Hace quince años nació Navidad con Amor, un grupo de voluntarios que cada año ha logrado ofrecer una cena de Nochebuena a las personas que más lo necesitan, y así vivir una Navidad desde su real sentido. Sira Morán y Sira Cerliani son parte fundamental en esta organización solidaria.
Por Paz Moraga S. fotografía Sonja San Martín D.
Empezaron con veinte comensales, este año esperan a trescientas cincuenta personas en situación de calle, entre adultos y niños, desde las cinco de la tarde del día 24 de diciembre, en Avenida Los Carrera entre Prat y Serrano. Todos juntos, los voluntarios, sus hijos y los más desposeídos vivirán una Navidad en comunidad, atendidos como nunca en el año y compartiendo el verdadero espíritu navideño.
Pero esta cena no es solo comida, con el tiempo se han implementado nuevos proyectos, como el Ropero Navideño, donde los invitados escogen vestuario lavado y planchado en la Lavandería Industrial 21, perteneciente al Arzobispado de Concepción, y se acicalan para sentarse a la mesa; y el Rinconcito infantil, donde los niños escogen el juguete que desean y disfrutan de la entretención con educadoras de párvulos. Todo hecho con el apoyo de empresas y personas anónimas, que también tienen la posibilidad de aportar hasta el último día, cuando se realiza la campaña del pollo asado, que consiste en llevar, desde las 10 AM del 24 de diciembre, un pollo asado al local Todo Frenos en Av. Los Carrera 45.
Sirá Morán hace más de diez años no tiene una Navidad “normal”. Ella es parte de los fundadores de Navidad con Amor. En su afán, ha llevado a toda su familia a participar de esta cruzada, incluida su madre, Sira Cerliani, que es un gran apoyo en el área de la cocina.
¿Qué te impulsa a organizar Navidad con Amor todos los años?
Siempre me he sentido atraída por ayudar al prójimo. He participado en distintas instancias de colaboración, pero Navidad con Amor me motiva porque el 24 de diciembre es una fecha muy especial, es sinónimo de hogar, amor y familia; y eso es precisamente lo que no tienen las personas en situación de calle, entonces doy lo mejor de mí para que, al menos, durante una noche sientan que tienen un hogar, mucho amor y familia. Ver a lactantes y menores que no viven por opción en la calle (un tercero decidió por ellos), me motiva para entregarles una noche mágica y cumplir su sueño de Navidad. Somos un grupo de doce personas. Todos aportamos desde nuestra experiencia para sacar esta actividad adelante, la que no puede fallar porque estas personas saben que existimos y que somos su única opción de cena digna el 24 de diciembre.
¿Cómo atrajiste a tu familia a este acto de amor?
El primer año que participé estaba en la universidad, me invitó un compañero y asistí como voluntaria. Ese día cambió mi vida. Conocí realidades que nunca imaginé que existían, fue la noche más triste de mi vida. Al año siguiente, comencé a involucrarme en la organización, en mi casa me esperaban para cenar. Cada año, como me iba involucrando más, llegaba más tarde, hasta que un día mi mamá me fue a dejar y observó desde la vereda del frente cómo se desarrollaba. Bastó que ello ocurriera para que se involucrara, así sucedió con el resto de mi familia. Hoy, todos somos parte de Navidad con Amor. En mi casa ya no se cena, nos “alimentamos” con el amor y entrega de esa noche. Los regalos han sido remplazados por abrazos y agradecimientos.
VOLUNTARIADO
¿Qué se requiere para ser voluntario?
Para ser voluntario sólo se requiere disposición para pasar una navidad diferente. Tener ganas de ayudar, compartir y sonreír. Las personas interesadas pueden asistir el 24 de diciembre, desde las diez de la mañana (inicio montaje) a colaborar. Desde las cinco de la tarde, comienza la atención con la apertura del Ropero Navideño. No es necesario pasar toda la noche ahí, pueden ir el tiempo que estimen conveniente. A los voluntarios se les invita a asistir con polera blanca y un accesorio navideño.
