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EDICIÓN | Enero 2016

Infinitas creaciones

Supermercado del Rollizo
Infinitas creaciones

Del coirón pasaron a la madera y de un pequeño terreno se expandieron a diez hectáreas. De a poco fueron sumando galpones, maquinarias y nuevas ideas en diseños, hasta convertirse en uno de los principales proveedores de madera impregnada y de rollizo de esta región. Desde la carretera se puede apreciar un sinnúmero de implementos, muebles y accesorios, todos elaborados por el clan familiar Rojas Cortés, desde hace más de veinte años

Por Verónica Ramos B. / fotografía Patricio Salfate T.

María Ester y Beneamín se conocieron cuando estudiaban sastrería, solo ella se dedicó un tiempo al oficio, mientras que él optó por la instalación de coirón en las techumbres de casas y complejos turísticos, en la Quinta Región. En 1988, Beneamín encontró una mejor oportunidad laboral en Tongoy, cuando el boom del turismo crecía a paso rápido en la Región de Coquimbo y la construcción de complejos y cabañas tomaba fuerza.

Cuatro años después, María Ester y su hijo se trasladan a esa zona y la familia se instala en una parcela, frente al balneario de Guanaqueros y al costado de la Ruta 5 Norte. El espacio, con el tiempo, les fue quedando chico y compraron los terrenos colindantes, pues no solo proveían de coirón a particulares y comerciantes, sino que ampliaron el negocio con la fabricación de quitasoles, juegos infantiles, accesorios y artículos de camping, todos elaborados con madera impregnada.

Beneamín comenta que, en ese entonces, viajaba hasta el cajón de San Pedro, en Limache, y desde ahí extraía el coirón, para luego trasladarlo en burro. “Esto se da en zonas con microclima y para plantarlo se requiere de grandes extensiones, por esta razón, no tenemos nuestra propia producción. Sacar el coirón no es fácil y es bastante lento, porque se va cortando de manojos. Con el tiempo, contratamos a recolectores que se dedican a esto y les compramos el coirón”.

Hace más de veinte años, Beneamín y María Ester bautizaron su negocio con el nombre Coirón. No tenían competencia y eran los únicos en el mercado que proveían a sus clientes de este material y de palos de madera
para los cierres de terrenos. Luego, incorporaron la venta de madera dimensionada para la construcción de casas y hace quince años atrás, sumaron al negocio la venta de rollizos, durmientes y tablones. Todo el material era traído desde el sur. Desde entonces, aprovecharon su creatividad para diseñar todo tipo de muebles de exterior. “El primer modelo de muebles lo hacemos nosotros y luego se lo pasamos a nuestros maestros para que lo fabriquen. Es que después de tantos años, ya no dimos abasto porque la empresa comenzó a crecer y tuvimos que delegar las tareas”, resalta Beneamín Rojas, mientras luce, orgulloso, una mesa de camping que se transforma en un sillón, otra más de sus novedosas ideas.

TRABAJO EN FAMILIA

Mientras continúa la conversación, bajo una cálida terraza rodeada de innumerables creaciones en madera, Beneamín muestra una serie de barriles apilados de roble francés, los que serán desarmados, transformados y aplicados en otros muebles. “De revistas, de Internet o de las mismas ideas que nos dan los clientes fuimos creando diferentes diseños. La verdad es que todo lo que nos piden en madera, lo hacemos, por nombrar algunos, escaños, sillón colgante, reposeras, sillas plegables, estribos, taburetes, jaula para pájaros, casitas para perros, etc”, afirma María Ester.

El único hijo del matrimonio, Beneamín Alejandro, estudió administración de empresas y es quien se dedica al área contable de la empresa, sin embargo, también aporta con ideas de diseños y cuando es necesario, los elabora.

Toda la familia participa del negocio…
M: Es que somos tres quienes integramos la familia. Nuestro hijo creció en este mundo del coirón y las maderas, entonces qué mejor que nos ayude. Nosotros trabajamos todos los días y siempre estamos en el negocio porque además vivimos acá.

¿Y por qué decidieron cambiar el nombre a la empresa?
B: Cuando comencé a traer madera, decidimos cambiarle el nombre porque Coirón lo limitaba solo a la venta de ese producto. Cuando uno va al supermercado encuentra de todo, entonces, lo mejor fue ponerle Supermercado del Rollizo, eso significa que aquí el cliente puede comprar todo lo que necesita y todas las medidas de palos y maderas, desde los doce metros hasta una pulgada. Tenemos durmientes, palos refinados, calibrados y descortezados.

