FICHA TÉCNICA Título Original: Robin Hood Reparto: Russell Crowe, Cate Blanchett, Max von Sydow, William Hurt, Mark Strong Dirección: Ridley Scott País y Año de Producción: Estados Unidos, 2010 Género: Aventura, Bélica Duración: 140 Minutos Calificación: Todo Espectador (Sugerido Mayores de 14 Años)
Ante el título Robin Hood, es probable que cualquier cinéfilo espere una película liviana de aventuras, humor y un tanto de situaciones absurdas, al estilo de Indiana Jones. Pero en el caso de este estreno, la premisa es diferente: la dirección está en manos del maestro Ridley Scott. Tal como Alien no es una simple cinta de terror; Blade Runner una sencilla fábula acerca de robots desenfrenados; o Thelma & Louise sólo una alusión al machismo/feminismo; Robin Hood es una obra que necesariamente debe ser apreciada entre líneas. En primera instancia, a la hora y media de transcurrida la película, uno ya se convence de que jamás aparecerá el personaje con arco y flecha, gorra verde cliché con su clásica plumita, y de cuando en cuando alguna mención al âladrón que le roba a los ricos, para darle a los pobresâ. Y es que este filme es âen efectoâ una precuela, que anuncia en extensas dos horas y media, cómo un soldado âsi bien algo sobresaliente, pero a fin de cuentas, comúnâ termina convirtiéndose en el mítico personaje que lleva esta cinta por título. Una reseña bastante graciosa que leí una vez sobre El Señor de los Anillos decía: âcaminar, caminar, caminar, caminar, caminar⦠¡pelea!â, y debo confesar que Robin Hood cae un poco en este defecto. Las batallas son algo reiterativas, y no se ve, en absoluto, evolución en los personajes. Sin embargo ây como ya antes anunciaba la exigencia de leer entre líneasâ se debe hilar cabos sueltos, tratando de descubrir qué hay detrás del magnífico manejo de guión por parte de Scott. Y es que nuevamente, el sello de âutopía/distopíaâ clásico en este director se encuentra presente. Tal como se aprecia en Alien: distopía; Blade Runner: distopía vs. utopía; Thelma y Louise: distopía; Gladiador: distopía; en Robin Hood esta temática es presentada casi como suerte de monarquía constitucional, pero dentro de un anacrónico Siglo XII. Hay que tener paciencia; el Ridley Scott que uno espera, aparece recién en la última octava parte del filme. En apenas segundos, se funde una música esplendorosa (tan épica como la acción que se desenvuelve), el amor, el odio desenfrenado y un ambiente de batalla tan en extremo surrealista, que por su entorno âun mar rojo de sangre, y naves que apenas se vislumbran en deliberado desenfoqueâ sugiere el Desembarco de Normandía. Es una película no recomendable para quien desea ver a un esbelto Robin Hood, pero sí para quien sabe disfrutar cada detalle y momento de un filme⦠y sobre todo a quien le complace esperar. Excelente.