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Entrevistas

EDICIÓN | Diciembre 2015

Manos a las tornamesas

Cristóbal Navarrete, Dj.
Manos a las tornamesas

En medio de Europa, este chileno está haciendo ruido. Cristóbal Navarrete, más conocido como Nakeye, acaba de volver a sus tierras nortinas, con la experiencia de haber tocado en un reconocido festival francés, y no es el primero. Pese a ser célebre en el extranjero, este iquiqueño de tomo y lomo busca, por sobre todas las cosas, aportar a la región de Tarapacá rescatando todo lo que tiene que ver con esta tierra. Aquí la historia de un destacado Dj con fundamento.

Por Soraya Valdivieso V. / Fotografías Alex Díaz D. y gentileza Cristóbal Navarrete.

Comenzó a tener reconocimiento junto a la banda de rap Makiza, una de las más exitosas en su estilo dentro de la escena nacional. Así junto a la Rosa de los Vientos y otros posteriores éxitos, Cristóbal Navarrete recorrió otros continentes y conoció la fama, eso sí, siempre con un perfil underground y más enfocado en sus creaciones que en las luces.

Desde sus inicios mantiene una carrera de músico electrónico y productor musical, trabajando para obras de teatro y proyectos audiovisuales. A medida que avanzaba, fue participando en los festivales y escenarios más importantes del país, giras por toda Latinoamérica incluyendo una humanitaria a Haití el 2006, con el propósito de hacer talleres musicales a niños de extremo riesgo social, iniciativa patrocinada por el Gobierno de Chile a través de su embajada, la UNICEF y otras ONG.

Para Cristóbal, la música es un motor para renovar los estados de ánimo y de la conciencia, por eso se toma su trabajo bien en serio, y por sobre los prejuicios o estereotipos de la sociedad, ha trabajado firme por sus ideales aportando con su granito de arena. Entre sus rasgos, destaca por talleres y presentaciones gratuitas en centros de reclusión de menores en Valparaíso, Iquique y también en la cárcel de Frénnes, en París.

En 2009 se radicó en la ciudad de Montpellier, al sur de Francia, para especializarse en el dominio de las artes y el espectáculo, aprovechando de utilizar ese lugar como plataforma para mostrar su trabajo personal en Europa. Entre ese año y el año 2015 su música se ha escuchado en diferentes salas y festivales de Dinamarca, Noruega, Suecia, Suiza, Alemania, España, Serbia, Portugal y Austria. En 2010 fue músico invitado a la gira europea del disco 1977 con la cantante chilena Ana Tijoux, disco por el cual la artista fue nominada al mejor disco de música alternativa en el Grammy latino de ese año.

Además, ha sido invitado, como observador en la dirección artística, a la producción de prestigiosos eventos como el Gilles Peterson Worldwide Festival y contratado por la Association Attitude por cinco años consecutivos para la producción y logística del “Battle of the Year International”, el más grande campeonato mundial de danza urbana.

Entre junio y agosto de este año, estuvo de gira por Europa sellando el viaje con una presentación en el prestigioso festival francés de música del mundo ¨Les Escales de Saint Nazaire¨.

DESIERTO SONORO

Ahora, con más fuerza que nunca, espera levantar la escena local produciendo, en su tercera edición, el Festival Desierto Sonoro, evento experimental de ocupación territorial que reúne a los DJ´s más destacados a nivel local y nacional.

¿De qué se trata Desierto Sonoro?
De vivir una experiencia con la naturaleza cargada de emociones y cultura. En palabras técnicas, es un festival nómade que ocupa los pisos ecológicos de la región recuperando espacios poco reconocidos y mostrándolos al exterior mediante la prensa, comunicados, streaming, radio y difusión en redes sociales. En lo personal, es un aporte a la cultura y como yo quiero que sean las cosas en la región.

¿Cómo te imaginas este evento?
Me interesa mucho la curatoría musical. Siempre es importante tener una escena que ponga en valor al músico. Pasa que los artistas se ven expuestos a eventos donde la calidad del escenario, el sonido, los servicios públicos, las luces y el espacio son de bajo nivel. Para mí eso es inaceptable porque quien se toma su trabajo en serio debe ser respetado y potenciado.

¿Qué visión tienen como equipo?
En primer lugar, creemos fehacientemente que este festival es una necesidad para la región. Este no es producto comercial, es más bien un producto identitario, deseamos consolidar el festival a largo plazo. Esperamos organizar más de diez versiones por eso lo hemos hecho con tesón. En la segunda versión 2015 postulamos al Fondart y nos ganamos el financiamiento. Sabemos que las cosas bien hechas traen buenos frutos, así que tenemos la confianza de que en su tercera versión también nos apoyarán y la idea es que más gente se vincule con esta movida musical y cultural.

