Pudo haberse quedado en Barcelona. Pudo haber aceptado la propuesta que en su minuto le hizo la cadena española Zara. Pero Luz apostó por el camino del emprendimiento y creó su propia marca frente al Mediterráneo. Volvió a Chile, donde abrió su primera tienda, impulsó la primera asociación de diseñadores de moda, diseñó una línea de novias y se aventuró con el uso de la fibra de cobre en sus creaciones bajo la marca The Copper Company, su nueva apuesta. Desde su casa-taller, a los pies de la cordillera, Luz no da puntada sin hilo.
Por Macarena Ríos R. / fotografía Andrea Barceló A.
Le gusta estar en todas. Delega poco y abarca bastante. Pero, contrario a lo que dice el dicho, sabe dónde apretar. Además de sus colecciones prêt-à-porter —que apuntan a un mercado de lujo y han desfilado por las pasarelas de Ciudad de México, Tokio, Milán y Shanghái—, estuvo detrás del reciente lanzamiento del libro ModaChile, sigue diseñando para novias y eventos (hace poco posteó el vestido que le hizo a su gran amiga China Bazán para su matrimonio) y acaba de asociarse con David y Rocío, los hijos del empresario textil Khalil Cassis, en la búsqueda de fibras tecnológicas e inteligentes. La nueva apuesta que tiene a Luz, literalmente, con las manos en el cobre.
MIRADA CREATIVA
Ha pasado mucha agua bajo el puente desde que se fue a vivir a Barcelona. Una ciudad cosmopolita que potenció su carácter sociable y forjó una permanente mirada creativa. Y asertiva también. Después de todo, haber obtenido el premio por las mejores ventas en el Fashion Week de Barcelona, en esa época, no es menor. Como tampoco el haber sido la única latina invitada a la Semana de la Moda en Shanghái el 2009, o el haber recibido el premio por la mejor tienda emergente —que tenía en Alonso de Córdova¬—, junto a su entonces socia Bárbara Briones. En ese entonces ya la señalaban como una líder emprendedora.
¿Te sientes una líder?
Me siento una mujer libre y plena, que tiene la capacidad de proponer ideas y llevarlas a cabo. Son justamente esas ideas las que la llevan cada cierto tiempo a la palestra. Como la creación de la Asociación de Moda, que preside hasta hoy. O el lanzamiento del libro Moda- Chile, que busca contribuir a la historia de la industria textil y promover el diseño de autor como una alternativa al retail y el fast fashion.
“En Francia, la asociación de diseñadores de moda existe desde 1890, en Brasil desde 1950, pero acá en Chile no había existido una instancia para reunir a esta nueva camada de diseñadores que están desarrollando colecciones prêt-à-porter”.
¿Cuál ha sido el balance de esta agrupación?
Muy positivo. Hemos creado importantes alianzas con ProChile, participando en diversos desfiles en el extranjero. En nuestra página tenemos un banco de trabajo que derivamos a los diseñadores y en Instagram hemos generado una gran red de apoyo entre los mismos diseñadores.
¿Cumple el libro el propósito para el que fue pensado?
La idea de este libro, cuya investigación duró dos años y medio, fue dejar un precedente de lo que ocurre actualmente en la escena de la moda nacional, y dar a conocer el trabajo de los diseñadores chilenos, qué están haciendo, cuáles son sus intereses y sus raíces y estoy muy contenta con el resultado.
¿Crees que es posible reflotar la industria textil nacional?
Yo creo que todo tiene su ciclo. Si la gente entiende el valor por tener un producto con un sello diferenciador, que está hecho a mano, que es único, no veo por qué no abrir nuevos nichos en el país. La materia prima existe, depende de nosotros el volver a rescatarla.
EL DESEMBARCO
Aunque quería ser profeta en su tierra, fue el amor otra de las razones que la trajo de vuelta a Chile. “Conocí al arquitecto Cristóbal Molina en una venida a Chile y me enamoré. Fue un periodo de grandes decisiones y regresé a desarrollar mi propia marca: La Joya Design”.
Lo primero que hizo fue arrendar un departamento antiguo en El Golf y abrir ahí un showroom y el taller. Luego vendría una tienda en Alonso de Córdova y más tarde otra en el mismo sector junto a la diseñadora finlandesa Kareen Linna. Su primer desfile fue para la inauguración del hotel W, invitada por Magdalena Jiménez de CazaModa. “Fue el inicio de mi carrera en el país, por primera vez mostraba mi trabajo a un público exigente. Todo salió maravilloso y fue una experiencia fantástica”.
