Con un concepto constructivo, el timonel del gremio local grafica sus proyecciones y desafíos para este nuevo periodo. Recalca que asume en un escenario complejo para el país, sin embargo, no escatima en su ímpetu por gestionar propuestas y dar continuidad a una labor que, por treinta y cinco años, ha caracterizado a la Cámara Chilena de la Construcción La Serena.
Por Verónica Ramos B. fotografía Patricio Salfate T.
Nadie le advirtió que ser presidente del gremio constructor significaría restarle largas horas a su mundo empresarial y personal. Tuvo que tomar decisiones importantes para asumir esta nueva labor, pues afirma que de cinco días a la semana, dos los dedica a la Cámara. Pese a los cambios, se siente orgulloso de la confianza depositada por sus pares y, junto a su mesa directiva, está enfocado en llevar a cabo los lineamientos trazados y todas las tareas que el gremio requiere.
Saludos protocolares, reuniones y una intensa gestión para enfrentar el terremoto y tsunami que azotó a esta zona, han marcado los primeros meses de este ingeniero constructor, quien en junio asumió, por dos años, la presidencia regional de la CChC La Serena.
Martín Bruna Valiente (53) nació en Santiago, es el cuarto de cinco hermanos y estudió toda su época escolar en el colegio Calasanz. Llegó a la capital regional en 1981 a estudiar a la ex Universidad Técnica del Estado, hoy, ULS. Aquí conoció a su mujer, Ana María Cabezas, con quien se casó un día después de recibir su título. Es gerente y propietario de la empresa CGC Ltda., padre de tres hijos: María Fernanda, Felipe y Anita María, y hace más de diez años es socio del gremio regional.
ACCIONES POST TERREMOTO
¿Cómo evalúa el comportamiento estructural de edificios, viviendas y obras de infraestructura pública de la zona, luego de esta catástrofe natural?
Las edificaciones realizadas por nuestros socios se comportaron de muy buena manera, presentando daños menores. Respecto a daños de terminaciones, no debemos olvidar que este terremoto fue el octavo más fuerte del mundo desde que se tiene registro de medición. La infraestructura dañada en caminos por efectos del tsunami, fue esencialmente en el borde costero, puntualmente en el sector de Avenida Costanera de Coquimbo. El mayor daño se produjo en las Provincias del Limarí y Choapa, afectando a más de mil quinientas viviendas de material ligero y de abobe.
¿Qué acciones de apoyo realizaron como gremio?
Entregamos al municipio de Coquimbo, ciento cincuenta kits de emergencia, consistentes en carretillas, palas y guantes de protección personal. Las empresas socias del gremio aportaron con máquinas, camiones y personal técnico en el Barrio Baquedano, para la extracción de escombros. Realizamos visitas inspectivas a diferentes edificaciones para verificar en terreno si existe daño y así dar tranquilidad a los usuarios.
¿Cuál es su opinión respecto a reconstruir en las zonas afectadas, sobre todo en el borde costero?
La Ley General de Urbanismo y Construcciones no prohíbe la construcción en el borde costero. Todos tenemos claro que se deben hacer modificaciones, aunque estas duermen en el Congreso, desde el 2009. Se pretende modificar el artículo 105, letra (e), el que establece, primordialmente, que se debe dejar los dos primeros pisos de las edificaciones libres y no deben destinarse para uso habitacional. Los cinco primeros pisos deben tener un ángulo de noventa grados de exposición con respecto al mar y la evacuación debe ser vertical, mientras que las terrazas superiores deben contar con el espacio necesario para permitir el ingreso de sus moradores.
REGLAS CLARAS
Uno de los principales ejes de su gestión es que exista una mayor integración de socios a la Cámara. “Hoy somos ciento treinta socios y nuestra expectativa es aumentar esta cifra. Queremos que nuestros socios estén contentos, que vean a la Cámara como lugar de encuentro y como su segunda casa”.
¿Cuál será su sello?
Eficiencia, control de recursos y entregar mayores beneficios a los socios.
