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EDICIÓN | Noviembre 2015

Cuidado y nutrición

Fontevita, factoría de aceites
Cuidado y nutrición

En busca de productos saludables, tanto para nuestro organismo como para el cuidado de la piel, es que el matrimonio de Cecilia D’ Amico y Fernando Traub se han dedicado a elaborar aceites gourmet y harinas provenientes de diferentes tipos de semillas. Un emprendimiento que desde Concón les ha permitido exportar a distintas partes del mundo.

Por María Inés Manzo C. / fotografía Teresa Lamas G.

Fontevita nació en la comuna de Concón, hace ocho años, en un comienzo como un proyecto de Cecilia D’ Amico. Ingeniera bioquímica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, su afán era generar una empresa distinta, ya que en esa época recién se estaba comenzando a crear mayor conciencia sobre la importancia de consumir alimentos saludables. “Como tuve seis hijos, después de la crianza se me hizo difícil ejercer profesionalmente y llegó un minuto en que quería volver a mi carrera. Por eso regresé a la universidad para estudiar un curso de negocios en la Adolfo Ibáñez. De inmediato me puse a investigar varios temas del área de los alimentos, hasta que llegué a los aceites provenientes de semillas. Las semillas siempre me han gustado porque son el inicio de la vida, en ellas se encuentra todo el potencial para que un ser crezca y son ricas en nutrientes. Tienen proteínas, ácidos grasos, carbohidratos, entre otros. Cada una tiene un efecto particular en nuestro organismo; no es lo mismo la pepita de zapallo a la nuez, son distintos los beneficios y enfocadas a cada necesidad”, señala Cecilia.

Así empezó con maquinaria casera hasta adquirir una más especializada y hoy Fontevita se caracteriza por producir aceites de alta calidad, extra virgen, ciento por ciento puros y naturales, bajo un proceso de prensado en frío de las semillas. A los tres años de funcionamiento se incorporó el marido de Cecilia, Fernando Traub, ingeniero civil industrial de la misma universidad, transformándose en una empresa matrimonial.

“No nos definimos como una empresa familiar, porque no queremos que entren a trabajar nuestros hijos todavía. Creemos que ellos tienen que vivir otras experiencias profesionales, salir de la casa, y después de ello, si quieren, se pueden incorporar a la empresa” cuenta Fernando.

LOS COMIENZOS

“Comenzamos a experimentar con muchos tipos de semillas y fuimos perfeccionando los procesos; si bien nuestra escala de producción es todavía pequeña, somos capaces de procesar una tonelada diaria”, señala Fernando.

¿Cómo es trabajar en pareja?
F: Las empresas matrimoniales están surgiendo en Chile; en Europa se usan mucho, porque las generaciones viven muchos más años, uno jubila muy joven y es necesario hacer algo con el tiempo libre. Los hijos crecen, se van de la casa y hay que reinventarse. Cecilia tenía una súper buena idea y yo trabajaba en otra empresa en temas de energía, pero llegué a una edad en que estaba fatigado de seguir en lo mismo. Me incorporé a su proyecto y el hecho de trabajar juntos es maravilloso. Hay confianza, trabajo en equipo, pero a la vez es un gran desafío. La clave es usar los mismos complementos del matrimonio en la empresa.

¿En qué consiste el proceso de extracción de los aceites?
C: El proceso que usamos para extraer el aceite de las semillas es a baja temperatura y prensado en frío. Es decir, prensas la semilla a una temperatura que no sobrepase los cuarenta grados y así el aceite sigue vivo. No se deteriora ningún componente inicial, porque si subes la temperatura a sesenta u ochenta grados comienzan a morir las vitaminas.

Es vital mantener ese estándar…
C: Así es, porque los aceites se oxidan, de hecho, muchos de los aceites de girasol, de litro, que se usanpara freír, están sometidos a procesos  a muy alta temperatura, se hidrogenan, desgoman y transforman en grasas trans. Al final, químicamente, no tiene beneficios para el cuerpo. Las personas no saben que están consumiendo un plástico y que se están haciendo un daño. El cerebro humano está compuesto de un cuarenta por ciento de grasa, por eso si la materia prima que consumes también es grasa, el cerebro actúa muy mal. Muchas enfermedades radican en el consumo de grasas malas, pues la síntesis de las neuronas se hace más lenta.

¿Cuántos aceites han desarrollado?
F: El aceite de pepa de zapallo es el primero que hicimos; tenemos de nuez, almendra, sésamo, coco (sólido y untable), rosa mosqueta, jojoba, avellana chilena, chía, linaza, cáñamo, que hoy está de moda, entre otros. Estamos desarrollando de maqui y pronto saldrá el de raps, de canola, maní y maravilla, pero no como los que venden en el supermercado, sino que ciento por ciento saludable, como el resto de nuestros productos, para que la gente pueda cocinar.

