Su apuesta fue crear suplementos alimenticios para deportistas y productos especiales para quienes necesiten una dieta equilibrada, pero bajo su asesoría nutricional. Su sueño es que las personas aprendan a comer y cambiar la mentalidad de que primero está la estética y luego la salud.
Por María Inés Manzo C. fotografía Teresa Lamas G.
El 2002, Hugo Viani Pedrals creó Nutrition Factory, una empresa dedicada al desarrollo, manufactura y comercialización de suplementos alimenticios para deportistas y para quienes necesitan mejorar su estilo de vida, basándose en una dieta equilibrada. Aunque al comienzo partió bajo otro nombre, el concepto siempre fue el mismo. “Con mi familia creamos primero la empresa Real Nutrition, porque mi hermana es químico orgánica, mi hermano ingeniero civil industrial, mi papá ingeniero en transportes y yo bioquímico de la PUCV. Nos complementábamos perfecto y desde los comienzos entendieron mi lenguaje, pues me he especializado, durante veinte años, en nutrición. Después me independicé, aunque hoy los sigo asesorando y trabajando con la ayuda de mi hermana”, nos cuenta.
Hugo fue uno de los primeros deportistas suplementados en Chile (1986) y al sacar su grado comenzó a hacer sus propias mezclas con proteínas y aminoácidos, mientras competía en artes marciales. Gracias a ello logró salir de un sobrepeso, que lo aquejó hasta los dieciséis años, y hacer un cambio radical en su vida. “Por el lado genovés de mi familia, la mitad de los hombres se operó al llegar a los ciento cincuenta kilos. Era el más gordo de los hermanos y de los primos y todo indicaba que iba por ese mismo camino. Por eso entré a estudiar bioquímica, a los diecisiete años, para saber qué es lo que pasaba con el cuerpo humano, pero desde adentro, pues aunque tenía esos antecedentes yo no comía mucho”, agrega.
Al terminar de estudiar partió con su consulta y se fue especializando en desórdenes metabólicos y todo lo relacionado con la nutrición deportiva y deportistas de alto rendimiento; pero también enfocándose a niños y distintas patologías como la insulino resistencia, diabetes, lupus, fibromialgia, hipertensión arterial, hipotiroidismo, hígado graso, entre otros.
¿Cuándo decides elaborar productos para la venta?
Comencé a entender que el organismo busca siempre un balance, pero eso depende de lo que uno come. Por ejemplo, si uno le da prioridad al trabajo sobre la comida, el cuerpo se va a deteriorar más de lo que se repara y ocurrirá “una fatiga de material”. Todas las glándulas y órganos, como las piezas, tienen vida útil. Entonces, el asunto fue cómo facilitar la entrada de nutrientes para la gente a la que le complicaba alimentarse adecuadamente y ahí nació esta idea de hacer suplementos más amistosos.
No solo para deportistas…
Así es, un deportista siempre va a buscar productos especializados con queratina o proteína, pero la persona que trabaja en la oficina no lo piensa. Muchos creen que no tienen tiempo, pero en solo treinta segundos pueden comer una barra proteica o un movilizador de grasa que les va a cambiar completamente su dieta. El suplemento alimenticio, que la gente asocia a deportistas, en concentraciones menores también puede satisfacer sus necesidades.
¿Esto va de la mano a una alimentación balanceada?
Los suplementos van ayudando a eso, porque si no puedo ingerir alimentos a una determinada hora el cuerpo recibirá lo que necesita de igual modo y no habrá tantos lapsos sin comer. Un ejemplo claro es que si del almuerzo a la noche no comí nada puedo llegar a “tragarme” tres completos, pero si entre comidas me suplementé, seguro será solo uno o ninguno. De a poco, el mismo cuerpo comienza a entender que no hay que llenarse, en un solo momento, si durante el día he ido satisfaciendo el hambre.
¿Cuántos suplementos se pueden consumir al día?
Lo que siempre recomiendo es que, ojalá, el setenta por ciento de la comida sea tradicional. Uno debiera desayunar, tener un snack, almorzar, tener otro snack, tomar once y/o cenar. Si entrenaste, la cena puede ser un batido, pero estos alimentos no están diseñados para dejar de comer, al contrario, son para balancear.
SUPLEMENTOS PARA TODOS
Los productos de Nutrition Factory hoy se pueden encontrar en farmacias especializadas, tiendas naturistas, y gimnasios (por ejemplo One Fitness de Concón) o en la sala de venta en su nueva fábrica de Villa Alemana (www.nutritionfactory. cl). Además han sido exportados a países como México y Estados Unidos, específicamente Texas. Pero son sin duda las barras proteicas las que más han llamado la atención, sobre todo por su agradable sabor a chocolate que se asocia más a una golosina.
