Fue un hombre que destacó por su gran visión para los negocios e inversiones y esto lo llevó a crear importantes casas comerciales, a formar parte de importantes bancos y fundar el banco Yugoslavo, a levantar industrias, compañías navieras, ser destacado en la agricultura, entre otros.
Inmigrante, empresario y filántropo, nació en Croacia, en la ciudad de Dalmacia, el 28 de abril de 1875, cuando este país aún formaba parte del imperio austrohúngaro y murió en Los Andes, el 13 de agosto de 1941. Llegó a Chile al puerto de Iquique, en 1892, con apenas dieciséis años de edad. Es en esta ciudad donde se instala trabajando como empleado en un almacén y carnicería; no ganaba mucho, pero esto le servía para vivir y poder ahorrar.
Es aquí que, el dinero juntado, lo invierte en comprar títulos salitreros a bajo costo, por lo que llegó a tener una vasta cantidad de títulos de dominio, que le permitirá explotar dicho mineral y crear una considerable fortuna, por lo que fue conocido como uno de los “Reyes del Salitre”.
Fue un hombre que destacó por su gran visión para los negocios e inversiones y esto lo llevó a crear importantes casas comerciales, a formar parte de importantes bancos y fundar el banco Yugoslavo, a consolidar industrias, compañías navieras, ser destacado en la agricultura, entre otras.
Con su inmensa fortuna creó y financió grandes proyectos y obras sociales, entre estas sobresalen los aportes para financiar el Hospital de Niños, el Cuerpo de Bomberos, las Gotas de Leche, el Sanatorio Marítimo, además de diversas juntas sociales y escuelas públicas.
Dentro de estas obras y en conjunto con Carlos Van Buren, otro destacado benefactor de la región, fueron fundadores de la escuela de enfermería de la Universidad de Valparaíso y la Liga de Estudiantes pobres.
Pascual Baburizza, llamado por sus trabajadores Don Pascualito, fue un hombre de “espíritu fraternal, hombre bondadoso recto y generoso”. Este filántropo y benefactor de la comuna, al fallecer, donó a la ciudad su espléndido parque construido a lo largo de su vida, que él denominó Parque del Salitre, ubicado en un valle protegido por dos colinas en el sector del Olivar. Hoy en día es conocido como Jardín Botánico, el cual posee una vasta flora, nativa e introducida, que lo hace un gran pulmón de la comuna y que se conserva, en gran medida, tal como lo dejara su propietario como legado para la ciudad y sus habitantes.