Karla Mesina y María Paz Godoy vieron una oportunidad en una condición que afecta día a día a más personas: la celiaquía. Desde allí nace la idea de hacer una cerveza sin gluten, pero con un componente adicional en vez de cebada: la quínoa. La cerveza Trawün, que tiene versiones Ale y Miel, está certificada por Granotec y validada por Fundación Convivir.
Por Paz Moraga S. / fotografía Sonja San Martín D.
Un diplomado en Innovación y Emprendimiento fue el camino que llevó a la ingeniera civil industrial, Karla Mesina, y a la diseñadora gráfica, María Paz Godoy, a pensar un proyecto innovador y con una repercusión real en el mercado nacional. Vieron que la cerveza —un producto altamente consumido en Chile— y los celiacos no eran precisamente buenos amigos. De ahí nace la idea de hacer una cerveza sin gluten, pero además con una innovación ciento por ciento nacional: reemplazar la cebada por quínoa.
Karla Mesina explica que quisieron enfocarse en productos para celiacos. “Nos dimos cuenta de que no existían buenas ofertas de cerveza sin gluten en el mercado chileno, había solo una importada muy cara y difícil de conseguir, por eso apostamos por desarrollar una cervecería que se especializara en el gluten free y que ofreciera una variedad de cervezas sin gluten con sabores innovadores”.
No sólo pensaron en hacer cerveza sin gluten, sino que, además, darle un valor agregado y una identidad chilena, “por eso tomamos la quínoa como la base del fermentado y de ahí continuamos con los tipos de cerveza que desarrollamos: Quínoa Ale, Quínoa miel, Quínoa maqui, Quínoa murtilla y Quínoa grosella”, explica Karla, y asegura que se dieron cuenta de que en Chile existían todos los ingredientes que podían aportar a desarrollar productos de alto valor en el target sin gluten, “y que, en general, el consumidor está acostumbrado a adquirir estos productos, pagar muy caro y que siempre sean importados. Había que cambiar esto y apostamos por empezar a promover esta tendencia en Chile”.
María Paz Godoy reconoce que esta apuesta ya ha traspasado fronteras, y que han recibido llamados desde Argentina e, incluso, desde países europeos. “La quínoa ha sido la gran estrella y ha llamado mucho la atención de los consumidores nacionales e internacionales. Sentimos que estamos vendiendo una identidad país”.
NADA FÁCIL
Si bien en el mundo existen cervezas sin gluten, esta es la primera hecha con quínoa, un pseudocereal que no contiene gluten. Fue tal el impacto de este proyecto, que Trawün recibe financiamiento del Programa Regional de Apoyo al Emprendimiento (PRAE) de CORFO y el apoyo, entre otras entidades, de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), sede Concepción.
Karla cuenta que expertos han alabado la composición de las versiones de “Qui”. Un ejemplo es el sommelier de “Maqui Restorán”, Rodrigo Pinto, quien participó en el lanzamiento de Trawün, y que señaló que, por ejemplo en la de Miel, “se nota que es ciento por ciento natural y eso lo pudieron comprobar en la cata. No es una cerveza que tiene químicos; no solo es libre de gluten, sino que es también prácticamente orgánica”.
Pero no todo fue miel sobre hojuelas. La CEO de Trawün comenta que al inicio tuvieron dificultades para desarrollar un nuevo producto, sin precedentes y sin bases que apoyaran el desarrollo de una receta, “fue muy difícil empezar de cero, crear un prototipo y que efectivamente se pareciera a una cerveza y que tuviera las propiedades que queríamos”.
Estas jóvenes emprendedoras cuentan que cuando comenzaron a producir, se encontraron con distintas dificultades, sin embargo las convirtieron en oportunidades: “uno de los valores más importantes que tenemos como empresa, es tomar los aprendizajes, querer nuestro producto, pero no enamorarnos al grado de ser inflexibles. En este medio todos te dan opiniones, a veces totalmente contrarias, y tienes que saber qué tomar, y cómo eso puede aportar en el desarrollo de tu producto”.
Al respecto, Karla reflexiona: “en general, los emprendedores nos vemos enfrentados a muchas trabas, hay gente que en un principio cuestiona mucho ‘lo nuevo’ y te echa abajo la idea, y en eso hay que ser resiliente y seguir adelante. Las trabas nunca se acaban, pero si aprendes a transformarlas en oportunidades, se vuelven parte de tu proceso e, incluso, de tu modelo de negocios”.
Ya con experiencia, este equipo está trabajando en un nuevo producto de jugos naturales hechos de quínoa con sabor a frutas, y que está dirigido al público infantil, “nos adjudicamos un nuevo proyecto, y comenzamos a desarrollar esta nueva línea de productos. Además estamos desarrollando una nueva apuesta con el grano que se desecha de la quínoa, luego del proceso para hacer cerveza, y el que se puede utilizar, por ejemplo, para productos de panadería”, adelantó María Paz.
El entusiasmo se devela en las voces de Karla y María Paz, equipo que además integra la ingeniera en turismo, Ana María Cubillos. Y es que sienten que han conformado una triada perfecta, donde cada una tiene tareas que, hasta el momento, se han cumplido de tal manera que han provocado que su innovación esté en boca de un número importante de celiacos.
EL PROBLEMA
Explican que el uno por ciento de la población es celiaca, y hasta un seis por ciento tiene un grado de intolerancia al gluten. Además, seis de cada diez personas que compran productos sin gluten, no son celiacas, lo que refleja un cambio de mentalidad en los consumidores. “Hay personas que están dejando el gluten en sus dietas, ya sea para bajar de peso o porque leyeron notas y libros como Cerebro de pan, basado en la premisa que dejando el gluten se puede recuperar concentración y eficiencia intelectual. Esta es una tendencia muy desarrollada en Europa, y en Chile se está masificando en los últimos años, donde cada vez hay más espacio para desarrollar variedades de productos”.
Qui, ahora se empieza a comercializar a nivel nacional en el mercado de nichos, donde está el consumidor que aprecia el producto. “Actualmente, tenemos la certificación de la Fundación Convivir que somos Libre de Gluten y esto nos valida no sólo en Chile, sino que a nivel mundial. Nuestro próximo paso, en el que trabajamos con PROCHILE, es la exportación al mercado europeo”, señala la directora ejecutiva de Trawün.
Para lo anterior, están buscando la certificación de mercado justo, ya que su concepto como empresa es desarrollar una red de proveedores locales, donde se pague bien por el trabajo, que consideran es fundamental para la línea de proceso y que se vea reflejado en la calidad y el concepto del producto. Karla recalca que este producto fue creado con mucha dedicación, donde no sólo procuraron darle una calidad de excelencia, sino también un “concepto étnico para otorgarle identidad chilena a un producto de exportación que puede marcar una diferencia en la diversificación productiva de Chile”.
"Uno de los valores más importantes que tenemos como empresa, es tomar los aprendizajes, querer nuestro producto, pero no enamorarnos al grado de ser inflexibles”.