Tiene recién doce años y ya logró ser la número uno a nivel nacional en categoría infantil y con ello ingresar a la categoría juvenil de elite en Gimnasia Rítmica. Con un viaje a España y una competencia en Estados Unidos a la vuelta de la esquina, busca ser la mejor de Chile.
Por Soledad Meléndez R. fotografía Andrés Gutiérrez V. / Asistente de Fotografía Alejandra Villablanca
Perseverancia y constancia son las claves de su éxito. Francisca Games comenzó a temprana edad en el ballet, práctica que hoy le entrega importantes herramientas a la hora de competir en Gimnasia Rítmica, disciplina en la que ya logró ser la número uno a nivel nacional en categoría infantil, en 2015. Con una seguridad única ylas ideas muy claras, este año asumirá un nuevo gran desafío: entrar a la categoría juvenil de elite, lo que se traduce en prepararse para competir a nivel internacional.
Concentrada a un ciento por ciento, con un viaje España y una competencia en Estados Unidos agendada, esta pequeña estrella del deporte dedica gran parte de su día a entrenar, con total apoyo de sus padres, Larry Games y Jéssica Guzmán, quienes han motivado a “Fran” en esta carrera que partió desde que era muy pequeña.
INICIOS
La Fran comenzó a practicar ballet a los tres años, casi por casualidad. Solía caerse con frecuencia y el médico le diagnosticó un importante porcentaje de hiperlaxitud (extensión y flexibilidad amplia), por lo que practicar esta disciplina le ayudaría mucho. Este fue el primer paso y la base para desarrollarse en la gimnasia rítmica, práctica que comenzó a los seis años en un proyecto de extensión de la Universidad de Antofagasta. Luego continuó practicando en dependencias del Colegio Antofagasta, donde entrena desde 2010 hasta la fecha bajo el alero del Club Deportivo de Gimnasia Rítmica de Antofagasta, donde participan veintisiete niñas de cuatro a catorce años.
¿Qué fue lo que más te gustó de la Gimnasia Rítmica?
Me gustaba mucho la música y los implementos como el balón, la cinta, el aro… en realidad todo. Esto lo complemento con el ballet, que nunca he dejado de lado.
¿Cuál crees que es tu ventaja?
Creo que el ballet, porque da delicadeza en los movimientos, considero que eso me distingue de otras competidoras.
¿Cómo fue quedar como cabeza de serie a nivel nacional?
Me sorprendió, no me lo esperaba, porque en un momento tuve problemas con un implemento y pensé que me iba a ir mal, pero no. Después empecé a ganar más lugares y en cada competencia iba subiendo hasta que finalmente quedé primera en la categoría infantil y juvenil. Entonces me di cuenta de que sí puedo.
¿Qué significa esta clasificación?
Ahora subí a una categoría que es más difícil porque es de niñas que son mayores que yo. Es una categoría de tres años y yo estaré en el inicial y hay compañeras que están en el tercer año de esa categoría. Es un poco complicado, pero tengo mucha confianza en lo que puedo hacer.
¿Cómo se viven las competencias?
Con mucho nerviosismo, sobre todo porque solo tienes una oportunidad. Entonces tienes que hacerlo bien y no puedes cometer errores. Está el tapete de competición y otro de entrenamiento. Mientras están pasando las competidoras otras están entrenando y verlas así aumenta la tensión, porque hay algunas muy buenas.
¿Qué se siente al momento de presentarse frente al jurado?
Al entrar a competir uno se deja llevar por la música y el implemento. Lo importante es bailar durante la rutina, entonces se debe sentir la música, lo que junto a la expresión corporal dan un resultado muy lindo.
ESTUDIOS
La preparación de la Fran requiere de mucha dedicación y disciplina. Sus entrenamientos dependen de las competencias y varían de sesiones dobles, triples a jornadas completas. Por esta exigente rutina y por su proyección en esta rama, sus padres decidieron inscribirla en un sistema de exámenes libres para deportistas, para enfrentar sus desafíos como cabeza de serie y prepararse para competir como la número uno de Chile en el próximo sudamericano.
¿Cómo combinas los estudios con la práctica deportiva?
Hay varios colegios en Santiago que tienen un sistema especial para deportistas y mi mamá me inscribió. Ellos te envían libros y uno tiene que estudiar todo el año y en octubre se rinden pruebas presenciales en Santiago y dependiendo de los resultados uno pasa de curso. Tengo horarios para estudiar en las mañanas antes de entrenar o después de entrenar.
¿Cómo te va?
Me va bien, ya llevo dos años estudiando de esa forma y me ayuda mucho más.
IDEAS CLARAS
A la hora de competir no basta con la preparación física y el talento. La concentración, inteligencia y proyección son clave y Fran lo ha demostrado con una carrera vertiginosa, donde tiene claro lo que quiere y que para llegar ahí debe esforzarse. La excelencia es una consecuencia del trabajo y ella piensa alcanzarla para consagrarse en su gran pasión. Desde hace tiempo destaca en las competencias, ganando o estando en el podio, logro donde sus padres cumplen un rol fundamental por el continuo apoyo y esfuerzo, con miras a una carrera deportiva de tipo profesional.
¿Cómo visualizas este año?
Difícil, porque hay competidoras que no conozco. Me da ansiedad enfrentar esta nueva categoría. Ahora me estoy preparando para clasificar a Estados Unidos y también viajaré a España por dos semanas para prepararme y enfrentar de la mejor manera esta etapa.
¿Cómo te han ayudado tus padres en el desarrollo de esta disciplina?
Mis papás me ayudan mucho en esto, tanto para viajar y en los entrenamientos. Mi mamá me acompaña siempre en todos los viajes para competir. Por su lado, mi papá también se sacrifica mucho para pagar lo que se necesita, porque no todo lo cubre la federación.
¿Te gustaría desarrollarte en este deporte como profesional?
Sí, es mi meta. Soy muy exigente conmigo misma y aún no me pongo en ese escenario porque pienso que tengo que estar en la situación para decidir. Todavía no lo veo tan cercano, pero creo que más adelante puede ser una opción.
"Creo que el ballet da delicadeza en los movimientos, considero que eso me distingue de otras competidoras”.