de la moda para poder acceder a fondos públicos.
¿El gran sueño?
Instalar la Semana de la Moda en Valparaíso. Esa es nuestra responsabilidad como Matriz Moda, que podamos impactar en la economía local al articular los distintos actores de esta gran cadena sustentable: diseñadores, mano de obra y tiendas.
EN PRIMERA PERSONA
De padre visionario y madre artista, dice que prefiere perder plata que tiempo, que sus niños son el centro del universo y que no le importa la política, pero sí la ciudadanía. Por eso está en el comité del arquitecto Daniel Morales, trabajando en las primeras elecciones ciudadanas para levantar un candidato a alcalde independiente en Valparaíso. “Mi leit motiv es articular desde la vereda del bien común”.
Alta, delgada, histriónica. Ríe con ganas mientras camina con su facha de modelo por su casa de cielos generosos y paredes vestidas por Santos Guerra, Ilabaca y la pintura porteña de Mena y Amenábar, que descubrió gracias a sus “amigos utópicos Nancy y Bertand” (dueños de la Galería Bahía Utópica). “Esta casa me inspira”, dice ella y se nota.
¿Un momento del día?
Cuando voy a buscar a mis niños al colegio.
¿Lo que no cambiarías por nada del mundo?
¡La calidad de vida que tengo ahora, mujer! Acá armé una red maravillosa, no hay doble estándar, no hay trampas, no hay envidias… ¡Y hay tiempo!
¿Y en qué lo inviertes, por ejemplo?
Hace dos años que no veía televisión. Ahora me tomo mis cuarenta y cinco minutos al día y los invierto en Scandal, una serie extraordinaria.
¿Qué te relaja?
El deporte, la lectura, mis amigos, ver a mis niños contentos.
¿El desafío más grande?
Ser mamá.
¿Echaste raíces?
Soy inmensamente feliz en esta ciudad. Creo que en el futuro mucha gente apostará por una mejor vida en nuestras regiones y buscará ser parte del desarrollo de otras ciudades. Nosotros somos los únicos que podemos darle fuerza a este proceso.
"Soy inmensamente feliz en esta ciudad. Creo que en el futuro mucha gente apostará por una mejor vida en nuestras regiones y buscará ser parte del desarrollo de otras ciudades”.