Tell Magazine

Agenda » Música

EDICIÓN | Marzo 2016
Phillip Phillips

Ganar la 11ª edición de American Idol en 2012 fue, sin duda, muy relevante para este joven de hoy veinticinco años, nacido en Albany, Georgia; pero, hacerlo cantando Home (compuesta por Drew Pearson y Greg Holden) en su coronación lo puso inmediatamente en la memoria y en la boca de todos, catapultándolo a la fama. Desde entonces, Phillips ha buscado su propio estilo dentro del género folk-rock y rock alternativo. Algunos le han tildado evocar el de Dave Mathews y su banda, ganador de dos Grammys (1997 y 2004). Otros, incluso, han llegado a entroncarle con Neil Young, pero para ello habría que sacrificar mucho de la juventud y frescura con que Phillips encara sus presentaciones y que le acercan más al estilo de Jason Mraz en sus inicios.

Lo cierto es que, tras American Idol, Phillips ha producido dos álbumes de estudio: The World from the side of the Moon (2012) y Behind the Light (2014), que son bastante distintos y que hacen patente tanto la búsqueda estilística como las desavenencias (incluso legales) con su sello. Si no obstante las poderosas Home y Gone, Gone, Gone, en The World… Phillips parecía no encajar del todo en un estilo intrínsecamente suyo y que no lo convirtiera en redundante frente a otros exponentes del género, al menos podía exhibir como suyas la casi totalidad de las canciones del álbum y dejaba claro su potencial interpretativo, todo lo cual no fue óbice para que el álbum debutara en el puesto nº 4 del Billboard 200.

Aunque esas dos últimas características se repiten en Behind…, hay en cambio en este álbum un proceso de refinamiento estilístico notable. Algunos, juzgando solo por los hits Raging Fire y Fly, podrán decir que el álbum no es tan bueno como el primero; otros, que cada uno de los sencillos opaca la consistencia del todo. Sin embargo, en mi opinión, la crítica debería enfocarse a evaluar los méritos (o su falta) de la obra por sí misma, como un todo al que ha de —buenamente— presumirse hilo conductor; pero que no por falta de prueba en contrario ha de ser desestimado el claro esfuerzo de P. Phillips por hallar un estilo o sello distintivo y adquirir de esta manera una base sólida en que volcar todo su creatividad y potencial interpretativo. Quedamos a la espera, entonces, de un tercer álbum.

OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación6+1+8   =