Tell Magazine

Entrevistas » Deporte

EDICIÓN | Diciembre 2015

Sin límites para triunfar

Yessy Reyes Contreras karateka
Sin límites para triunfar

Campeona nacional de karate y ganadora del bronce en los recientes juegos Panamericanos de Toronto, esta karateka curicana se destaca como una de las pioneras de esta disciplina en nuestro país. Tras haber desarrollado una brillante carrera deportiva, hoy, a los treinta y cuatro años, está pensando dejar las competencias de alto rendimiento para dar espacio a nuevos proyectos que la mantendrán vinculada al deporte, pero ahora desde el rol de profesora.

Por Bernardita Watkins V. / fotografía Margarita Landeta R. y gentileza Mindep

Cuando a los diez años Yessy Reyes conoció el karate por primera vez, inmediatamente algo la atrajo. El 3 de junio de 1991, su hermano la llevó a una escuela que en esos años había en Curicó y no lo dudó. A partir de ese momento empezó a practicarlo y cuando llegó la hora de decidir dónde estudiar, optó por Santiago, buscando mejores oportunidades para entrenar.

Yessy se posicionaba como una joven promesa del karate en Chile, habiendo obtenido el bronce en unos panamericanos juveniles y a los diecisiete años partió a la capital a estudiar Educación Física: “Al principio, mi papá me recordaba todos los días que me había ido a estudiar y no a entrenar… yo quería demostrarle a todos que podía hacer las dos cosas”.

Y así fue. Su carácter perseverante y la absoluta convicción de que podría lograr todo lo que se propusiera, la llevaron a desarrollar una destacada carrera deportiva. Paralelamente y anteponiéndose a la creencia de que el deporte y los estudios no van de la mano, se tituló como profesora de Educación Física, hizo un magíster en Administración Deportiva y, además, se tituló como kinesióloga.

“El karate entrega seguridad y da un carácter diferente para enfrentar la vida. Es un deporte que trasciende, canaliza las energías, te entrega autocontrol y la posibilidad de ser más tolerante y focalizarte”.

¿Cómo lograste acceder a un entrenamiento profesional?
Mis logros me habían dado cierto estatus y financiamiento para ser entrenada. A partir del año noventa y nueve, entrenaba dos veces al día, con un preparador físico y un preparador técnico. Ese año comenzaron también a medirme y a brindarme apoyo sicológico. Fue un cambio importante, un entrenamiento mucho más profesional. El primer año fue difícil, pero a partir del segundo fue todo más fácil.

¿Qué objetivos te propusiste?
Mi objetivo era participar en un sudamericano adulto. Venía del ámbito juvenil y no fue fácil, el ambiente adulto es muy diferente y la verdad es que me sacaron la mugre.

¿Qué vino después?
Competí en el panamericano específico en Chile, el año 2000. El karate estaba en pañales y esos juegos generaron la posibilidad de desarrollar este deporte en nuestro país. Hubo un cambio en la parte deportiva: más recursos, mayor entrenamiento, mayor seriedad. Como consecuencia, el año 2001 obtuve el bronce panamericano, una meta nunca antes alcanzada y que me dejó en la historia del karate en Chile.

¿Cómo ha evolucionado la estructura de los organismos que financian el deporte nacional?
Está todo mucho mejor que antes. Hay mucha crítica al respecto, pero yo he sido testigo de una evolución. Todavía hay cositas que se deben ajustar, pero se ha avanzado muchísimo.

¿En qué lo puedes notar?
Si hoy eres campeón nacional de tu categoría, te financian la totalidad de tus viajes y preparación. Por ejemplo, para los Panamericanos de Toronto, tuve preparación y financiamiento que consideró viajes y todo lo que el preparador estimó necesario. Eso, en los años que comencé, era impensado. Hoy hay una proyección para los juveniles que se preparan para el traspaso a adulto. Hay un avance muy positivo, aunque falta… Lamentablemente, hay mucha deserción de niños buenos que deciden estudiar y no dedicarse al deporte.

