Radical, perseverante y hábil es Camilo quien, a su corta edad, ha conseguido triunfos y reconocimientos que confirman que va por buen camino. Su auspiciador estrella es Billabong, y lo escogieron por la prospección de su carrera como deportista profesional. Actualmente, vive dedicado 100% al surf, viajando por Chile y países del extranjero.
Por Soraya Valdivieso V. /fotografías Andrea Barceló
La constancia del oleaje iquiqueño es cada más vez más atractiva en el universo del surf. Sus radicales olas y sus perfectas condiciones lo posicionan como el destino favorito de quienes se dedican a los deportes acuáticos. Y no fue casualidad que Camilo Hernández y su familia se trasladaran desde Quilpué hasta Iquique en busca de la aventura.
<strong>¿Cuál fue tu primer acercamiento con las tablas?</strong><br /> Al llegar a Iquique, mi hermano Miguel (28) se obsesionó con el <em>bodyboard</em> Estaba tan entusiasmado que entrenaba todos los días, de una manera casi obsesiva. Yo tenía cuatro años cuando íbamos juntos a la playa; él me regaló mi primera tabla y me enseñó todo lo que tenía que saber para estar seguro en el mar. Fue mi gran inspiración.
<strong>Así tan pequeño, ¿no sentías miedo?</strong><br /> Creo que era tan chico que no sabía qué significaba tener miedo al mar. Además, estaba con mi hermano por lo que me sentía seguro y, obviamente, surfeaba con las condiciones adecuadas. Pero creo que la clave era sentirme protegido por mi familia. Poco a poco fui desarrollando diversas habilidades y hoy puedo surfear olas de hasta seis metros.
<strong>¿Qué se siente enfrentar una ola de esa magnitud?</strong><br /> Es algo mágico y único, que te llena de energía. Son desafíos para los cuales se debe estar preparado, tanto sicológica como físicamente. La práctica es fundamental y para eso en Iquique tenemos identificados lugares ideales para surfear, donde vamos bastante seguido. Son las playas El Colegio, con olas de cuatro a seis metros y en marejadas, en El Bajo, de tres a diez metros, que tiene una ola poderosa y gigante. Cuando revienta, su rugido se puede escuchar hasta varios metros fuera del agua. En todo caso, el mar se debe respetar y, sobre todo, uno debe ser consciente de sus capacidades. Si no me la puedo, no corro.
<strong> </strong>
<strong>Para enfrentar una ola de ese tamaño, me imagino entrenas 24/7</strong><br /> Es que Iquique es la mejor escuela del surf. Entreno los siete días de la semana, soy un amante del mar. Me levanto temprano, veo las condiciones, a veces espero y si la situación está muy mala entreno en tierra. Pero un día bueno lo aprovecho al máximo, hasta tres sesiones al día. Además, tres veces por semana asisto al <em>surf training</em> en el Yoga Ananda.
<strong>¿Qué se necesita para correr esa ola?</strong><br /> En general, para surfear olas que sobrepasan los cuatro metros, lo primero es contar con un equipo de personas amigas o profesionales, después son fundamentales los implementos de seguridad como motos de agua, chalecos salvavidas y buenos artículos, pues todos cumplen una función específica dentro de la práctica del deporte. El Bajo, por ejemplo, es una ola gigante con fondo profundo de rocas, por lo tanto, son necesarias dos motos en el caso de accidentes y para remolcar. Mi equipo es Sergio Peña, Franco Ruso, Juan Carlos Lombardi y el "Chacha", todos mayores que yo y ciertamente experimentados en el deporte.
<strong>¿Tú utilizas artículos especiales?</strong><br /> Claro, es muy importante para mí contar con implementos personalizados, porque a partir de la variación de estos elementos, se consiguen efectos totalmente distintos. Para alguien que recién comienza a practicar el surf le resulta difícil entender la importancia de aspectos que, a simple vista, pueden ser considerados detalles, pero para mí son esenciales.
<strong>Un ejemplo...</strong><br /> Las tablas son diseñadas según las necesidades del usuario -una tabla hidrodinámica-, con ajustes a tu medida, con material especial, su peso y su forma, el amor con el que se confecciona, todos son aspectos imprescindibles y que, finalmente, definen al deporte.
