Dimitri Furmanov<br /> Editorial Progreso (1947), 407 páginas
Estamos ante todo un clásico de la literatura soviética. Millones de personas en la URSS y en su área de influencia la leyeron, al igual que la primera obra de Dimitri Furmanov, Chapaiev. Pero no sólo es una novela, sino que también es un panfleto revolucionario. Su autor (el protagonista) fue comisario político soviético del Ejercito Popular español que luchó contra el fascismo. De esos hechos trata justamente su primera obra. En este caso, los hechos relatados ocurrieron en 1920, en el Asia Central, en Semirechie, actual Kazajastán. Un grupo de contrarrevolucionarios, los de siempre, campesinos ricos (kulaks), cosacos leales a la monarquía (guardias blancos), religiosos musulmanes, agitadores extranjeros, pueblos nómades y anarquistas intentaban oponerse al naciente poder de Moscú. Para aplacar la sublevación se envía a un grupo de instructores comunistas, encabezado por el autor de la novela. Allí, el protagonista, con su fuerte convicción y ardientes palabras encauza a las masas y evita un desenlace sangriento. <br /> Dimitri Furmanov nació en 1891, en un humilde hogar, y cuando empieza la revolución de octubre ya es jefe de estado mayor revolucionario de su natal Ivanovo. Ya en 1918, cuando la naciente República Soviética debe defenderse de los ejércitos alemanes marcha al frente. Luego sigue escalando en el naciente poder soviético al amparo de un amigo de Lenin, hasta que en 1926 lo sorprende la muerte. La extinción de la URSS no es pretexto para dejar de lado parte de su literatura. Debemos recordar que esos escritores son los sucesores de los maestros rusos del siglo antepasado.