Tell Magazine

Agenda » Tecnología

EDICIÓN | Abril 2016
El 3D no está muerto

Hace cinco años el 3D inició su desembarco en los hogares y desde entonces no ha tenido más que problemas. ¿Por qué el éxito en cines no se traduce en las salas de estar?

No fue sorpresa para nadie cuando Samsung y Sony anunciaron la descontinuación de sus líneas de televisores 3D para el hogar. “Ya nadie los compraba”, dijeron. Y en realidad, en toda su historia, muy pocos lo hicieron. Los usuarios nunca se acostumbraron a usar lentes y eso gravitó su mal desempeño en el mercado.

Los televisores 3D llegaron al mercado con altas expectativas, pero nunca fueron lo que se esperó de ellos. Su éxito en las salas de cine, de la mano de títulos como Avatar y UP, no se tradujo nunca en los hogares y, según información del retail, solo en 2015 la venta de televisores 3D bajó un veintidós por ciento mientras que la de televisores de alta definición (HD), sigue en aumento.

Son muchas las variables que impidieron el despegue de estos televisores 3D y que se convirtieron en verdaderas barreras para la adopción de esta tecnología: precio elevado, un catálogo muy pequeño de películas y series y la incomodidad de usar lentes para poder ver televisión. Esto último es la piedra en el camino que las empresas nunca pudieron sortear y que se transformó en el punto más gravitante para dejar de lado esta opción en casa.

Es impreciso decir que la televisión 3D ha muerto. El cine seguirá realizando producciones con este estándar. Muy por lo contrario, el 3D seguirá más vivo que nunca en la pantalla grande, pero en casa la batalla está terminada. Lo que prometía ser la próxima generación de televisores nunca cumplió las expectativas de sus usuarios. Las fichas de las empresas ahora están en la súper alta definición (4K), pero falta mucho tiempo para empezar a masificar esa tecnología.

OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación2+3+2   =