A solo cuarenta minutos de Viña del Mar, y a un paso de Olmué, se encuentra una de las ciudades más tradicionales de la Región de Valparaíso. Campestre y llena de rincones turísticos, destaca por su gastronomía, buen clima, presencia religiosa e historia que data de la época precolombina.
Por María Inés Manzo C. / fotografía Teresa Lamas G. Agradecimientos Departamento de Turismo Municipalidad de Limache.
La comuna de Limache tiene muchos atractivos, tanto para turistas como para quienes se animen a hacer una visita por el día o el fin de semana. Cercana a grandes ciudades como Santiago, Viña del Mar y Valparaíso (y de fácil acceso gracias a la carretera y el metro) es un destino que logra mezclar la modernidad y la tradición, gracias a su arquitectura e infraestructura colonial; gastronomía criolla, historia religiosa y tradición cervecera.
El origen de su nombre no es exacto, pero una de las hipótesis, de Benjamín Vicuña Mackenna, indica que proviene de lli, que significa peñasco, y de machi, que significa del brujo. La tradición indígena relata que el cerro La Campana era un peñasco lleno de oro y, que ante la codicia española por el metal, los machis del sector hicieron que cayera sobre el cerro una espesa capa de granito.
La ciudad está dividida en dos pueblos (Limache Viejo y San Francisco), que se encuentran unidos por el puente Limache. Famosa por sus tierras agrícolas, uno de sus grandes protagonistas es el popular “tomate limachino” (que incluso tiene una fiesta en su honor en el mes de enero) y las agradables temperaturas que, al mismo tiempo de favorecer las cosechas, fascinan a los visitantes durante todo el año. Además, está compuesta por localidades rurales como Los Laureles, Lliu Lliu y Tabolango, entre otras.
Justamente un punto imperdible, y nuestra primera parada, es el Embalse de Los Aromos, ubicado en el sector de Los Laureles —con doce kilómetros de extensión—, un importante sector de proyectos inmobiliarios que destaca por su bello paisaje natural en donde se pueden observar con facilidad gran variedad de aves y practicar la pesca deportiva. Como dato, este embalse es una de las principales fuentes de agua potable en la zona central, ya que nutre la sección del río Aconcagua que abastece las comunas de Concón, Viña del Mar y Valparaíso.
SAN FRANCISCO
Seguimos hacia el sector de San Francisco, donde se concentra gran parte del comercio, hasta llegar a la tradicional Estación Limache. Esta antigua línea férrea llegó a la zona en 1856 para fines agrícolas e industriales, fue donada por Ramón de la Cerda e ideada por el ingeniero británico Guillermo Wheelwright. Actualmente está completamente remodelada, debido a la construcción del Metro de Valparaíso, y se ha caracterizado por su aporte al turismo.
Muy cerca de la estación se encuentra el Parque Brasil, entre la Av. José Tomás Urmeneta, calles Baquedano, Ramón de la Cerda y Riquelme. Antiguamente, y en la hermosa pérgola de su parte central —que está ornamentada con flores enredaderas— se realizaban domingos bailables para toda la familia. Luego de su remodelación, en 2013, que contempló la reconstrucción de pavimentos peatonales, sistema de riego, mejoras en el alumbrado eléctrico, etc., se ha convertido en una buena parada para caminar, descansar y disfrutar de los árboles; y que los niños se diviertan en los juegos infantiles, la multicancha, máquinas de ejercicios o los clásicos autitos de paseo. Además, a su alrededor se instala, cada verano, una variada feria de artesanía para encontrar más de algún recuerdo.
Al lado de este parque, otra de las clásicas postales limachinas es la Av. José Tomás Urmeneta, que destaca por su extensa arboleda y que da la sensación de que uno va caminando bajo un gran túnel natural.
