No es fácil crear un club deportivo de gimnasia artística que pueda proyectarse y mantenerse en el tiempo. Pero nada es imposible cuando un grupo de padres logra ver que sus hijos e hijas vibran con una disciplina deportiva y sus ojitos brillan cada vez que superan sus propias marcas. Esa es un poco la historia de Norte Olímpico, que les contamos a continuación.
Por Claudia Zazzali C. fotografía Andrés Gutiérrez V. y asistente Alejandra Villablanca
Ver un gimnasio lleno de niños y niñas practicando, una y otra vez, saltos y giros, mientras podrían estar en sus casas viendo tele como tantos otros es, por decir lo menos, inspirador. Porque detrás de cada uno de los pequeños deportistas hay una familia apoyando y un grupo de dirigentes y profesores dispuestos a jugarse el todo por el todo con tal de mantener el sueño de estos jovencitos de ser los próximos “Tomás González”.
El 27 de agosto de 2013, se formó oficialmente el Club Deportivo Norte Olímpico, sin embargo, esta historia es un poco más larga. Álvaro Cárcamo es el actual presidente de esta entidad y ha sido testigo de todo el camino recorrido, desde cuando comenzaron a trabajar juntos como parte de la Universidad de Antofagasta.
“En ese entonces se creó un club de gimnasia al alero de esa casa de estudios, pero, por motivos personales, la profesora no pudo continuar y el futuro del club se hizo incierto. Un grupo de padres, al ver cómo se disolvía el equipo cuando una fecha de competencia se acercaba, lograron aliarse rápidamente con el colegio Santa María, que los apadrinó por un tiempo. Al cabo de un año, aproximadamente, nos desvinculamos del colegio y logramos convertirnos en una rama del club de Ciclismo Internacional, con lo cual pudimos asistir a nuevas competencias” recuerda Cárcamo.
Tampoco fue fácil y por diversas situaciones, nuevamente quedaron a la deriva, pero ya con un poco de madurez se hicieron los trámites ante el IND para, por fin, conformarse como Club, sin depender más que de ellos mismos.
“En todo este proceso hubo una gran rotación de personas, donde se perdió gran parte de la experiencia de los procesos anteriores, la cual estamos por fin recuperando, y entendiendo cómo funciona este mundo”, continúa el dirigente.
¿Cómo y dónde funciona Norte Olímpico?
Los entrenamientos los realizamos en el Zócalo del Polideportivo Centenario, recinto facilitado por el IND. Los horarios de los entrenamientos son lunes, miércoles y viernes de 19:00 a 21:00 horas y sábados de 16:00 a 18:00 horas.
¿A cuántos niños beneficia?
Actualmente tenemos a cerca de treinta menores, entre niños y niñas. Los interesados solo deben acercarse al lugar de entrenamiento y contactarse con la directiva o entrenadores, donde se les indicará que pueden asistir a cuatro clases de prueba, después de las cuales, si les gustó, pueden tomar la decisión de continuar e inscribirse.
¿Cómo se financian?
Un gasto fijo que tenemos es el sueldo de los entrenadores, para lo cual recurrimos a distintas formas de ingresos para cubrir esta necesidad: completadas, bingos, rifas, almuerzos y el aporte mensual de los deportistas. Sumado a esto, este año recibimos el aporte de una empresa que creyó en nosotros y nos está apoyando a través del financiamiento de un proyecto. Me refiero a la minera Sierra Gorda SCM, gracias a la cual logramos adquirir implementación y pudimos becar a varios de nuestros deportistas que, por problemas económicos, no pueden entregar su aporte mensual.
¿Cuáles son sus proyectos?
El gran proyecto que tenemos es conseguir un gimnasio propio, para así tener la libertad de adaptar los horarios de entrenamiento a nuestras necesidades y depender solo de nosotros.
¿Participan en competencias a nivel nacional?
Hemos ido a algunos nacionales y esperamos continuar en esta senda. Sin embargo, lo más cercano para este año es la gala de nuestro club, que generalmente es una semana antes de Navidad, donde mostramos a los padres los avances de sus hijos a través de una presentación del club en todos los aparatos. Si logramos obtener los recursos queremos abrirlo a toda la comunidad, acercando a la gente para que conozca y disfrute de este deporte.
¿Cuáles son las expectativas de los niños y niñas?