<strong>HAWAI</strong>
En 1778, en las islas de Hawái, se descubre el surf, que rápidamente se convirtió en un movimiento que se puso de moda en Estados Unidos y el resto del mundo. Específicamente en Oahu, se realiza el legendario Piperline Master, conocido en la actualidad como Billabong Piperline Master Hawaii, que es la undécima y última prueba del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/ASP_World_Tour">ASP World Tour</a>, uno de los campeonatos más importantes del planeta, que corona al mejor surfista de mundo, cuenta con gran asistencia de público y trasmisión televisiva.
<strong>¿Con qué sueñas?</strong><br /> Quiero correr Piperline, mi próximo objetivo es visitar y surfear en Hawaii, es el estado del surf, su historia se remonta hace cientos de años atrás y significa todo un desafío llegar, adaptarse, competir y correr olas gigantes. Allá quiero observar el nivel de los expertos, quiero conocer la ola y, sobre todo, correr la ola de mis sueños. Es también la forma de perfeccionarse como competidor.
Las expectativas no son pocas sobre Camilo, ya que en el Mundial de Surf de 2009, realizado en Arica, en la ola El Gringo, quedó sexto. Posteriormente, en el 2011, logró el segundo lugar. En todos los campeonatos locales siempre se está adjudicando los primeros lugares.
<strong>FAMILIA SURFER</strong>
Adela y Miguel son los principales propulsores del deporte en la casa; para Camilo ellos han sido el mejor ejemplo y el pilar fundamental para conseguir logros deportivos, pues su padre se dedica al paracaidismo y su madre fue fisicoculturista. Y no se quedan ahí porque Miguel, Felipe (22) y Catalina (13) siguen el mismo camino, todos surfean juntos, se apoyan y se celebran las maniobras. "Somos una familia unida que se apoya para conseguir los objetivos", dice Camilo
<strong>¿Cómo recibes el apoyo de tu familia?</strong><br /> Es la esencia de todo, me da alegría. Mis padres son ejemplos del deporte también. Tienen una mentalidad única que fomenta el deporte y la unión en la familia.
<strong>¿Un deporte o un estilo de vida?</strong><br /> Es una mezcla de cosas. Porque en lo cotidiano debo aplicar las enseñanzas que recibo del mar, tengo que ser constante y metódico en los entrenamientos, levantarme temprano. Eso es un estilo de vida. Pero a la vez, no comulgo mucho con el <em>free raider</em> (correr sin competir), porque quiero ganar, me gustan los nuevos desafíos y eso lo encuentro en la competencia.
<strong>¿Qué demanda la competición en el surf?</strong><br /> Tiempo y dedicación. Mis padres comprendieron eso y me dieron libertad de acción. Desde hace dos años que estoy dedicado por entero al deporte, me gusta plantearme retos, lograrlos y no rendirme. Competir es también una responsabilidad, detrás de mí están las marcas que me auspician y me pagan un sueldo, al final me lo tomo como un trabajo.
<strong>¿Cuáles son tus auspiciadores?</strong><br /> Billabong, Burn, Von ziper, Uma jaqi, tablas Cabezas y el principal mis padres.
<strong>¿Por qué crees que te escogieron estas marcas?</strong><br /> Porque progreso rápido, este es un deporte que necesita de mucha experiencia y preparación. Creo que ven una proyección en mi carrera.
<strong>¿Cuál es tu maniobra favorita?</strong><br /> Viajar en el tubo de las olas.
<strong>¿Qué maniobras estás proyectando actualmente?</strong><br /> Muchos aéreos 360, ahora todo lo que es en el aire, está de moda. También me gusta la fluidez y me preocupo del estilo. Los movimientos más comunes son el <em>Take Off</em>, el <em>Cut Back</em>, el 360, el <em>Bottom Turn</em>, el <em>Reentry</em>, el <em>Floater</em>, el <em>Snap</em> y el Salto Aéreo.
<strong><em> "Desde hace dos años que estoy dedicado por entero al deporte, me gusta plantearme retos, lograrlos y no rendirme. Competir es también una responsabilidad, detrás de mí están las marcas que me auspician y me pagan un sueldo, al final me lo tomo como un trabajo".</em></strong>
<br class="spacer_" />