Siempre escuchamos hablar de la falta de espacios públicos como una de las principales causas de la “poca identidad”. Y eso, aunque cueste creerlo, no es un fenómeno que solo ocurre en las ciudades del norte, sino que es un síntoma país. Muchas quejas, pocas acciones.
Y eso lo puedo afirmar porque durante febrero tuve la posibilidad de mostrar una partede la Exposición Realidad Cercana en el Museo Regional de Antofagasta y, al comentarlo, me encontré con la sorpresa de que insignes habitantes de la Perla ni siquiera sabían dónde estaba.
¿Para qué queremos espacios si no estamos dispuestos a usarlos? El Museo de Antofagasta nació bajo el alero de la ex Universidad del Norte, institución que lo entregó en comodato a la DIBAM, constituyéndonos el 17 de abril de 1984 en el Museo Regional de Antofagasta.
Son doce salas y un salón Auditorio para exposiciones temporales y actividades de extensión que van desde cine hasta conversatorios sobre actualidad, historia y arte.
Está abierto de martes a domingo y cuenta con exhibiciones ideales para colegios, sin contar que está a los pies de la Plaza de la Cultura Osvaldo Ventura, en pleno Barrio Histórico de la ciudad.
Entonces ¿estamos dispuestos a hacernos dueños de estos espacios?