VIRGEN DE LAS 40 HORAS
La historia de Limache está directamente vinculada a la presencia religiosa en la localidad y una de ellas es la Parroquia de la Santa Cruz (1691). Tanto así que en el siglo XVII el nombre de lli-machi, como lo llamaban los aborígenes, se cambió por el de Asiento de la Santa Cruz. Posteriormente el nombre pasó a ser Valle Alegre de Limache y luego volvió a ser Limache.
Ubicada en Limache Viejo, frente a la Plaza de la Independencia —primera plaza de la comuna—, es el principal espacio religioso de la ciudad y epicentro de una de las celebraciones más importantes: la festividad de la “Virgen Purísima de las 40 horas” que se realiza el último domingo de febrero. Por ello se conoce, popularmente, este recinto como “La Iglesia de las 40 horas”.
Cuentan que la imagen llegó al santuario a inicios del siglo XIX, por un grupo de pescadores de Concón, que encontraron flotando en el mar un cajón, el cual contenía una hermosa imagen de la Virgen María vestida de blanco y con un manto azul. Esta, posteriormente, llegó a Limache a la casa de un particular y luego fue donada a la parroquia.
Además de este santuario distintas congregaciones religiosas fueron llegando a la zona, construyendo templos e iglesias, muchos de los cuales sobresalen por su arquitectura. Otros puntos para visitar son la Capilla del antiguo hospital Santo Tomás (sector San Francisco); el Monasterio San Benito de Lliu Liu (Limache Viejo); o la Parroquia de Nuestra Señora de Lourdes (San Francisco).
PARADA GASTRONÓMICA
Uno de los restaurantes clásicos de Limache es Rancho Carolina, una empresa que fundó, en 1976, la familia Redondo Cano y que luego se heredó a sus cuatro hijos. Su sello es la comida criolla, destacándose las empanadas, el pastel de choclo y el costillar de cerdo. Ivonne Quintero, segunda administradora, nos contó un poco de su historia.
“Esto empezó cuando el tío Manuel y la tía Carmen compraron un peladero en medio del campo, donde criaban chanchos y aves. Partieron vendiendo empanadas, cazuelas y comida típica chilena. Así se creó la amasandería y hoy se extiende hasta en el camping Las Higueras. Era un matrimonio de mucho esfuerzo y, hasta la fecha, el lugar es famoso gracias al boca a boca”.
Aquí probamos un lomo vetado y un bife chorizo, una ensalada a la chilena, jugos naturales y vino de la casa. Además pueden encontrar parrilladas, plateada, pollo al coñac, arrollado y en la temporada de verano, humitas. Otro de los atractivos es que se puede disfrutar de las áreas verdes, tirolesa, juegos infantiles, piscina y camping con quincho para quienes quieran hacer un asado los fines de semana.
Seguimos nuestra ruta y llegamos a la acogedora Pastelería Mürken, ideal para almorzar o para la hora del té. Ubicada muy cerca de la estación de trenes, este emprendimiento comenzó el 2008 por la idea de Viviana Mercado y con ayuda de su mamá y hermana. “Le pusimos Mürken, que significa ‘acción de tostar harina’, porque buscamos un nombre en mapudungun en honor a los orígenes de mis abuelos”. Además de merengues, biscochos, quiches, pizzas, queques integrales, pan de pascua, galletas, tortas, kuchenes, cheescakes y tartaletas de frutas naturales, las estrellas son las deliciosas empanadas. “Tenemos preparaciones tradicionales y una gran variedad para quienes les guste el queso de cabra y/o sean vegetarianos. Pronto comenzaremos una línea para diabéticos y para quienes no consumen huevos”. Otro imperdible es el pan amasado de orégano, linaza, aceitunas o integral ¡Delicioso!