¿Por qué las donaciones de regalos, ropa y comida no pueden ser de segunda selección?
No pueden ser de segunda selección porque necesitamos entregar lo mejor, no porque vivan en la calle se merecen recibir cosas usadas o de baja calidad. Yo siempre digo, si en tu casa obsequias regalos comprados y no usados, por qué no a ellos, por qué la diferencia, ¿o acaso nos vestimos o compramos de segunda selección para nuestras vidas? En mi caso no, y por lo mismo quiero que reciban lo mejor. Se trata de regalar lo que te gustaría recibir.
¿Qué significa para ti la Navidad?
Antes de Navidad con Amor la navidad era sinónimo de consumismo, de gastar lo que no tenía por llenar el árbol de regalos. Hoy, mi vida es distinta. No compro regalos. Reemplacé el estrés de los obsequios por conseguir los insumos necesarios para la cena, en que necesito conseguir lo mejor para dar una cena digna a personas que durante el año, probablemente, para la gran mayoría son parte del paisaje y con suerte los miramos de reojo. Navidad Con Amor me ha permitido mirar a las personas de calle a los ojos y transmitirles esperanza en que sus vidas pueden cambiar.
¿Cómo se puede ayudar en Navidad con Amor?
Quiero aclarar que no recibimos dinero y que tampoco pasamos por las casas realizando solicitudes. Sólo recepcionamos insumos para llevar a cabo la cena y las actividades asociadas. Necesitamos pollos asados el 24 de diciembre, bebidas, platos, cubiertos y vasos desechables. Tortas, pan de pascua y regalos nuevos para niños. Y voluntarios que deseen pasar una Navidad diferente.
¿Qué esperas del futuro?
Tengo dos sueños: el primero, que estas personas salgan de su situación de pobreza y que podamos cambiar la cena de la calle por canastas navideñas para que puedan cenar en sus casas o viviendas. Como lo anterior es un tanto utópico, mi segundo sueño es poder ir mejorando cada vez más el menú y lograr cortar todo el tránsito en Avenida Los Carrera, entre Serrano y Prat, para quedar más holgados y así disfrutar de mejor forma.
¿Qué les dirías a las empresas colaboradoras después de estos quince años de ayuda?
Les doy las gracias a todas las empresas que hoy nos colaboran de forma anónima. Ellos no rebajan impuestos ni tampoco les hacemos mayor publicidad. Lo que entregan es de corazón. Mil gracias, por el esfuerzo y compromiso que han tenido con nosotros todos estos años COMPROMISO Cuando Sira Cerliani se incorporó al grupo de Navidad con Amor, se ofreció a trabajar en la cocina, porque le hacía feliz atender a tantos invitados. “Se van contentos, emocionados, porque ellos son los protagonistas de esta actividad. Son servidos en mesa, adornadas para la ocasión, con mantel, y una cena preparada con mucha dedicación y cariño hacia ellos”.
¿Alguna vez pensaste terminar tus navidades en esta actividad solidaria?
No, porque eran otros tiempos dedicados a la familia, trabajo y otras actividades no solidarias. Nunca se me pasó por la mente, hasta que mi hija me contó de qué se trataba.
¿Qué te motivó a seguir a tu hija?
Me sentí inspirada por ella, por su entrega al prójimo, lo que me hizo sentir y ver una Navidad diferente, de preocuparnos de los más desposeídos y abandonados.
¿Qué opinas que toda tu familia se haya involucrado en Navidad con Amor?
Es maravilloso y enriquecedor contar con toda mi familia, mi marido y mis otros dos hijos. Llegamos plenos, satisfechos, emocionados y cansados a casa, después de haber dado lo mejor de nosotros y ver esas caritas hermosas de los viejitos, abuelitas, jóvenes y niños. Ellos felices y nosotros nos damos un gran abrazo y les digo hasta la próxima Navidad con Amor.
"En mi casa ya no se cena, nos “alimentamos” con el amor y entrega de esa noche. Los regalos han sido remplazados por abrazos y agradecimientos”, indica Sira Morán.