Su pasión por el deporte y su gran espíritu social, le permitieron complementar sus conocimientos en un área que crecía a paso lento en Chile. Fue el deporte adaptado el que le abrió un mundo de posibilidades, porque se fue dando cuenta de que niños y jóvenes en situación de discapacidad se rehabilitaban mucho más rápido a través de la actividad deportiva. Su desafío es potenciar esta disciplina en la región y seguir contribuyendo en la formación de grandes competidores.
Por Verónica Ramos B. fotografía Patricio Salfate T.
A los nueve años decidió que sería kinesiólogo. Fueron las veintisiete horas de amor de la cruzada solidaria más importante de nuestro país, lo que motivó a Renán a persistir en su vocación y a optar por esta carrera en la Universidad de Antofagasta. Estudio, trabajo y su afición por el básquetbol marcaron esta etapa, que afirma, fueron sus mejores años.
Al egresar de la universidad, trabajó en el Observatorio La Silla. Aquí presentó un proyecto de salud laboral, luego de constatar que el lumbago era la principal causa de ausentismo en el trabajo. Fue contratado por tres meses, sin embargo, el éxito de su programa de acondicionamiento físico, lo llevó a permanecer en este observatorio durante siete años. “A los doce meses de iniciar el proyecto, las licencias médicas disminuyeron en un setenta por ciento, de manera que fue muy efectivo. Se formaron monitores y el trabajo comenzó a generarse prácticamente solo. Sentía que ya había cumplido mi misión y era momento de buscar otro camino”, comenta.
¿Ese camino era trabajar en la Teletón?
Ese siempre fue mi sueño, pero no es fácil entrar a la institución. Paralelamente a mi trabajo en el observatorio, comencé a hacer clases en la carrera de kinesiología de la Universidad Santo Tomás en La Serena y desarrollé un programa de deporte adaptado. Como me especialicé en este tema, un día fui invitado a dar una charla en launiversidad y estaba presente la directora regional de Teletón, que en ese tiempo era Marilú Hernández. Al terminar la charla se me acercó y me dijo: “a usted lo quiero en la Teletón”.
Me imagino que no lo pensaste
¡No! Di las pruebas sicológicas y, en menos de tres días, ya estaba en la institución. Desde abril del 2006 que formo parte del Centro de Rehabilitación de Coquimbo, con jornada completa y sigo con las clases en la UST. Debo decir que soy muy afortunado porque siempre he podido trabajar en lo que me gusta.
¿Qué disciplinas incorporas en el programa deportivo?
En ese tiempo, el deporte y la rehabilitación iban por veredas muy distintas, pero fuimos mostrando conevidencias que los chicos sí podían rendir aplicando este programa con diferentes disciplinas deportivas adaptadas, por ejemplo, trabajamos bocha en niños con discapacidad grave; otros chicos que no pueden recibir cargas en tierra, practican natación y en el caso de niños parapléjicos, trabajamos con el baloncesto. En definitiva, buscamos objetivos distintos al gimnasio y así fuimos afianzando la construcción de los deportes en la Teletón.
¿Este fue tu desafío?
¡Absolutamente! Creamos este programa a cuatro años, entendiendo que las fases del deporte adaptado son escolar, recreativo, terapéutico y competitivo. Trabajamos netamente en la rehabilitación enfocándonos en lo terapéutico. Con esto mejoramos las capacidades motrices de los niños, entramos al ámbito de la competencia y resultó todo un éxito. A la fecha, destacan Benjamín Villagrán, seleccionado nacional de handball, basquetbolista y que este año va al Mundial de Crosffit. Cristián Morales, también seleccionado nacional de handball y además, hoy, es mi ayudante técnico y trabaja en Teletón. Otros tres chicos fueron seleccionados nacionales en natación… en fin, si hablamos de rehabilitación ¿qué mejor ejemplo?
Además, eres director técnico de dos equipos de básquetbol en silla de ruedas
Dirijo a dos equipos, ALPOS de Santiago y Silver Hawks de La Serena. Con ALPOS clasificamos al nacional de clubes que se disputa en marzo del 2016 y con Silver Hawks, fuimos campeones nacionales juveniles en el 2013. Estos logros significan grandes oportunidades para los chicos y para sus familias. Compiten a alto nivel y eso significa haber pasado por todos los procesos de la rehabilitación.