¿Qué opinas de las fashion blogger?
Me parece genial y positivo para la moda, más ahora que todo se mueve por internet. Son buenas fuentes de información y debate y refleja que hay interés en el tema.
¿Son necesarias las personal shopper?
Pienso que sí, siempre hay personas a quienes les fascina la moda, y que tienen los recursos para ir a comprar, pero no tienen tiempo. Entonces, que alguien te ofrezca comprar lo que necesitas y andes bien vestida lo encuentro maravilloso.
¿La capital de la moda?
Son varias, entre esas París, Nueva York, Milán, Londres, Tokio, Sao Paulo, Hong Kong, Seúl. En todas estas ciudades hay una cultura fuerte por el diseño, el arte y la moda en general.
¿Tu diseñador favorito?
Alexander McQueen, un verdadero artista, un tipo inspirador desde donde se le mire. Un genio para el corte, el estilo, la poesía… ¡Impresionante!
¿Los imprescindibles en un clóset?
Una blusa blanca de seda, falda tubo negra y jeans de buen corte.
¿Qué no diseñarías?
La verdad es que todo lo que tenga tela me encanta, desde la corsetería y los pijamas, hasta la decoración. Si tuviera tiempo, me gustaría diseñar de todo.
THE COPPER COMPANY
Trapera desde siempre, busquilla y creativa hasta la médula. Pocos saben que para darse a conocer en España, a Luz se le ocurrió vestir muñecas de género con ropa de sus colecciones y le puso una llave a cada una. Pero no una llave cualquiera, sino de esas en bruto, para que después cada cual la usara en lo que quisiera. Y las mandó a todas las revistas españolas con una sola frase: “todo armario debe tener una Joya”. Notable.
Hace rato que cerró sus tiendas y concentró su trabajo en su casa en El Arrayán. Rodeada de nogales, abedules y ciruelos en flor, recibe a las novias, madrinas y a quien llegue en busca de sus exclusivos diseños. “El mantener las tiendas, crear las colecciones y llevar un marketing constante no me dejaba tiempo para estar con mis hijos. Acá tengo todo lo que necesito”. A lo lejos, se puede escuchar el rumor del río y las risas de sus hijos Vicente (5) y Nicolás (1) jugando con Teo, un golden retriever.
¿En qué te inspiras para crear?
La naturaleza es mi mayor inspiración, me gusta jardinear y trabajar en mis colmenas de abejas. También me inspira el caminar por los centros de las ciudades, mirar la arquitectura, ver una exposición de artes visuales o de diseño. Me gusta ir a cafés, hoteles y restaurantes, me ayuda a despejar la cabeza.
Por estos días trabaja junto a los hermanos Cassis y Luz María Sorolla. Juntos conforman The Copper Company, una nueva marca que, en conjunto con Codelco Lab, busca nuevos usos del cobre para desarrollar textiles técnicos e inteligentes.
“Llevamos dos años investigando con textiles con cobre por sus propiedades antimicrobiales. Paralelamente lo estamos mezclando con diferentes fibras tecnológicas y acabados nanotecnológicos. Creemos que es el futuro que se viene en cuanto al mundo textil. Hemos hecho estudios, experimentos, certificaciones en el extranjero y desarrollos muy de vanguardia que aportarán a la salud del ser humano y que estarán al alcance de todos.
¿Tu intención es seguir explorando con otros materiales?
La idea ha sido justamente crear nuevas combinaciones textiles. Buscar fibras técnicas para el calor o el frío, o tejidos que cumplan funciones termocromáticas o luminiscentes, por ejemplo. Ha sido genial y tremendamente motivador para seguir alimentando la creatividad. El hecho de juntarme con personas de otras áreas, como ingenieros, químicos y textileros, ha sido totalmente nuevo para mí y muy enriquecedor.
¿Cómo se viene este año?
Con mucha fuerza. Espero poder cosechar después de dos años de investigación con el cobre y seguir con el mundo de las novias. Es maravilloso ser parte de un proceso tan íntimo e importante en sus vidas
"El mantener las tiendas, crear las colecciones y llevar un marketing constante no me dejaba tiempo para estar con mis hijos. Acá tengo todo lo que necesito”.