Tell Magazine

Agenda

EDICIÓN | Marzo 2011
Cisne Negro

Título original: Black Swan<br /> <br /> Reparto: Natalie Portman, Mila Kunis, Vincent Cassel, Barbara Hershey, Winona Ryder<br /> <br /> Dirección: Darren Aronofsky<br /> <br /> País y año de producción: Estados Unidos, 2011<br /> <br /> Género: Drama<br /> <br /> Duración: 108 Minutos<br /> <br /> Calificación: Mayores de 18 Años

¿Cómo se puede resumir la trama de esta película? Simple: Una bailarina de ballet clásico es escogida para el rol principal de El Lago de los Cisnes de Tchaikovsky. Ya que ella es delicada, tímida y virginal, el papel de “Cisne Blanco” – puro y hermoso – le viene de perillas, pero el de “Cisne Negro” – oscuro, agresivo, y erótico – no. Personalmente, me parece que este es uno de los guiones más pobres, cliché y ultra manoseados que he visto en los últimos tiempos. Quizá si hubiese sido desarrollado con psicología y sutileza, el resultado habría sido más o menos decente, pero todo –en esta película– es pedante, siútico, pretencioso, y estomacalmente chocante. La protagonista, al verse atrapada en la imposibilidad de representar al Cisne Negro, va cayendo –y lo digo en serio, porque es irrisorio– en una suerte de Lado Oscuro de la Fuerza, mezclado con alucinaciones tan baratas que superan al Festín Desnudo de Cronenberg. Vaya forma de arte; close-ups de vómitos en la taza de un baño, escenas de mutilación en las cuales la protagonista se saca las uñas de las manos (y de la manera más dolorosa)… todo BIEN de cerca. Imagínense el espectáculo, considerando las dimensiones del telón del cine. Se habla mucho también acerca de las escenas de lesbianismo y masturbación de este filme. No le encuentro nada de malo, y además -en esta película- están en contexto con lo que va ocurriendo. Lo que me causó rabia fue que no se mostraba a una Natalie Portman descubriendo su cuerpo, y disfrutando de ello. En su lugar, era un espectáculo mórbido dirigido al público masculino; nada que ver con emociones, sutilezas y placer. El DVD más vulgar de porno soft posee más belleza y contenido. Lo mismo cuenta para las escenas de lesbianismo. Ahora que recuerdo, estamos en marzo del 2011. ¡Ya Ingmar Bergman aburrió a todo el planeta con esta basura chocante, entre locura, alucinaciones, perversión sexual, y noventa por ciento de la película filmada con cámara en mano, o close-ups! Pero él lo hizo en los años sesenta. Quien sea absolutamente masoquista, puede arrendar El huevo de la serpiente, De la vida de las marionetas, o Detrás de un espejo roto. A Natalie Portman simplemente no la vi en un proceso de transformación de Cisne Blanco a Cisne Negro. Y si el Oscar que tanto se anuncia es por su baile computarizado, o porque en esta cinta se encuentra casi todo el rato llorando… me rindo; que la gente se siga sorprendiendo por un estilo que ya se abandonó hace más de cuarenta años. ¿Cómo definir esta película, entonces? Basura bien actuada y dirigida. Pésima

OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación3+2+6   =