Andrés Oliva se autodenomina dibujante, más que ilustrador, por el romanticismo y nostalgia que conlleva la palabra, con que se llamaba antes a los ilustradores. Con un mundo al cual retratar, se divide entre la ilustración infantil, caricaturas de políticos, deportistas y artistas, además de dibujar a personas comunes y corrientes que le encargan sus obras.
Por Soledad Posada M. / fotografía Sonja San Martín D.
Diseñador gráfico de profesión, Andrés Oliva se dedica a las ilustraciones desde niño, cuando dibujaba los monos animados. Hace clases de Dibujo e Ilustración en la UDD, y el DUOC UC Concepción. y no le faltan los proyectos de cuentos para ilustrar, y libros donde crea personajes.
También realiza ilustraciones, como caricaturas, por encargo, de parejas e individuales, donde muchas veces debe lidiar con el ego de los clientes, quienes son advertidos que para dibujarse hay que tener mucho sentido del humor y saber reírse de sí mismo. Entre sus diversos premios, destaca, en enero de 2009, el primer lugar en el Concurso de Ilustración y Comic, Exijo una explicación, 200 años de narración gráfica en Chile, organizado por MNBA del Mall Plaza del Trébol y el Parque Jorge Alessandri.
REFERENTES
Andrés siempre ha mirado a los grandes ilustradores, para sacar desde ahí un estilo propio, donde predomina la tinta y el achurado. Y eso es lo que trata de transmitir a las generaciones futuras. Que lean, observen y se nutran de los maestros del dibujo.
¿Cómo nace tu interés en el dibujo?
Desde muy pequeño, dibujaba de los VHS los capítulos grabados de dibujos animados. Con mi mamá hacíamos “mutaciones de personajes” de recortes de revistas, una cabeza de un personaje, los brazos de otros, el cuerpo de otro, etc. Mi papá me compraba los Barrabases, de Guido Vallejos, los que también dibujaba. Repetía e imitaba los dibujos de Topaze, Hachita y Cuarta, del diario la Cuarta, etc. Leyendas y tradiciones de Chile fue el primer libro ilustrado que llamó mi atención, dibujado por Eduardo de la Barra. Pasaba el día copiando. Me interesaba la exageración de las expresiones y actitudes de los personajes, además de darme mucha risa. Mi recuerdo de niño siempre es con lápices, y elaborando croqueras con las hojas que sobraban de los cuadernos del colegio.
¿Quiénes son tus referentes?
A lo largo de mi vida, se han ido incorporando muchos referentes y de diferentes estilos. A algunos los tomo como referencia, otros, simplemente, los admiro. La lista empieza con Eduardo de la Barra, Quino, Fontanarrosa, Sebastian Cast, Tim Burton, Pablo Pino, Pablo Bernasconni, Frank Miller, Robert Crumb, mi amigo Yayo (Zobako), Nelson Daniel, y los grandes artistas, como Van Gogh o Durero, entre otros. Es probable que más adelante me gusten otros cuantos más. Me gusta probar técnicas y estilos nuevos, como desafío y porque me aburro rápido haciendo lo mismo.
¿Prefieres el cómics o la caricatura?
Dibujo caricaturas y leo comics. Son parámetros distintos de analizar, pero a la vez se pueden complementar muy bien, como lo hacía la caricatura política y humor gráfico en Topaze. Ambas me gustan, además de los dibujos animados, la música, los cortometrajes, el cine, etc. Este fin de año empiezo un proyecto de historia ilustrada, una especie de anecdotario, en donde seguramente más de algún personaje chileno saldrá dibujado. En estás ilustraciones irán elementos del cómics, como globos de textos, onomatopeyas, líneas cinéticas, etc.
El chileno, ¿es capaz de reírse de sí mismo?
A mis ojos de dibujante, si tienes las orejas grandes, o eres cabezón, eso te hace diferente. No hay nada más serio que una caricatura, una gran caja de resonancia que saca a la luz los defectos y virtudes de una sociedad. La sustitución de la frase por la línea.
ILUSTRACIONES PARA NIÑOS
¿Qué buscas cuando ilustras un libro infantil?
Quizás encontrar lo que a mí me hubiera gustado ver cuando chico. Crear un mundo, una atmósfera. Desarrollar personajes y situaciones. Además, el desafío es elaborar una imagen a partir de muchas hojas de texto. Para el ilustrador español Zabala, los ilustradores somos dictadores. Debemos obligar a ver lo que queremos que vean, y claro, ahí es donde juega un papel importante la composición, la lectura, los pesos visuales, la tensión y otros aspectos formales en una ilustración.
¿Qué distingue tu trazo?
Me gusta bastante el dibujo rápido, la pincelada con tinta, los achurados. La mayoría de mis trabajos los coloreo digitalmente, sin embargo, me gusta que conserve cierta parte de la ilustración hecha a mano y que se noten esas texturas o manchas que quedan de la tinta o el grafito. “En el papel se ven los gallos”, me dijeron una vez.
¿Qué te gusta de hacer clases?
Yo sólo comparto lo que sé y lo que voy aprendiendo en este camino, que es a veces complicado y otras veces muy gratificante. Les digo a mis alumnos que no sacamos nada con ser buenos, si no tenemos disciplina, que aprender photoshop o ilustrator no nos convierte en ilustradores, y que si eligieron este camino dibujen, lean y observen a los que han logrado grandes cosas. La ilustración es el último paso de ilustrar: antes hay que leer, investigar, bocetear, proponer, componer.
"Me gusta bastante el dibujo rápido, la pincelada con tinta, los achurados. La mayoría de mis trabajos los coloreo digitalmente, sin embargo, me gusta que conserve cierta parte de la ilustración hecha a mano”.