Aunque ya pasó febrero, ha quedado dando vueltas una inquietud en distintos escenarios: ¿qué celebramos el 14 de febrero? Intentaré responder basándome en los escritos de Sabella. Siempre he afirmado que, en las “LINTERNAS DE PAPEL”, columna que nuestro poeta publicaba día a día en el Mercurio de Antofagasta, está escrita la historia de nuestra ciudad.
Varias personas han afirmado que el 14 de febrero es una fecha controversial, porque recuerda un hecho bélico y que, celebrarlo, es una afrenta a la paz y unión americana. Se refieren a que es el día de la ocupación de Antofagasta en 1879, que oficialmente da inicio a la Campaña del Pacífico. Pero dejemos que sea el propio Sabella quien nos cuente este importante pasaje de nuestra historia, desde una columna el viernes 14 de febrero de 1986:
“¿Cómo nació, oficialmente, el 14 de febrero, Día de Antofagasta? He aquí su historia: en enero de 1948, siendo alcalde Juan de Dios Carmona, hablamos de fijarlo, barajando diferentes razones de peso histórico y moral. Lanzada la idea, hubo personas que se opusieron, alegando que tal festividad heriría sentimientos hermanos. Respondimos con el alcalde la verdad de lo que nos inspiraba: el 14 de febrero, Día de Antofagasta, no sería uno de recordación bélica, sino de limpia exaltación patria, de fuerza creadora y de alegría, lejos de chauvinismo y de ánimo torcidos para ningún vecino. Triunfó la idea y el 14 de febrero de 1948, en el Salón de Honor de la Municipalidad, ante autoridades y público entusiasta, se lo estableció. Cumplimos hoy 38 años de conmemoraciones, sin más impulso que el de acrecentar nuestro amor por el Puerto del Chango López”.
Y así, en la ciudad de Antofagasta se fijó la fecha de celebración, considerando que, cada año, sus habitantes celebraban el 14 de febrero engalanando las calles, izando nuestra bandera nacional, con diversas manifestaciones de júbilo. El alcalde, don Juan de Dios Carmona, escuchó la voz del pueblo: Vox populi, vox Dei. Y así, cada año, se celebra este día como el aniversario de Antofagasta.
Sin embargo, en administraciones posteriores, el Alcalde de la ciudad, el historiador don Juan Floreal Recabarren, llamó a un concurso para fijar la fecha de la Fundación de Antofagasta. De aquí surgió noviembre de 1866. Y así, en 1966, el Presidente de la República de esa época, don Eduardo Frei Montalva, vino a nuestra ciudad a presidir los festejos del Centenario de la Fundación de Antofagasta. En esa ocasión, inauguró grandes obras, participó de diversas actividades y la ciudad entera festejó el centenario de Antofagasta.
Hoy, año 2016, ha vuelto surgir la polémica: ¿por qué celebrar el 14 de febrero? En las redes sociales, en programas radiales y televisivos, ha surgido la pregunta. Y se suman otros antecedentes.
Y usted, amigo lector, ¿qué opina?
Andrés, en 1979, dice:
“Poca es mi hacienda, ¡y no me importa! Porque grande es mi honra de hombre: ¡Soy antofagastino! Soy hijo de estos cerros que acaricia el viento de la costa, de este mar que fue mi primer juguete maravilloso y que será la última alegría de Todo y de Nada, en el sinfín de la vida y de la Muerte”.