Tell Magazine

Entrevistas » Deporte

EDICIÓN | Enero 2016

Golpe GANADOR

Sebastián Navea, taekwondista.
Golpe GANADOR

Joven chillanejo que representa el futuro de un arte marcial que cada vez gana más reconocimiento en el deporte. Este año marcó su despegue, tras clasificar y competir en el Mundial de Rusia, pero a sus veinte años apunta mucho más alto.

Por Érico Soto M. / Fotografía Sonja San Martín D.

No fue el gusto por el deporte el que motivó a Sebastián Navea (20) a acercarse al taekwondo, arte marcial de combate instaurado como disciplina olímpica desde 1988, y que destaca por la variedad y espectacularidad de sus técnicas de patadas. La explicación tiene que ver con una inquietud de sus padres: entregarles un método de defensa personal a sus hijos.

Así, cuando Sebastián y su hermano Hugo recién se empinaban por los diez años, comenzaron en la academia de taekwondo de Chillán, ciudad de residencia de la familia, en lo que sería el comienzo de una historia de éxitos en el deporte.

Tras avanzar por todas las etapas, Sebastián Navea ostenta hoy el cinturón negro 1º dan, pero más que eso, se ha erigido como campeón, seleccionado nacional e incluso representó a Chile en el Mundial de Rusia, disputado este año. Una aventura que recién comienza.

¿En qué estás ahora?
Este año me dediqué netamente al deporte. Congelé mis estudios de Pedagogía en Educación Física en la Universidad del Bío Bío de Chillán. Y actualmente me recupero de una lesión para volver a los campeonatos.

¿Cómo ingresaste a este deporte?
Fue algo fortuito, por un accidente de tráfico del que fuimos partícipes con mi familia. Un tipo que nos chocó andaba ebrio, entonces recurrió a la agresión. Afortunadamente, en esa ocasión no sucedió nada grave, pero con mi hermano chico estábamos nerviosos y asustados. Fue entonces cuando mi papá optó por meternos a practicar un arte marcial.

¿Y en particular el taekwondo?
Fue por aprender, por un tema de defensa personal. Después, con el tiempo, nos gustó y lo tomamos como deporte, que es el otro camino. Partimos juntos con mi hermano, pero él lo dejó de practicar como a los catorce años. Y yo todavía estoy acá.

¿Qué te llevó a seguirlo practicando?
Cuando era niño, me gustaban programas infantiles, como Power Rangers o Gokú, y lo tomé por ese lado, con lo atractivo de las patadas voladoras y los golpes. Pero fui madurando, llegando casi al cinturón negro, y comencé a salir a campeonatos.

¿Cuándo se convirtió en más que un pasatiempo?
En un torneo se me acercó el técnico de la selección juvenil, de ese entonces, y me dijo que me estaba observando, que tenía potencialidades y que podría integrar la selección nacional. Eso me ilusionó, así que tomé un norte: irme a lo competitivo. Ya no practicaba por lo lúdico o porque fuera entretenido, sino que me metí a la competencia.

DESAFÍO MUNDIAL

¿Qué resultados te llevaron a competir a alto nivel?
Pasé por competencias regionales y la liga nacional, donde terminé tercero en mi primer año (2011). Al año siguiente, de nuevo salí tercero. En el ranking nacional había campeonatos rankeables para accedera la final nacional, donde clasifican los ocho mejores. Así vinieron también los juegos nacionales, y salí campeón de esos primeros juegos del Instituto Nacional del Deporte.

¿Cuál es tu mejor registro?
Ese triunfo fue importante, pero considero que fue este año también, luego del proceso selectivo de 2014. Se realizaron dos topes con los mejoresde Chile, para que saliera un representante  nacional para competir en el Mundial de Rusia, que se realizaba en Cheliábinsk. En el primer selectivo, se presentaron entre dieciocho y veinte competidores de mi categoría (menos de cincuenta y ocho kilos). Salí tercero y pude clasificar. Y en la ronda final gané el selectivo, que me dio la posibilidad de salir del país por mi deporte, conocer Europa y estar entre las súper estrellas de taekwondo.

¿Cómo fue esa experiencia?
Muy buena. Era un mundial y estaban todos, las súper estrellas de este deporte. Si fuera el fútbol, se trataría de Messi o Ronaldo. Yo solo ubicaba a mis compañeros. A los competidores más importantes los conocía por sus videos. Estuve ahí con la gente que yo admiro y que quería imitar, así que estuve feliz. Gané la primera ronda, contra Sudáfrica. Pero en segunda me tocó el campeón panamericano, de México, y perdí nueve a dos. Fue una gran experiencia, por haber peleado con los mejores del mundo. Yo llegué al ranking ciento diecinueve con esa participación, de entre trescientos cincuenta y cinco participantes.

¿A quién admiras?
Admiro a dos taekwondistas, uno belga que se llama Jaouad Achab y al iraní Abolfazl Yagubi, que pelean en mi categoría. Afortunadamente, los pude conocer en Rusia, incluso me saqué fotos con el belga, que fue campeón mundial. Fue gratificante conocerlo, porque pude estar de igual a igual con él.

¿Qué otro momento deportivo destacas?
Fui antes a los Juegos Deportivos de la Juventud Trasandina, que son como los Juegos de la Araucanía, pero del norte, como refuerzo del equipo de Iquique. Y saqué el tercer lugar, con un nivel mucho más fuerte.

DESAFÍOS MAYORES

¿Qué es lo que más te apasiona del taekwondo?
Como de niño me gustaban las patadas y golpes, me fue fácil practicar. Pero después lo encontré muy completo, y le agarré el gusto. Físicamente, debes ser un competidor resistente, fuerte, flexible; entonces es completo en ese sentido. También, te hace fuerte mentalmente. Si no hay sintonía entre la mente y el cuerpo, no vas a tener buenos resultados. Es un deporte muy estratégico.

¿Cuáles son tus virtudes para desarrollar esta disciplina?
Me considero un competidor muy hábil y flexible. Tengo facilidad para patear arriba, en ángulos complicados, y doy patadas finas con la planta del pie. Es un recurso que me da muchos puntos.

¿Recibes apoyo de tus padres?
Ciento por ciento. Me financian, porque es un deporte caro, que requiere viajes e implementación. Y también me ayudan anímicamente, porque el deporte es sacrificado, y muchas veces estás “bajoneado”.

¿Qué viene para ti?
Estoy esperando una nueva temporada, recuperándome de una lesión. Este año peleé los Juegos Nacionales y avancé una ronda, pero a la siguiente no pude continuar porque me lesioné de la cadera. Estoy tratándome y pensando en la pretemporada para el próximo año, donde viene el Panamericano Universitario, entre otras cosas.

¿Y tus metas?
Conseguir una medalla internacional, ojalá en los campeonatos con ránking mundial. Y buenas actuaciones a nivel universitario. El año pasado salí tercero a nivel nacional, y este año se hicieron más entretenidos, con más universidades regionales y luego nacionales.

 

"(El Mundial) fue una gran experiencia, por haber peleado con los mejores del mundo”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación6+7+7   =