¿Cuál es tu público objetivo?
Hace diez años eran solo hombres, pero hoy las mujeres buscan, cada vez más, este tipo de productos. Por eso estoy desarrollando una proteína especialmente para ellas, que va a tener, adicionalmente, fibra soluble e insoluble, antioxidantes, espirulina, colágeno, etc. Los rangos de edad son de los dieciocho a los sesenta años, incluso tengo pacientes de ochenta.
¿Qué caracteriza a tus barras?
Las barras que se venden e importan del extranjero, principalmente las ocupan los deportistas, pues contienen un 35% de proteínas versus las mías, que solo tienen un 22%. Es decir, están pensadas para todo el mundo, incluso pueden consumirla embarazadas. Un oficinista no podría asimilar una cantidad tan grande, a menos que pese ciento veinte kilos y esté lleno de músculos. Además, son barras pensadas para un deportista normal que practica running o tenis o para quienes tienen mala reparación de tejidos.
¿Cuál es la diferencia entre la protein bar y la ripped bar?
La protein bar se centra en la energía y reparación muscular. Tiene una nueva fórmula sin azúcar y está enriquecida con creatina, L-glutamina, BCAAs, fitoesteroles, más todo el complejo B y minerales. En cambio la ripped bar tonifica y quema grasas, es un alimento proteico con movilizadores y quemadores naturales. También sin azúcar, contiene espirulina, colágeno, guaraná, taurina, complejo B, minerales, etc.
¿Es necesario complementar las barras con ejercicio?
No, porque tienen termogénicos, es decir, provocan algo parecido al efecto de hacer ejercicio. Pero es más efectivo con el ejercicio, así se va más rápido el guaraná y la cafeína.
¿Cuáles son los productos deportivos?
Por ejemplo, el gainer fuel, para musculación y energía. Es un ganador de peso libre de grasa y azúcar enriquecida con vitaminas del complejo B, antioxidantes, anticatabólicos, etc. Permite un mayor rendimiento al ser consumido previo al entrenamiento y reparar tejidos o en un periodo de lesiones con entrenamiento de rehabilitación kinésica. También está el isotonic burn, que repone los líquidos, sales minerales y carbohidratos perdidos durante el ejercicio; o el thermo tea, una infusión termogénica que, junto a una dieta balanceada, facilita la reducción de grasa corporal, generando mayores niveles de energía.
¿Qué otros productos estás desarrollando?
La línea de repostería nutri balance, ahora estoy trabajando en los waffles, crepes y muffins. Después les seguirán los helados (sin azúcar y parecidos al protein y al ripper), tortas de yogur y una pre mezcla para pizzas. Otra idea loca que tengo es el desarrollo de un sushi dulce, pensado para mujeres, balanceado y enriquecido con proteínas.
ASESORÍAS
“La gracia de mis productos es que a mis pacientes les enseño los horarios más indicados para consumirlos y les regulo el resto de la dieta para que sigan un estilo de vida saludable. Atiendo a muchos que llegan después de una liposucción, abdominoplastia, bypass o banda y es importante hacerles seguimiento, ya que recién al tercer año el proceso se revierte”.
¿En qué consiste una evaluación?
Veo como está la masa magra y la masa grasa. Cuánto pesa, mide y el IMS se evalúa v/s grasa si no, no sirve de nada. Una mujer puede pesar cuarenta y nueve kilos y estar llena de grasa, por ejemplo. De acuerdo a ello se analiza la dieta que lleva, dónde hay desbalances, se abre el abanico de comidas que le gustan y le entrego mis productos. La idea de la consulta es que nadie dependa de un profesional, sino que aprenda a comer.
¿Hay límites de edad para suplementarse?
Por ley, un suplemento alimenticio tiene que ser consumido después de los ocho años, salvo prescripción del profesional. Pero si un niño es malo para las carnes en general, no le gustan las legumbres o el queso, va a crecer menos y es aconsejable. El cuerpo va a pedirle más proteínas, pero una dieta basada en ellas no es sana, pues el carbohidrato es la principal fuente de energía de todo ser humano.
“Me interesa estar capacitando a las personas, porque si se les enseña a comer bien cada vez habrá más interesados en este estilo de vida. Hoy tenemos médicos que recetan remedios hasta que el paciente muere, porque no ven como opción que coma mejor o haga ejercicio, es decir, dejar las pastillas y empezar a sanar de verdad. Una persona que se alimenta bien, va a necesitar un tercio de los fármacos que consume”.
Uno debiera desayunar, tener un snack, almorzar, tener otro snack, tomar once y/o cenar. Si entrenaste, la cena puede ser un batido, pero estos alimentos no están diseñados para dejar de comer, al contrario, son para balancear”.