¿Cómo fue la primera versión del festival?
Fue en Anatiña, un camping que se encuentra en medio de la pampa del Tamarugal. Asistieron quinientas personas, pero consideramos que fue todo un éxito; por ejemplo, entregamos el lugar más limpio de lo que estaba, mostramos un lugar en la pampa desconocido para las personas, fue una fiesta con cero caos, pintamos los baños, pusimos espejos, realizamos artes escénicas. Fueron tres días seguidos de música las veinticuatro horas y mucha diversión saludable.

¿Quienes conforman el equipo de trabajo de Desierto Sonoro?
Somos súper pocos, Vesna Obilinovic es la directora del festival, yo soy el encargado de programación y secretario; Nelson Quinteros, Folke Ramírez y Bernardo Muñoz son piezas esenciales en esto porque ven toda la logística del lugar, la seguridad y sugerencias para el público. Además, contamos con la ayuda de muchos voluntarios, el festival no podría ser sin el esfuerzo de mucha gente.

Este 2015 se lucieron con el festival, ¿por qué se fijaron en Pisagua?
Pisagua es un sector de acantilados impresionantes, la maravilla que se crea entre el desierto y el mar en su máximo contraste. Esta localidad no salía en los diarios con una noticia positiva hace muchos años, ahora le cambiamos en parte el rostro a este lugar exhibiendo en toda la prensa de Santiago e Iquique, radios y revistas de prestigio a nivel nacional, una noticia positiva que derroca el estigma de este pueblo que en la realidad es bellísimo. Asistieron más de mil personas.

¿Cómo se vivió la experiencia?
Primero hay que destacar que el festival genera un impulso económico, por ejemplo en el pueblo de Pisagua se vendió todo, los comerciantes del lugar estaban muy felices. Por otro lado, los habitantes del pueblo eran los principales invitados, ellos tenían una pulserita especial para entrar gratis al festival, lo más lindo fue ver a los niños porque participaron de todas las actividades como talleres de marionetas, yoga, stand up paddle, curatorías musicales, charlas de medio ambiente y ecología, cicletadas, trekking por lugares patrimoniales y rescate de cultura local. Podría seguir con la descripción de la conexión entre la naturaleza, la música y el público, que es algo muy especial, pero no terminaríamos esta entrevista.

¿Y qué se viene para el 2016?
En el 2016 va a ser al pie de la precordillera, aún no está definido el lugar, pero será entre marzo y abril; al ser un festival nómade tiene adecuarse al territorio y en verano hay invierno altiplánico.

FACETAS ENCUBIERTAS

Hijo de padre guitarrista y fiel al folclore nacional, Cristóbal conoció la música desde la niñez. Ya en la etapa universitaria, mientras cursaba diseño gráfico en la Católica de Valparaíso, se empapó de jazz, de soul y folclore. También compartió con Nelsón Rivas o Celkis, un muy reconocido grafitero nacional, que lo llevó a profundizar en la pintura y la escultura. Así, las paredes de su casa exhiben caballos de mar, dragones pintados en colores fuertes y con rasgos caricaturescos, también cuelgan delgadas esculturas de alambre en intervención de vidrio.

En tu faceta de dj, ¿en qué estas ahora?
Estoy muy emocionado. Hoy participo junto a Malkus, una banda de música originaria; es una banda de bronce que musicaliza los bailes religiosos, morenadas y diabladas y rescata la raíz regional con una energía rejuvenecida.

¿Cómo ha sido esta relación?
Me gusta mucho relacionarme con ellos, están súper receptivos a crear alianza. Juan Pablo Cortés es el director y él hace los arreglos, ahora estamos en el proceso creativo y creo que esto enriquece, en gran medida, mi espectro musical.

¿Vienes llegando de Francia, cómo te fue en el ¨Les Escales de Saint Nazaire?
Muy bien, primero que nada decir que la música chilena está en súper buen nivel. En esta ocasión, el festival puso sus ojos en Sudamérica y escogió a Valparaíso, e invitaron a cinco bandas chilenas, entre ellas Pascuala Ilabaca y Fauna, Chico Trujillo, La Floripondio, Poder Guadaña y yo. En conclusión, una experiencia única que me gustaría que todos vivieran, por eso están todos invitados a Desierto Sonoro.

Para informarse acerca de Desierto Sonoro, visite www.nomadesert.cl, el fans page: Nomadesert cultura y deporte, Nakeye: www. soundcloud.com/nakeye

 

"Hoy participo junto a Malkus, una banda de música originaria; es una banda de bronce que musicaliza los bailes religiosos, morenadas y diabladas y rescata la raíz regional con una energía rejuvenecida”.

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