Somerville es un apellido ligado casi genéticamente al béisbol nacional. El padre es impulsor de este deporte en Antofagasta y el mejor jugador de Chile en su época. Ahora sus hijos y en especial James, están dispuestos a hacer historia. Sin embargo, las medallas y los trofeos ya no son todo para James, pues actualmente se ha fijado metas conforme a sus intereses y dice sentirse dichoso en su papel como entrenador en la selección nacional.
Por Soraya Valdivieso V./ Fotografías: Andrés Gutiérrez.
Premio Olivo como Mejor Jugador de Chile (2006), Cóndor de Oro al Mejor Representante Nacional por el Círculo de Periodistas Deportivos (2010) y como si fuera poco, Mejor Short Stop del Sudamericano de Béisbol adulto en Argentina (2011). Todo eso y con apenas veintidós años de edad.
De hecho, esta vasta trayectoria deportiva comenzó cuando James era apenas un niño. Hoy entrena a la selección nacional de béisbol, al equipo de la Universidad Católica del Norte y a la unidad de softbol de Antofagasta. En los próximos días emprenderá un nuevo desafío fundando la Escuela Formativa de Niñas en Softbol, la que tiene como objetivo entrenar a niñas, de entre diez y quince años, con miras a ayudarlas a alcanzar más de una medalla.
¿Qué tal la responsabilidad como capitán y entrenador del equipo nacional?
No es fácil para nada, pero es un gran orgullo. Ser el líder de todo el equipo, siendo yo tan joven, es el premio más grande que pueda recibir. Existen muchas distinciones como el mejor de tu puesto, el mejor bateador y muchos más, pero es un real privilegio ser entrenador.
¿Cómo les ha ido?
En estos momentos estamos pasando por un gran momento en el campeonato local y nacional. Con el equipo de la UCN somos los tricampeones del certamen local, y como ciudad (Antofagasta), somos los bicampeones a nivel nacional y esos logros se han conseguido solo con dedicación y disciplina, nada más.
En el último sudamericano realizado en Argentina lograron el cuarto lugar ¿Cuáles son tus expectativas del torneo, considerando que este año es en Chile?
Para nosotros, como equipo, fue muy bueno ganar el cuarto lugar en Argentina, ya que hace más de treinta años que Chile no ganaba un partido y nosotros ganamos dos. Con este logro estamos focalizados en el triunfo. Nuestra autoimagen se potenció, primero porque somos anfitriones y queremos brindar lo mejor y, segundo, porque estaremos en casa y sacaremos toda la garra. Estamos conscientes de lo que podemos lograr y deseamos el mejor resultado.
¿Cuál es el objetivo de crear una escuela de softbol para niñas?
Creo que es una necesidad. Todos hablan de aumentar la vida saludable, pero existen pocas alternativas para las mujeres y por eso hoy en el béisbol estamos creando espacio para todos. Quisiera hacer un llamado a toda la gente que está interesada en practicar este deporte para que se acerque a un costado del Estadio Regional. No importa la edad ni el sexo, hay equipo y lugar para todo tipo de personas. En este momento, Antofagasta es la ciudad más importante de Chile en lo que a béisbol se refiere y por eso nos sentimos responsables de aprovechar este escenario y proyectarlo en el tiempo. Para eso, debemos formar nuevas generaciones y de ahí la invitación: las puertas están abiertas para todos los interesados en entrenar.
GRANDES LIGAS
El béisbol es catalogado como uno de los deportes más antiguos dentro de la historia del hombre, aunque está claro que alcanzó su mayor popularidad en los Estados Unidos, donde fue nombrado disciplina deportiva nacional, famoso por sus disputas entre grandes ligas o “Juego de Estrellas”, como lo llaman coloquialmente.
Sin embargo, en este siglo, los americanos sufren ante fuertes contrincantes, como los últimos campeones mundiales, los japoneses. Su liga es la segunda mejor del mundo después de la de los Estados Unidos. En Centroamérica destaca Venezuela y República Dominicana, donde existe una gran cantidad de deportistas que juegan en las ligas profesionales. En Europa también se juega, pero a menor escala.
¿Qué crees que le hace falta al béisbol a nivel nacional?
Compromiso. Necesitamos que los jugadores sean dedicados. Puede haber elementos muy talentosos, pero los resultados se ven en la cancha. Si todos entrenaran de manera sistemática tendríamos un mayor nivel. Tengo claro que en este momento no se puede lucrar jugando béisbol, pero si estás en una selección o equipo, tienes que defender tu camiseta, jugar duro para resaltar en el grupo y ganarte un espacio privilegiado en el béisbol nacional.