¿La madera pasó a ser el producto principal?
M: Sí, porque el coirón ya pasó su época de mayor venta, a pesar de que aún existen clientes que lo prefieren. La sequía que afecta a esta zona ha provocado que el coirón esté muy escaso. Hace cinco años que tenemos que traerlo de la Región Metropolitana y de la Sexta Región.

Pero sigue siendo un material noble
M: Claro porque es térmico y protege a las construcciones de los rayos UV. En verano, un techo de coirón proporciona frescura y, en invierno, brinda calidez. Además, estéticamente embellece, y es muy usado en las zonas costeras por estas razones. Cuando nosotros partimos con el negocio, las empresas de marcas conocidas regalaban a sus clientes los quitasoles de coirón y todos los kioscos tenían en su techo este material. Ahora, ya no se ve eso.
B: Nosotros instalamos el coirón en casi todos los complejos turísticos de Tongoy y Guanaqueros, pero ha sufrido una baja y eso nos llevó a traer la madera desde el sur. Yo viajo constantemente a la zona de Temuco y traigo el camión cargado de madera.

¿Fueron incorporando, también, más maquinaria e infraestructura?
M: Esto se fue dando a medida que la empresa fue creciendo. Instalamos galpones y compramos camionetas, camiones de carga, grúas horquilla, etc.

B: Es que esto forma parte del progreso. Compramos primero un montacargas y ahora tenemos tres. En los talleres contamos con una moldurera, una sierra huincha y una cepilladora para trabajar la madera. Estas las traje desde Francia y nos han permitido aumentar nuestros pedidos y entregar todo listo, para llegar e instalar.

DOMOS Y CABAÑAS

Hacemos un recorrido por el lugar y nos vamos encontrando con otras sorpresas. Bajo la sombra de un árbol aparece un domo construido en madera de pino impregnada. Está en altura, tipo palafito y cuenta con una pequeña terraza. “Este tipo de domo es ideal para la playa o el valle”, agrega su creador, Beneamín. Junto al domo se exhibe también una caseta y una cabaña, ambas de madera.

¿Qué particularidad tiene esta cabaña?
B: Son construidas completamente con rollizos que van ensamblados. Son antisísmicas, de hecho, en el terremoto pasado no les pasó nada. Ahora, este tipo de cabañas es más cara que una prefabricada por las características de su construcción. Es una casa para toda la vida.

¿Cuál es el producto que más venden?
B: El rollizo es nuestro caballo de batalla, en especial, el rollizo para cierres de terrenos y parcelas. Después, la tabla para construcción y, luego, los juegos infantiles. Las empresas inmobiliarias de la zona nos mandan a hacer unos set con columpios, resbalines, pirámides y casitas de muñecas.

¿Pérgolas y quinchos entran en la lista?
B: También los hacemos. Tenemos una gran pérgola de muestra, para que los clientes se hagan una idea de los diseños. Usamos madera y el techo se cubre con coirón. La mesa es una gran corteza de tronco de árbol que va en el centro con sus banquetas. De a poco las hemos ido perfeccionando.

¿Gran parte de sus diseños están en exhibición?
B: Tratamos de tener para muestra de todo un poco. Por ejemplo, en este galpón puedes ver reposeras, portones, resbalines, columpios, bancas, maceteros, taburetes, casitas de muñecas y basureros para camping. Algunos de ellos están a medio terminar, entonces, si el cliente nos pide algún producto ya estamos más avanzados. También, tenemos un contenedor que estamos forrando con madera y servirá de camarín. Otra de nuestras facetas es el trabajo en totora.

¿Y cómo la trabajan?
B: La totora la usamos para cierres y como sombra. En un telar que hice con madera vamos poniendo pequeños montones y se va tejiendo con pita. Luego la despuntamos y con un timón vamos girando para extender la totora tejida que puede ser de dos hasta cinco metros de largo.

¿Tienen más proyectos para el Supermercado del Rollizo?
B: Siempre estamos mejorando. Ahora estamos limpiando un parte del terreno para poner nuestros productos, la idea es que se vean desde la carretera porque es nuestra principal vitrina, la idea es hacer un altillo. Quiero mejorarlo y que se vea más bonito.

Un balance positivo, entonces
M: ¡Excelente!, porque este camino ha sido de mucho esfuerzo y hemos visto los frutos.
B: El crecimiento de este negocio ha sido lento, pero progresivo. Nunca nos hemos estancado y tampoco somos conformistas, siempre estamos creando proyectos e innovando.

 

"El rollizo es nuestro caballo de batalla, en especial, el rollizo para cierres de terrenos y parcelas”, Beneamín Rojas.

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