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EDICIÓN | Febrero 2016

Familia Errazuriz Vergara

Por Emilio Toro Canessa, Profesor de Historia y Geografía, Licenciado en Historia, investigador Archivo Histórico Patrimonial I. Municipalidad de Viña del Mar.
Familia Errazuriz Vergara

Guillermo Errázuriz Urmeneta nació en Coquimbo en 1857; sus padres fueron Maximiano Errázuriz Valdivieso y Amalia Urmeneta Quiroga. Fue abogado, diputado por el partido conservador y diplomático de prestigioso reconocimiento en el país.

Otro aspecto a destacar fue su pasión por coleccionar obras de arte, de las cuales una gran parte pertenece a la pinacoteca municipal de Viña del Mar, además de las grandes obras de la literatura universal que se resguardan en la biblioteca municipal Benjamín Vicuña Mackenna.

 

Cuando vivía en París, en 1885, conoció a Blanca Vergara Álvarez, hija menor del matrimonio de José Francisco Vergara Echevers y Mercedes Álvarez Prieto, quien se encontraba residiendo en la ciudad parisina desde 1876. Blanca nació en la quinta familiar de San Francisco en Viña del Mar, sector donde hoy se encuentra el Palacio Rioja, el 20 de enero de 1866. Fue una gran jinete, apasionada por la botánica, le encantaba la música y la ópera, además de hablar muy bien inglés, francés y ser una asidua y connotada lectora. Durante toda su vida realizó grandes obras sociales por la comuna.

 

En París se relaciona con gran parte de la nobleza y artistas de la época; es en estos encuentros en donde conoce a Guillermo Errázuriz Urmeneta, con quien se casa en mayo de 1885 y se trasladan a vivir a Valparaíso. Blanca tenía diecinueve años y Guillermo, veintiocho.

 

Recién llegados a Valparaíso, Guillermo es nombrado diplomático en La Paz, Bolivia, lugar donde se traslada junto a su esposa Blanca. Ahí nacerán sus tres primeros hijos: Hugo, Manuela y Amalia Paz. Para Guillermo, el clima de La Paz era de gran ayuda por sus problemas de salud. En Bolivia la familia Errázuriz Vergara recibe la noticia del fallecimiento del padre de Blanca, don José Francisco, el 15 febrero de 1889. Ella decide viajar y dejar a su familia en La Paz para asistir a los funerales de su padre. Este sería el primero de varios golpes que recibiría Blanca, los que marcarán su vida para siempre.

 

Cinco años después, en 1894, fallecía su madre, Mercedes Álvarez. Blanca viaja nuevamente desde La Paz para asistir al funeral de su madre. Es durante este periodo que nacerán sus últimos hijos: Guillermo y Blanca.

 

Un año después, nuevamente, la tragedia golpeaba a Blanca Vergara, quien a los veintinueve años quedaba viuda de Guillermo Errázuriz, quien fallece en Bolivia en 1895. Tres años después muere, en un accidente en la Quinta Vergara, su hijo mayor, Hugo, lo que le provocaría un dolor permanente. Durante este periodo y a modo de homenaje póstumo realizaría las gestiones para abrir en Viña del Mar la calle Guillermo Errázuriz, en honor a su marido, y el Colegio Hugo Errázuriz para recordar a su hijo. Será en este periodo donde se formará una gran amistad y hermandad con María Eilers, quien fuera además su asesora.

El terremoto de 1906 destruye la casa familiar que había heredado luego de la muerte de sus padres. Es acá donde contratará al arquitecto italiano, Ettore Petri, para que construya el palacio que conocemos hasta nuestros días.

 

En 1917 sufrió la pérdida de su hermano y la condena a pena de muerte de su hija Blanca Elena, por haber asesinado a su marido quién le negó la custodia de su hijo. Como madre intenta por todos los medios de traerla de regreso al país. En 1922 se suicida, en París, su hijo Guillermo. Ya cansada de tanto luchar decide vender, en 1941, la Quinta Vergara y la pinacoteca a la municipalidad. Se traslada a Quilpué donde compra la Quinta Uribe, en compañía de su hija Amalia. Blanca Vergara muere en Quilpué el 8 de febrero de 1955, a los ochenta y nueve años, de insuficiencia renal, según consta en el acta de defunción. 

 

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