LA TRISTEZA DE COQUIMBO
El terremoto y tsunami recién pasado, dejó una huella imborrable en el corazón de quienes habitan esta región. La fuerza del mar destruyó por completo el Centro de Rehabilitación de Coquimbo, una de las trece instituciones de la Teletón a lo largo del país. “Esto ha sido muy doloroso para todos. Perdimos el noventa y cinco por ciento del centro y quedó en pie solo la estructura. Fue impresionanete ver a la gente del sector Baquedano, que abandonaba lo poco que les quedaba para ir a ayudarnos”, recuerda el kinesiólogo.
¿Y que pasó contigo?
Cuando me enteré que el agua había entrado al instituto fui inmediatamente para allá. Al ver que no quedaba nada, lo único que hice fue llorar… Ver a los familiares y trabajadores que llegaban al centro era un llanto nuevo y hasta el día de hoy, me emociona recordarlo… Agradezco a Dios que a esa hora ya no había nadie en el instituto.
¿Ya más tranquilo, lideras una campaña?
Así es. Organicé una campaña solidaria en Facebook entre mis amigos. Fueron dos semanas y reunimos más de dos millones de pesos para ir en ayuda de diecinueve familias del instituto que perdieron todo.
¿Y en qué lugar se habilitó el centro?
Estamos trabajando en las dependencias de la Universidad Pedro de Valdivia, hasta que se construya el nuevo centro.
¿Desafío que será prioridad en esta Teletón?
Esperamos tener alguna prioridad y para eso apelamos una vez más al gran corazón de los chilenos.
CIUDAD INCLUSIVA
Para Renán, la rehabilitación es la capacidad de incluirse y valerse por sí mismo haciendo lo que la persona quiere y le gusta. Un proceso que, sin duda, tiene mayores frutos a través del deporte adaptado. “Los chicos aprenden una serie de valores y atributos que van asociados al deporte. Mejoran su autoestima, son más disciplinados, se expresan mejor, dan entrevistas y eso es precisamente lo que quiero… eso es lo que planteo, sacar de la discapacidad el concepto de la mendicidad”, afirma.
¿Qué esperan los chicos en situación de discapacidad?
Una ciudad más inclusiva, con lugares e infraestructura más accesibles, que ellos se sientan uno más de su ciudad o de su país. En una ocasión hicimos una intervención en el centro de La Serena, con arquitectos del municipio. Hicieron un recorrido en silla de ruedas y con los ojos vendados. El comentario general fue ¡qué hicimos! ¡qué planificamos! En definitiva, tenemos muchas barreras arquitectónicas.
¿Y cómo aporta cada uno de nosotros frente al tema de la inclusión?
Hay muchas personas que quieren ayudar, pero no saben cómo hacerlo y se entrampan. Ahora, así como tú estás hablando conmigo, es lo que esperan los chicos en situación de discapacidad… porque no es pobrecito y tampoco un súper héroe. Cuando se refieren a ellos con el término “capacidades diferentes” no es inclusión, porque no son marcianos, es decir, hacen exactamente lo mismo, pero en condiciones distintas. Este es un punto fundamental para entender la inclusión.
¿Y respecto al deporte paraolímpico, en que pie estamos?
Estamos un poco más avanzados, porque las políticas gubernamentales cambiaron en este sentido. Esto ha hecho que el deporte paraolímpico, hoy, tenga más fuerza y que los chicos se interesen por participar. Regionalmente, también, ha habido avances. Contamos con un Parque Urbano en Tierras Blancas, que es precioso y con accesos para discapacitados en todas sus dependencias.
A pocos días del inicio de la Teletón ¿cuál es tu visión respecto a cómo reaccionamos los chilenos frente a esta gran cruzada solidaria?
Lo separo en dos aristas: el vivir todos los días con personas en situación de discapacidad versus la campaña de veintisiete horas de amor, que la justifico plenamente y está clarísimo su propósito. No existen políticas gubernamentales para abordar la discapacidad, porque es muy caro. Si no existiese la Teletón no habría ninguna posibilidad de rehabilitación para niños y jóvenes de este país, en situación de discapacidad, así de simple y categórico. En lo personal, me da mucha pena cuando veo cierta suspicacia de algunas personas, respecto a los fondos de la Teletón y doy fe que lo que ha hecho Don Francisco ha sido construir un sueño. El próximo año, tendremos catorce centros a nivel nacional y eso hay que costearlo. Lo que nosotros hacemos es acercar la rehabilitación a los usuarios y evitamos que deban recorrer kilómetros para sus tratamientos. Cuando vemos la sonrisa de un niño, los primeros pasos o padres agradecidos… son las razones que nos motivan a trabajar y eso es vocación.
"Cuando me enteré que el agua había entrado al instituto fui inmediatamente para allá. Al ver que no quedaba nada, lo único que hice fue llorar”.