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Columnas » Rodrigo Barañao

EDICIÓN | Octubre 2015

¡Que sigan los anticuchos!

¡Que sigan los anticuchos!

Y no solo en septiembre ¿por qué no todo el año? La idea es poder introducirlos en nuestros hogares como un plato más de la gastronomía chilena y adaptarlos a cada uno de nuestros bolsillos. Los pueden preparar y congelar crudos envueltos en papel aluminio y los van sacando a medida que lleguen invitados a las clásicas parrillas.

Anticucho viene del quechua Anti: andes y Kucho: corte, “Corte de los Andes”. El famoso anticucho viene de la Conquista de los españoles que llegaron al Perú con la idea de las brochetas que se comían en Europa, por la influencia francesa. Además, los africanos esclavos, que traían los españoles, también en su tierra comían algo similar. Pero los españoles les enseñaron a comer estos ricos anticuchos con cortes de calidad, solamente de vacuno, y botaban todas las partes interiores como corazón, riñones, etc. Ahí nace el anticucho latinoamericano, pero sigue siendo muy popular, hasta el día de hoy, en Perú y Bolivia, el anticucho de corazón.

La influencia de este rico palito, que trae cortes de carnes, se fue introduciendo en nuestras costumbres a tal punto que en la época del 18 de septiembre se llegan a hacer miles de estos. Le cuento que yo, para una fonda que armé este año en el Parque O´Higgins, vendí más de cinco mil unidades de lomo y cerdo. Saquen la cuenta cuántos llegaron a venderse en todo Chile. Por lo menos, si fue uno por persona, son diecisiete millones. La idea de contarles sobre este rico picoteo, es que lo podemos hacer todo el año con diferentes productos; por ejemplo, ahora que comenzamos a cuidarnos “para un verano sin polera” podemos hacer de tomate cherry, zapallo italiano, queso de cabra y zanahoria. O de mariscos con camarones, pulpo y salmón. En fin, hay muchas formas de armar estos palitos y que queden realmente exquisitos. También los podemos hacer de frutas, las que encontramos según la estación, pero ahora los de frutillas y piñas son buenísimos.

La idea es poder introducirlos en nuestros hogares como un plato más de la gastronomía chilena y lo adaptemos a cada uno de nuestros bolsillos. Los pueden preparar y congelar crudos envueltos en papel aluminio y los van sacando a medida que lleguen invitados a las clásicas parrillas. Sobre todo ahora que llegó el buen tiempo y los partidos de La Roja, desde el 8 de octubre; los invito a preparar y estar listos para los partidos o para las tardes de terraza. Vienen tantas despedidas de fin de año que mejor hacerlas con nuestros clásicos anticuchos. ¡Ah!, el de quesos queda espectacular, además sale más barato que llenar la parrilla con tanta carne, pollo, longanizas y otros.

Por eso, amigos, es que quise darle tribuna a los anticuchos, para que no nos olvidemos de ellos, ya que son la mejor solución para la parrilla; además que en las parrillas eléctricas quedan súper. Sigamos con la energía que nos caracteriza como chilenos y no paremos de hacer anticuchos. Que tengan un muy buen fin de año ya que estamos a tres meses de celebrar Navidad y Año Nuevo. Escríbanme y abrazos a todos.

 

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