En el camino de esta artista visual se apareció la cerámica gres y con ella una vuelta mágica a lo originario. Una materialidad que la conectó con lo más propio de nuestra tierra y que por estos días la lleva a París, a representar a Chile en la exposición Art in Action.
Por María Jesús Sáinz N. fotografía Andrea Barceló A.
Hace pocos días, Macarena Salinas embaló las dos
esculturas que deben viajar a París para ser expuestas
en el piso dedicado a Chile que tendrá la galería
Charlotte Norberg en las próximas semanas. Las tituló
Origen y Primitivo, pues aquellas cintas de cerámica,
lana e hilos de cobre que van volando a Europa, la han
hecho volver a lo esencial.
Son piezas de cerámica gres, de color negro y con formas presentes
en la naturaleza. Para explicar su trabajo, muestra las pinturas que
estaba haciendo hace algunos años y cómo en ellas estaban presentes
las figuras que hoy moldea. “Siempre había signos, siempre estaba
trabajando la idea del círculo y necesitaba encontrar un material que
me permitiera sacar esa ideal del plano”.
¿Qué representa el círculo?
Estas cintas en redondo (muestra una escultura similar a las que ha enviado
a París) están inspiradas en la arena volcánica y representan lo simple, lo
que significa el círculo como eternidad, como origen y compromiso.
Lana, cobre y géneros, materiales que siempre habían estado
presentes en su obra, vinieron a completar sus esculturas. “Se me
juntó todo y me di cuenta de que funcionaba. Es el conjunto de todas
las cosas que había hecho. Y dije ¡bien, esto era!”.
UN VIAJE DE ARCILLA
Pintora, estudió arte en la Universidad Católica y aunque en la escuela
recuerda haber hecho algo con cerámica gres (porque siempre anduvo
buscando materiales con volumen para sus pinturas) nunca se había
dedicado por completo a eso.
¿Cuándo comenzaste a trabajar exclusivamente con gres?
Hace tres años entré al Huara Huara, el taller de Ruth Krauskopf.
Es un lugar lindo, lleno de buena onda y donde descubrí que me
desconectaba de todo.
¿Por qué te interesaba trabajar con este material?
No quería hacer algo decorativo, sino que dar una propuesta, que hubiera
un concepto dentro de mi arte, y ahí, en Huara Huara, encontré el camino.
Empezó haciendo gorritos, porque frente a la dureza de la cerámica,
estaba buscando “hacer una cosa más blanda, textil” cuando derivó a la
propuesta actual. “Hay algo en el trabajo con gres que te lleva a lo primitivo
y eso precisamente es lo que quise plasmar como concepto en mi obra”.
UN VIAJE A PARÍS
El distrito de Le Marais en París no es cualquier
lugar. Es un barrio de calles serpenteantes y
hermosas residencias. Bohemio, artístico y
cosmopolita, cuenta entre sus salas de arte
la galería Charlotte Norberg, que entre el 22
de noviembre y el 6 de diciembre, acogerá las
obras de ocho artistas chilenos.
Margarita Garcés, Liza Marzolo, Rachael
Runner, Gonzalo Sánchez, Constanza
Sierralta, Jasna Tomasevic, Lourdes y
María Elena Naveillán, junto a Macarena,
llevarán diferentes representaciones del arte
contemporáneo chileno.
La idea está a cargo de la curadora Rose Marie
Bellemur y la comisaria encargada de elegir
las obras fue Sara Malinavich, artista chilena,
radicada en París, quien desde Francia explica
que la idea ha sido “contar con artistas que
hagan de la creación una acción artística, pues
se puede apreciar que todos ellos han estado
implicando un grado performativo en su obra,
un ejercicio creativo y por tanto una acción”.
Sara cree que la obra de Macarena ha sido
capaz de “conectarse con el rito, la plástica, el
movimiento“, y que por eso confía en que ella y
el resto del grupo tendrán una carrera larga y
exitosa. Macarena espera que este sea el inicio
de una serie de presentaciones en Europa de
este nuevo colectivo que ha nacido al alero de
la consigna del arte en acción.
"Las cintas
en redondo
están
inspiradas
en la arena
volcánica y
representan
lo simple,
lo que
significa el
círculo como
eternidad,
como origen
y como
compromiso”.