¿Qué podrían hacer los antofagastinos para mejorar este panorama?
Lo que falta en mi ciudad es tener una cancha como la que consiguieron los rugbistas. Ese sería un incentivo precioso. Si tuviéramos esa infraestructura nuestro deporte crecería rápidamente, llegaría mucha más gente y se formarían varios equipos de menores. Por último, creo que deberíamos seguir el ejemplo de los argentinos que se entrenan con profesores extranjeros y han logrado mucho más que nosotros.
¿Crees que el equipo chileno puede aportar en algo al béisbol mundial?
Quizás aún no es el momento, nos falta todavía para estar entre los más grandes, pero podemos avanzar rápidamente si nos lo proponemos. Nuestro principal objetivo es superar el cuarto lugar obtenido en Argentina, esa es nuestra primera meta, después de superarla podríamos pensar en la siguiente.
¿Cuáles son las claves para ser un buen beisbolista?
Pienso que para practicar cualquier deporte debes desearlo, amarlo y perseguir ser el mejor. Debes asumir con responsabilidad tu rol en el juego y hacer tu trabajo dando el máximo Hay veces en que uno intenta hacer cosas que están más allá del alcance, y es ahí donde se cometen muchos errores. No hay ningún secreto en decir que se debe entrenar duro, hasta que duela. Como dice el refrán, “la práctica hace al maestro”.
FAMILIA EN LA CANCHA
Tanto en casa como en el campo de juego, la familia Sommerville se mantiene unida. De los cuatro hermanos, James es el mayor y, además de su rol de hermano, es entrenador y amigo de los que le siguen. Ian (20) juega en el equipo de la Universidad Católica del Norte, Eithan (7) juega en el equipo Bronkos y Hellen (3), además de ser la alegría de la casa, es la mejor fans del equipo. Papá y mamá son hinchas y entrenadores de ligas menores. El diamante es como el patio de su casa.
¿Desde cuándo te dedicas a este deporte?
Desde que tengo uso de razón que mi padre es entrenador, y yo, como su sombra, siempre andaba siguiéndolo, acompañándolo a los entrenamientos. Hasta que tuve la edad suficiente para empezar a jugar en el club Bronkos, en el cual ahora colaboro como entrenador; en ese equipo nací como beisbolista y como persona, pues forjé mi identidad, mi carácter y hasta mis amigos.
¿Qué marcó tu vida para dedicarte de forma profesional al béisbol?
No soy profesional de este deporte, es muy difícil como chileno salir al extranjero a practicar el béisbol, solo me dedico a él porque es algo que me encanta hacer y está dentro de mi ADN.
Era parte de las tradiciones familiares me imagino, por la carrera de tu padre… ¿Qué crees tú que el béisbol significa para él?
Para mi padre, el béisbol es su pasión, es parte fundamental de su vida y lo seguirá siendo. Además, es nuestro representante y gracias a él llegamos al bicampeonato nacional. Creo que nunca veré en Chile un jugador tan bueno para batear como él lo fue. Tiene un swing natural que no es fácil de encontrar. Yo creo que hay gente que nace con talento, él es uno de ellos.
Qué sentiste al ser reconocido como el mejor jugador de Chile por el círculo de periodistas deportivos.
Mi papá recibió el mismo estímulo en su momento y, la verdad, yo esperaba con ansias ese premio. Para mí es un reconocimiento único muy importante y sobre todo un elogio. Para mi padre creo que fue un gran orgullo.
¿Qué tipos de estrategias utilizan en el juego?
Somos un equipo joven y contamos con gente rápida, eso nos favorece enormemente. Somos ágiles y tratamos de ser bastante agresivos al momento de correr las bases. A modo de estrategia, trabajamos mucho la parte individual; como entrenador busco implantar la idea de que al mejorar individualmente, aumenta la confianza del equipo.
¿Qué consideras que es lo mejor de trabajar en equipo?, ¿y lo peor?
La confianza, aprendes a conocer a cada uno. Cada partido es una experiencia única y enriquecedora. Somos uno en la cancha, todos remamos en el mismo sentido, si se cae uno lo levantamos y así logramos crear lazos fuertes e inquebrantables. Tanto en la vida como en la cancha, cada integrante del equipo pasa a ser parte de ti. Lo malo es que cuando trabajas en equipo se equivoca uno y el perjudicado es todo el grupo, por eso buscamos la unión total.