CERVECERÍA DE MI AMIGO
La historia cervecera de Limache se remonta al siglo pasado, y uno de sus emblemas es la antigua planta de la Compañía de Cervecerías Unidas (CCU). Hoy son numerosas las cervecerías artesanales que se pueden visitar en distintos puntos y restaurantes de la ciudad (como Tauss Bräu, Awka, entre otras), además del esperado Festival de la Cerveza, que se realiza en el estadio, a fines de enero. Por eso muchos emprendedores se están asociando con Olmué —con el apoyo de SERCOTEC y CORFO— para crear “La Ruta de la cerveza” y concentrar un nuevo polo de turismo en la zona que pueda hacerle competencia a la ruta del vino de Casablanca.
Uno de ellos es el empresario Emilio Becker, quien creó la Cervecería de Mi Amigo y puede encontrarse en locales de ambas comunas (en Limache en el café Candela y el restaurante Sabores de mi tierra). “Hace más de cinco años hago cerveza, estudié ingeniería civil industrial en la USM y me fui de intercambio a Austria, allá visité hartas empresas, entre ellas una cervecería, cuando conocí los procesos y me pareció muy atractivo. Por eso cuando volví a Chile quise hacer un producto artesanal, pero no era factible, porque solo vendían los insumos al por mayor. Pasó un buen tiempo hasta que encontré un kit para elaborar a menor escala y comencé a hacer cerveza para mí y mis amigos del Club de Planeadores de Valparaíso, a quienes les encantó tanto mi propuesta que les instalé un cerveza-mático”, recuerda.
Así nacieron las cervezas Pérez, Rojas y Carlitos Darwin, cada una enfocada a un tipo de paladar particular. “Me interesaba sacar un producto de la zona que la gente pudiera disfrutar y asociarlo como un suvenir turístico de Olmué, Limache y sus alrededores. Partí con la Pérez, porque como mi apellido es Becker no podía utilizarlo. Así se me ocurrió buscar una cerveza para todos los chilenos, pues no hay otra con apellido español”.
Para probarlas, Emilio nos invitó a un especial maridaje en el famoso restaurante El Parador de Betty, donde nos fue explicando su historia, características y procesos, pues hoy está trabajando con la agencia de viajes Chile Ruta Natural, con quienes realiza catas de cervezas, para quince personas, y puedan notar la diferencia de los productos artesanales v/s los industriales.
El primer platillo en llegar fue la tabla Tentaciones Criollas, a base de una variedad de carnes y verduras de campo, con butifarra, longaniza, empanadas de queso, queso de cabra, arrollado de huaso, entre otros. Una entrada que queda perfecta con el aperitivo y una Pérez bien helada, una de las cervezas más versátiles que acompaña bien a muchos platillos.
El segundo fue el Lomo Montañez, cubierto con queso de cabra derretido que va cayendo a una salsa de vino tinto y vegetales, tal como si fuera un volcán, todo bajo una tostada de pan amasado de la casa. La otra opción que degustamos fue el Lomo Vasco, un plato mitad carnívoro y vegetariano, muy equilibrado con tomates, pimentón morrón, puerros y papas a las brasas. Ambos perfectos para la cerveza Rojas, que se puede comparar con un Cabernet Sauvignon, pues combina con las comidas más condimentadas o picantes. Así finalizamos esta grata experiencia con un delicioso panqueque celestino y helado de pistacho con una suave Carlitos Darwin, recomendada para comidas dulces, postres o beberla como bajativo. Un final perfecto para una acogedora y regaloneada visita.
NUESTRO DATO
Rancho Carolina
Av. Eastman, Paradero 2, Limache, camino a Olmué
33-419931
Pastelería Mürken
Calle Caupolicán 53, Limache
33-2255932
pasteleriamurken@gmail.com
Facebook: Pastelería Murken
De lunes a sábado de 9:00 a 19:30 horas. Domingos de 10:30 a 19:00 horas.
Cervecería de Mi Amigo
Emilio Becker, Braumeister
+56 9 6612 6051
cerveceria@demiamigo.com
www.demiamigo.com
Parador de Betty
Av. Eastman 4801, Olmué
33- 244 15 11 / 33- 244 33 70
www.paradordebetty.cl