Hace tres años, esta paulista decidió replicar, en Rancagua, un exitoso modelo de negocio que años antes fue todo un éxito en Brasil: la venta de brigadeiros preparados con distintos sabores y decoraciones. La calidad y novedad de sus productos, sumado a la rigurosidad con la que trabaja y su capacidad de adaptarse a las necesidades del cliente, tienen a esta emprendedora sacando cuentas muy positivas.
Por Bernardita Watkins V. / fotografía Danny Bolivar U.
Decidida a formar algún día su propio negocio, Ironaide Do Nascimento se instaló en Rancagua, el 2008, con la idea de lograr su objetivo. Perseverante, ordenada y con una cultura de servicio muy distinta a la que en Chile estamos acostumbrados, esta brasileña de treinta y tres años rápidamente fue avanzando posiciones en el trabajo que había conseguido como vendedora, lo cual atribuye a su auto exigencia, disciplina y capacidad de liderazgo: “Creo que tengo una cultura de trabajo diferente, en Brasil se exige mucho más, allá la competencia es mayor, las personas debemos ser competitivas, proactivas, proponer mejoras, cambios y ser capaces de adelantarnos”. Sin embargo, a pesar de que estaba en una posición cómoda, el nacimiento de su hija Antonella (hoy de cuatro años) y las ganas de independizarse, la llevaron a tomar la decisión de formar “Ironella” el año 2012, emprendimiento a través del cual comenzó a vender brigadeiros a sus conocidos. Hoy, tres años después, la oferta de productos y servicios se ha ampliado y su negocio va muy bien.
¿Qué son los brigadeiros?
Es un dulce casero típico de Brasil que se prepara en base a leche condensada.
¿Por qué pensaste en vender brigadeiros si no habías trabajado en repostería o algo relacionado?
Hace unos años, una chef brasileña decidió reposicionar los brigadeiros agregando sabores y pasó de ser un dulce cuchareado a ser un dulce de vitrinas. Después, otra persona empezó a vender estos dulces en un centro comercial y hoy en día tiene cerca de siete tiendas. Basado en este modelo, miles de personas están trabajando.
¿Cómo se te ocurrió replicar este modelo de negocio en Rancagua?
Para el bautizo de mi hija, monté una mesa con decoración y dulces típicos brasileños. Era un esquema diferente que en Chile no se había visto y llamó mucho la atención. Fue ahí cuando vi una oportunidad.
¿Cómo fue el inicio?
Hice una caja con varios sabores de brigadeiros y le pedí a mi marido que los llevara a su oficina. En la noche llegó con una lista de varios pedidos. Y así empecé...
¿Siempre quisiste tener un negocio propio?
Desde niña tuve en mi cabeza la idea que algún día sería dueña de mi propio negocio. Al principio fue difícil, e mucho trabajo, tratar de dar a conocer los productos y convencer a las personas de que creyeran en mi proyecto.
¿Cómo elaboraste la oferta de sabores?
En la primera etapa tuve que ir probando sabores, acá la gente no es muy arriesgada, es un poco reacia a probar cosas nuevas, entonces busqué sabores más sencillos y tradicionales y la mejor forma era dando de probar a los clientes.
¿Qué productos ofreces?
Empecé con los brigadeiros y ahora estoy probando una línea de dulces con ron, coñac... las posibilidades de sabores son infinitas. Después amplié la oferta e incorporé recetas saladas. Así fue que agregué salgadinhos, aperitivos típicos brasileños de carne, pollo, jamón con queso, etc., tortas de sabores diferentes: zanahoria chocolate o con los rellenos de los dulces. También alfajores con relleno de brigadeiros. Luego sumé el servicio de decoración de mesas y con eso también me ha ido muy bien.
¿Desarrollas propuestas pensadas en cada cliente?
¡Absolutamente! Personalizo todo con gráfica, el cliente puede elegir el personaje que quiera para decorar una mesa o para hacer etiquetas, tarjetas, etc. También está la opción de que el cliente compre un kit de decoración para que haga todo en forma independiente.
¿Cuáles son los productos que comercializas?
Brigadeiros, conos de trufa, panetone pan de pascua: queque de miel, empanadinha, es una empanadita de masa amantecada con una textura que se deshace en la boca con relleno cremoso de pollo y palmito y salgadinhos: saladitos de masa especial con una textura agradable y variedad de sabores.
¿De todos, cuál es el que más te costó hacer?
El pan de pascua. Tuve que traer los moldes y esencias de allá. Al principio la receta no me resultó y cuando al fin lo logré sentí una emoción muy grande de saber que en Chile iban a conocer esto tan típico de mi país.
¿Cuál es el producto más novedoso?
Los brigadeiros. No se puede comparar con nada que haya acá. Son realmente ricos y diferentes a lo que se encuentra en Chile. Creo que la gentese sorprende con la textura de los dulces, su presentación y decoración.
¿Cuál es el producto que más vendes?
Brigadeiro de coco chocolate y de café nuez.
¿Es muy diferente la repostería chilena a la brasileña?
Sí La oferta brasileña es más elaborada, millones de sabores, no tenemos miedo de combinar. Acá es más tradicional. En Brasil no te puedes quedar atrás, debes innovar permanentemente, la variedad y renovación culinaria es algo que se valora mucho.
¿Has incorporado algo de Chile a Ironella?
Aún no, pero quisiera incorporar vino, membrillo y hacer una línea chilena para los dulces. Buscar sabores de acá.
¿Cuántos pedidos recibes semanalmente?
Mínimo cinco, tengo un ritmo estable de trabajo.
¿Ha sido importante el apoyo de tu familia en este proceso?
Mi marido ha sido un apoyo fundamental, él es mi pilar. Este emprendimiento se transformó en un proyecto de los dos; el resultado nos enorgullece a ambos.
¿Qué te distingue de otras emprendedoras?
La capacidad de adaptarme al cliente y siempre dar opciones. Soy muy flexible.
¿Cuál es la clave del éxito de Ironella?
La dedicación y la atención. Si vendo una galleta o una fiesta completa, la atención es la misma. Al día siguiente llamo a mis clientes para preguntar cómo estuvo el servicio. En Brasil, la cultura de servicio es muy fuerte. Creo que el cariño, dedicación y detalles de cada producto marcan la diferencia.
¿Qué proyectos tienes?
Tener mi propio local con productos disponibles para venta inmediata. En la actualidad todo es por encargo, mi idea es lograr un espacio en el que pueda exhibir y vender. En Facebook hay fotos muy llamativas, a veces la gente llama y quiere comprar en el momento y pierdo esa venta. También quisiera ofrecer servicios de coffee y mesas decoradas a empresas y, por otra parte, abastecer a cafés. Sin embargo, he querido hacer las cosas paso a paso. Las cosas han resultado bien y he ido invirtiendo, voy por etapas y abarcando lo que puedo. Si ofrezco un servicio, empezar y terminar bien. Por eso no he querido adelantarme, trato de cometer los menos errores posibles, no hay segundas oportunidades para una primera impresión.
"En Brasil, la cultura de servicio es muy fuerte. Creo que el cariño, dedicación y detalles de cada producto marcan la diferencia.