Asume en un año complejo, marcado por reformas y una desaceleración en la economía…
Las reformas se han hecho de muy mala manera. No dieron pausa para la reflexión. Se aprobó una Reforma Tributaria que ya están modificando y no sabemos cómo va a terminar. Respecto a la Reforma Laboral, no se ha considerado el interés general de los gremios y en ese sentido estamos molestos. No será una mejora para los trabajadores, sino que va a empoderar a los sindicatos. No nos oponemos a estos, pero creemos que las atribuciones sindicales son muy altas y van en desmedro de los trabajadores. En el caso de la conformación de la Cámara, un diecinueve por ciento son empresas grandes, y el resto son empresas medianas y pequeñas y estas no están capacitadas para recibir un sindicato, la estructura del negocio no da para tener una negociación colectiva, porque tenemos contratos por obras. En definitiva, vemos que claramente no es una reforma pro empleo.
¿Como gremio, es lo que más les preocupa en cuanto a tema país?
¡Sí! porque vemos que existe intransigencia en cierto grupo del gobierno que no quiere cambiar ni una coma del proyecto y creemos que la política de los acuerdos es lo que debe primar en el país. Es una realidad que esto va a afectar el crecimiento y nosotros siempre recalcamos “reglas claras, inversión segura”, porque de esta manera podemos seguir creando más empleos.
El escenario económico del país es poco auspicioso para el 2016, ¿cuál es su visión?
Creemos que si no se toman las medidas adecuadas, Chile lo va a pasar mal, y nosotros queremos que crezca, pero con políticas consensuadas y no unilaterales.
¿Cómo cree que terminará el año para el sector construcción?
Creemos que no tendrá un mal resultado. El crecimiento de la actividad se mantendrá medianamente estable, por efecto de la aplicación del IVA en las viviendas a contar del 1 de enero del 2016. Esto producirá un resultado positivo para este año, pero a mediados del próximo podría decrecer. El cómo evolucionará este camino, no lo tenemos muy claro.
¿Probablemente esto signifique que las inmobiliarias deban generar fuertes campañas?
Debiese haber un estímulo de parte del gobierno hacia el sector vivienda, tal como ocurrió en el 2008 y que permitió la reactivación en este sentido. En cuanto a las inmobiliarias, están muy cautelosas en sus inversiones. Si antes las empresas tenían cuatro proyectos, ahora los han reducido a uno. Si el entorno es favorable los podrán desarrollar todos, pero creemos que viene una baja importante y eso como región es preocupante.
VISIÓN A LARGO PLAZO
¿Cuáles son las principales falencias de nuestras ciudades y que traban una mejor calidad de vida urbana?
Lo que más nos afecta es la congestión, sin embargo, se están desarrollando una serie de obras que permitirán un tránsito más expedito en la conurbación La Serena y Coquimbo. Creemos que debemos adelantarnos a las situaciones que vienen, por ejemplo, la construcción del puerto debe ser fuera de esta zona, no podemos meter más camiones y construir más vías, porque la congestión será insostenible. Estas dos comunas se están evaluando por el BID; como sistema de medición de ciudad emergente es muy importante, porque se podrán establecer políticas futuras de aquí a cincuenta años.
¿Y cuál es la propuesta del gremio frente a esta problemática?
Hemos planteado un tranvía desde el sector de Las Compañías hasta Coquimbo, como solución al problema vial. Por otra parte, creemos que es clave que la conexión entre La Serena y Coquimbo tenga una tercera pista.
¿Qué otras obras regionales son prioritarias?
Como Cámara hemos planteado la necesidad de concesionar el futuro Teatro Regional. Así también, nuestra región requiere con urgencia un Hospital Tipo 1, para ello se debe buscar un espacio intermedio entre La Serena y Coquimbo. En general, nosotros reconocemos la gestión de las autoridades locales por desarrollar obras emblemáticas en nuestra región y hemos tenido un avance importante.
¿Qué hito lo haría sentir que las cosas se hicieron bien, durante su periodo?
Como meta gremial, llegar a ciento cincuenta socios. En términos de proyectos, gestionar un centro de acogida para adultos mayores en esta región y dejar a la comunidad un Centro de Formación Técnica, porque permitiría capacitar a nuestros trabajadores. Por otra parte, generar proyectos en nuestra conurbación La Serena-Coquimbo, integrando a ambos municipios. Este es un desafío tremendamente grande, es decir, que la Cámara se convierta en un puente de unión y en un ente referencial, aportando con gestión y propuestas.
"Es una realidad que esto (Reforma Laboral) va a afectar en el crecimiento y nosotros siempre recalcamos ‘reglas claras, inversión segura’, porque de esta manera podemos seguir creando más empleos”.