¿El apoyo de la familia debe ser fundamental?
Sí. Mi familia me ha apoyado siempre. Soy la menor de cuatro hermanos; a veces no me entendían, me preguntaban cuándo me iba a casar y no entendían que mi realización no estaba por ese lado... hasta que apareció Rodrigo, quien cambió todos mis esquemas, me hizo ver la importancia de la familia y, lo mejor, es que me ha apoyado en todos mis temas. Cuando nació Emilia, mi hija, pensé en mi retiro y él me alentó a seguir, me dijo inténtalo, hazlo; por último, congela los estudios, pero el deporte no. ¡Y lo hice todo! Mi marido ha sido un apoyo muy importante, sobre todo ahora que mi hija está más grande.

¿Cómo regresaste a las pistas después de que nació Emilia?
Obtuve medalla de plata en los Odesur que se jugaron en Chile. Fue un gran desafío, mi hija tenía un año y medio y fue muy difícil, no contaba con ese sentimiento. Uno planifica con mucha frialdad, pero llegado el momento cuesta mucho... la vida cambia, las hormonas también traicionan... me convertí en una mamá muy mamá, y a pesar de que sabía que estaba bien cuidada, no quería dejarla...

Sin embargo te fue muy bien
Obtuve plata. Le di hartas vueltas... por qué no había ganado el oro, en qué había fallado, soy muy auto exigente... todos estaban muy contentos con mi medalla de plata y yo no. Estuve dos semanas analizándolo. Mi entre nador me ayudó a descifrar lo que había pasado, llegamos a la conclusión de que, quizás, fue falta de confianza.

¿Qué rol cumple el entrenador en este proceso?
Es importante la visión y la opinión de otra persona. Ese apoyo a veces también te lo da un compañero, otro deportista. Es necesario recibir esa retroalimentación, sobre todo si te quedas pegado... Te da tranquilidad y te permite ver qué paso, por qué ocurrió y seguir avanzando.

¿El karate es táctica o estrategia?
Es un todo... Gana el que está mejor preparado en ese momento y el que tiene la mente y el corazón bien puesto.

¿Qué valores te ha entregado el deporte?
El karate ha marcado mi manera de ser y me ha dado perseverancia, tolerancia, respeto y autocontrol.

¿Qué proyectos te gustaría realizar?
Me gustaría hacer karate acá en Curicó, idealmente formar niños. Estoy convencida de que el deporte puede hacer un cambio en la vida de ellos. Es un proyecto romántico, pero me encantaría hacer algo a nivel comunal alguna vez. Paralelamente, quisiera tener un centro en el que desarrolle la kinesiología y el karate que es parte de mi vida; lo he hecho durante veinticuatro años y no podría dejar de hacerlo. Me encantaría formar pequeños karatekas curicanos.

¿Estás pensando en dejar las competencias?
El retiro está asumido. No me prepararé para ningún campeonato más. En mis planes está tener otro hijo y quiero desarrollar la parte profesional. El entrenamiento para los últimos panamericanos se me hizo muy difícil con Emilia. Dejarla un día es posible, pero una semana es muy difícil y para estar en el deporte de alto rendimiento se debe estar concentrado y desconectado, eso cuesta, ya no puedo...

¿Cómo te sientes con esta decisión?
Estoy muy satisfecha de todos mis logros en la parte deportiva. Es una decisión difícil, pero creo que es el momento, estoy cambiando mi entrenamiento de a poco, cambiando el gasto energético, que no se hace de un día para otro. Me siento muy tranquila de dar este paso. En los últimos panamericanos le dije a mi marido: “esto está terminando” y él me dijo: “¡No, está recién empezando!”. El desafío ahora es transmitir a otros deportistas toda mi experiencia, hay cosas que no se aprenden en los libros y hay pequeños consejos que uno puede dar a las generaciones que vienen.

¿Cuál ha sido tu aprendizaje con los años?
Que de las derrotas se aprende mucho más que de los triunfos.

¿Cuál es la mayor satisfacción que te ha entregado el deporte?
Haberme demostrado lo capaz que soy, el deporte me hizo darme cuenta de que no tengo límites.

 

"El karate es un todo... Gana el que está mejor preparado en ese momento y el que tiene  a mente y el corazón bien puesto”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación7+9+3   =