¿Qué caracteriza a sus aceites?
C: Cada aceite tiene su característica en cuanto a sabor y aroma; generalmente toman el gusto a la semilla original, es decir, si es aceite de nuez ese va a ser el predominante. Todos tiene propiedades iguales y distintas, estas van a depender del contenido de ácido graso (saturado, polisaturado, monosaturado). Por ejemplo, el aceite de linaza tiene mucho omega 3, es excelente para lo cardiovascular y el déficit atencional.

La idea es un consumo continuo…
C: Exacto, e ir cambiando los hábitos alimenticios. Estos no son remedios, no curan, sino que reemplazan las grasas malas del cuerpo y hacen que tu organismo funcione bien. Queremos que la gente disfrute sus comidas, postres y ensaladas de manera sana, que consuma aceites día día, pero no como pastillas o encapsulados.

F: Si sigues un régimen con una adecuada alimentación, obviamente vas a protegerte, pero debes ser constante en el tiempo. Los seres humanos somos como una máquina, si siempre consumes nutrientes, de buena calidad, vas a poder defenderte.

¿Qué otros productos han desarrollado?
F: En el proceso sacas aceite, por un lado, y una parte seca, por el otro; y como son alimenticias, lo pasamos por molino y hacemos harina. Han tenido un éxito tremendo porque no contienen gluten y para los celiacos son de gran ayuda. Hay de coco, almendra, sésamo y linaza. Se pueden preparar galletones, pan, para añadirla al yogur, etc.

INVESTIGACIÓN

“Nosotros no fabricamos cosméticos, porque nuestro fuerte es el aceite. Pero al ser procesada la semilla y prensada en frío se produce un aceite extra virgen apto tanto para consumo como para la piel. Pueden usarlo tal cual o introducido en la fabricación de cremas, jabones, champús, etc. Muchos de nuestros clientes hacen cosméticos en sus casas y usan nuestros aceites como base. Por ejemplo, el de rosa mosqueta es muy cotizado porque es ciento por ciento puro. Vendemos a granel para la parte cosmética y envasado para la alimentación”, señala Fernando.

¿Cuáles son los beneficios de usar aceite en la piel?
C: El aceite crea una capa que impide que la piel se deshidrate. El cuerpo tiene que botar agua, elimina tóxicos a través de la sudoración, pero a veces lo hace en demasía. Por eso al aplicar masajes con aceite equilibras el paso del agua y, además, no te arrugas tanto.
F: Es volver a lo natural, la mayoría de los cosméticos que vienen de la química han sido procesados, tu piel absorbe esto constantemente y se va cargando de elementos dañinos. Otro ejemplo es el aceite de jojoba, que si bien no se puede consumir, para el pelo es increíble.

¿En qué se diferencian?
F: Hemos hecho mucha investigación en semillas nativas chilenas. Aquí tenemos semillas muy buenas, por ejemplo, la rosa mosqueta es conocida en todo el mundo o la avellana chilena, pero no se consume como aceite. También hemos obtenido aceite del maqui, que tiene una fragancia exquisita y muchos antioxidantes.
C: Estamos desarrollando un buen producto con el aceite de maqui, somos los únicos hasta el momento. Gracias a este trabajo de investigación hemos visitado y participado en varias ferias en el extranjero, en lugares como Japón, Taiwán, Hong Kong, Tailandia, Estados Unidos y algunas partes de Europa; es increíble cómo la gente está esperando nuestros productos. También nos hemos dado cuenta de que el nivel profesional que tenemos es muy bueno y conversamos a la par con las empresas extranjeras. Lamentablemente, los chilenos tendemos a valorar más lo de afuera, a pesar de que nuestra materia prima es muchas veces mejor, por ejemplo, en la calidad de nueces y almendras.

“Somos un país libre de contaminación y si a los extranjeros les explicas que las avellanas chilenas están en las zonas volcánicas del país, lo encuentran maravilloso. Hay un potencial de desarrollo de negocios muy grande en esta semilla y debería existir un trabajo mayor en el país. Por eso queremos seguir ampliando la diversidad de productos que vayamos investigando y que sean no solo ricos, sino que beneficiosos para la salud”, concluye Fernando.

 

"Hemos hecho mucha investigación en semillas nativas chilenas. Aquí tenemos semillas muy buenas, por ejemplo, la rosa mosqueta es conocida en todo el mundo o la avellana chilena, pero no se consume como aceite. También hemos obtenido aceite del maqui, que tiene una fragancia exquisita y muchos antioxidantes”, Fernando Traub.

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