Soñamos con tener seleccionados nacionales. Con el poco tiempo que llevamos, algunos han alcanzado medallas, creemos que estos pronto serán los que lleven el nombre de nuestro club en alto, y que con sus logros, les abrirán el camino a los que aún están escondidos por allí entre las familias, entre las poblaciones. A eso aspiramos llegar.
“¿Y por qué no?, algún medallista olímpico… ¿cuáles son nuestras expectativas?, esas: medallas del más alto nivel. ¿Son sueños?, sí, pero estamos trabajando para alcanzarlos, preparando el terreno para qu lleguen las semillas purasangre, para que alcancen todo su potencial. Tenemos altas expectativas con nuestros pequeños y queremos abrirles el camino”.
¿Cuáles son los proyectos para este 2016?
En cuanto a torneos, tenemos la vista puesta en el Torneo Autoclub, aquí en Antofagasta, y Manquehue, en Santiago. También está la posibilidad del torneo Coyhaique y otro en Uruguay, pero estos últimos se verán durante el año, pues nuestra participación depende de los recursos económicos. De hecho, tendremos que saltarnos el torneo de La Serena para concentrar los recursos en Manquehue, que es de más alto nivel, y queremos probar a nuestros deportistas con los mejores a nivel nacional, pues estamos convencidos de tener la capacidad. Trabajaremos duro y organizaremos los entrenamientos para darles lo que se merecen, un desafío mayor.
“También queremos logar algún convenio que nos permita llevar a nuestros pequeños deportistas a revisiones médicas ante dolencias o lesiones, con el respectivo tratamiento. Hasta ahora es uno de nuestros puntos débiles, pues muchas veces los padres no cuentan con los recursos para tratarlos con profesionales”.
¿Cómo funcionan como organización?
Tenemos una directiva, un comité revisor de cuentas, compuesto por tres socios, y un comité de disciplina, también compuesto por tres socios. También contamos con cuatro entrenadores fijos, uno de medio tiempo y otro de reemplazo, de modo que siempre los niños tengan un entrenamiento como corresponde.
¿Qué significa para ustedes, como padres, este posicionamiento de la gimnasia olímpica?
Creemos que es uno de los deportes más lindos que hay, así como también uno de los más exigentes. Sin embargo, no vemos que este deporte esté tan posicionado. Si no fuera por los logros de Tomás González, la Gimnasia Artística sería “invisible”. Tampoco creemos que nosotros como club estemos posicionados, nuestro nombre no lleva más de dos años en el ambiente, pero sí creo que vamos por buen camino. Necesitamos tener mayor difusión, actividades masivas, muestras, etc., de modo que comience a instalarse en la retina de los antofagastinos una excelente alternativa deportiva para sus hijos(as).
¿Qué beneficios perciben en los niños?
Lo primero que surge es la disciplina y el respeto; es fundamental para tener progresos una adecuada disciplina y respeto mutuo entre sus compañeros, con sus entrenadores y con los demás apoderados. Evidentemente, el aspecto físico comienza a mejorar, acompañado, en algunos casos, de un cambio de alimentación más sana. También trabajamos la tolerancia a la frustración: aprenden que las cosas no son fáciles y que, para lograr algo, deben trabajar y esforzarse, y para alcanzar la perfección el esfuerzo debe ser aún mayor. Es interesante ver que, finalmente, se adecúan y llegan a correr para llegar al siguiente entrenamiento.
¿Creen que las familias también reciben impactos positivos cuando uno de sus hijos practica un deporte de manera constante?
Por supuesto, a la mayoría de los padres les gusta ver logros en sus hijos, y además ven que se esfuerzan para lograrlos: se caen mil veces antes de caer parados, soportan las caídas y se vuelven a parar. El que practiquen en forma regular este deporte se vuelve tema de conversación en la casa, el niño se siente atendido, que lo consideran. Incluso en el aspecto alimenticio es positivo, pues puede cambiar malos hábitos en una familia.
“Muchos apoderados nos han confesado que el condicionar el entrenamiento a su buen rendimiento escolar les ha dado buenísimos resultados. Es un tremendo aporte al núcleo y una experiencia de vida inolvidable”.
"Lo primero que surge es la disciplina y el respeto; es fundamental para tener progresos una adecuada disciplina y respeto mutuo entre sus compañeros, con sus entrenadores y con los demás apoderados”.