Tell Magazine

Entrevistas » Café con

EDICIÓN | Diciembre 2015

“¡Soy extremadamente feliz!”

Yael Unger, maestra Isha y actriz
“¡Soy extremadamente feliz!”

Por Maureen Berger H. /fotografía Vernon Villanueva B.

Aunque se cambie el nombre por sus creencias espirituales, para los chilenos de varias generaciones la actriz uruguaya-chilena Yael Unger (74) es y seguirá siendo “La Madrastra”, protagonista de la teleserie más popular realizada en los años ochenta por Canal 13. Muy dedicada a su carrera en ese entonces, fundó el Teatro Imagen junto a Gustavo Meza y Tennyson Ferrada y trabajó en cerca de quince telenovelas nacionales, como La última cruz, Trampas y caretas, Ámame, Rojo y miel, Estúpido cupido (que le valió un premio APES), Aquelarre, Amores de mercado y El circo de las Montini, en 2002, su última producción en TVN.

Desde ese año, decidió dar un giro en su vida, deshizo su casa, vendió todo y se fue con una maleta a Colombia, donde antes había un centro Isha, filosofía de origen oriental que propicia el abandono de lo material y predica la búsqueda del amor presente y absoluto. “La práctica de esta disciplina renueva físicamente, incluso a nivel celular, incrementa la memoria y la lucidez mental”, dice quien ahora como maestra e impulsora de esta corriente se hace llamar Ishany. Hoy vive en Uruguay, donde funciona uno de los centros de Isha, participa en seminarios y apoya a los estudiantes del método en varios países. Además, visita cada cierto tiempo Chile, como por ejemplo cuando vino al DUOC de Valparaíso para actuar en la obra Cartas de Jenny —dirigida por su exmarido Gustavo Meza— que la devolvió a las tablas después de largo tiempo.

¿De qué manera cambió su vida el Sistema Isha?
Comencé a remover el estrés acumulado durante mi vida, a conectarme con todo lo que había guardado y no había querido sentir. A medida que esto sucedía, me fui encontrando, porque la verdadera esencia de lo que somos está debajo de todo eso. Empecé a amarme, a valorarme, a hacer las cosas por mí y no por los demás. Y me empecé a sentir mejor físicamente, con más energía, a dormir más profundamente, a sanar muchas cosas, como el bruxismo, un soplo al corazón que desapareció y una incipiente artrosis. Esto es lo que sucede en forma natural cuando practicas el Sistema Isha. ¡Le ocurre a todo el mundo, no solo a mí!

Usted una vez declaró que “no se quería a sí misma”, ¿qué le hizo sufrir tanto?
En algún momento de nuestras vidas perdimos esa conexión con el ser maravilloso que somos, lo que Isha llama Amor- Conciencia, eso que experimentamos cuando somos muy pequeños: esa alegría porque sí, porque estamos vivos, esa inocencia y amor incondicional por nosotros mismos. Y yo me di cuenta de eso, aún no sabía que era por falta de amor a mí misma, pero lo fui descubriendo. No sucedió ningún hecho triste en sí, al contrario, mi vida ha sido maravillosa. Pero en lo profundo, no me amaba nada, y eso es lo que ha ido cambiando con creces.

¿Por qué es tan beneficioso para la gente en general?
Porque cuando lo implementas te lleva a experimentar todo lo que mencioné antes. Empiezas a ser verdaderamente tú. Caen las máscaras, ya no las necesitas. Te haces consciente de muchas cosas, de cómo te has estado abandonando y de cómo todo esto en realidad no ayuda a nadie. Tú tienes que ser lo mejor de ti, y entonces puedes dar al prójimo lo mejor de ti.

¿Su trabajo en la obra Cartas de Jenny fue solo un paréntesis?
En mi presente no tengo ninguna intención de volver al teatro. Hice veinticinco obras, dieciocho teleseries y dos películas, y ahora estoy en otra cosa. Estoy feliz y comprometida con la elección que he hecho: la expansión de mi conciencia y la conciencia de toda la humanidad. Acepté participar en esa obra solamente porque coincidió con la celebración de los cuarenta años de Teatro Imagen, pero no puedo negar que me encantó volver a actuar.

¿Dafna, su hija, le sigue los pasos en el teatro o el Sistema Isha?
Mi hija es bailarina y coreógrafa. Ella vive en Nueva York y ahora se dedica a dar clases de yoga y a enseñar español. También es poeta y acaba de publicar un libro hermoso de poemas. Además, le encanta el teatro, imagínate que ella creció en los camarines, pues desde chica me acompañaba a los ensayos y las obras en las que yo actuaba, las veía muchas veces. Ella también practica el Sistema Isha.

 

“Me empecé a sentir mejor físicamente, con más energía, a dormir más profundamente, a sanar muchas cosas. Esto es lo que sucede en forma natural cuando practicas el Sistema Isha”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación6+7+6   =