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Entrevistas

EDICIÓN | Agosto 2015

A toda velocidad

Isidora Ureta, deportista y conductora de TV
A toda velocidad

Se la puede ver los sábados en la mañana en La Red explorando la cordillera, bajando una montaña a toda velocidad o volando en helicóptero. Deportista extrema, próxima a titularse de periodista y conductora de televisión, esta joven de veintitrés años se enfrenta a un desafío en cada capítulo, y lo cumple porque no le teme a nada.

por María Jesús Sáinz N. / fotografía Andrea Barceló A. / Agradecimientos a Mall Sport.

Antes de dar esta entrevista Isidora Ureta estuvo un mes haciendo grabaciones en el norte de Chile y en la Patagonia. Casi no alcanzó a poner un pie en Santiago y tomó un vuelo con destino a “su lugar favorito del mundo” en California, Estados Unidos. Ahí visitó familiares, recargó las pilas y de regreso retomó su rutina santiaguina, que combina estudios de postgrado en la Universidad Adolfo Ibáñez, un trabajo en televisión y la práctica de deportes.

Por todo esto no fue fácil encontrar un lugar en su agenda, pero finalmente nos reunimos en un centro comercial relacionado al deporte, que ella misma escogió, y donde quienes trabajan la saludan con total familiaridad por su sobrenombre: Tita.

Esa mañana ha estado subiendo un cerro y el día se le hizo corto. Ha debido atravesar, a la hora de la congestión, toda la ciudad y no ha logrado llegar a tiempo. Sin embargo está ahí de impecable vestido, bronceada y con una gran sonrisa.

Así de intensa es su vida. Su día a día parece pasar con la misma rapidez con la que corre olas en al mar o desciende la montaña en snowboard. Es, como ella misma se describe, una joven “aventurera, atrevida y de espíritu libre”.

UNA NIÑA SIN TEMORES

Es hija de Emeterio Ureta, empresario que ha dado sus propios pasos en el llamado mundo de la farándula, y de quien se siente agradecida porque “gracias a él me gusta la televisión”.

¿Te suma o te resta ser su hija?
Mi papá siempre me suma. ¡Es el mejor papá del mundo! Eso sí, he intentado no ser “la hija de...”, sino que destacarme en lo que hago, sin tener que aprovecharme de que él sea conocido.

Dice que también le debe que la haya introducido “en el mundo del mar”, pues de niña sus fines de semana fueron en la playa y recuerda que pasaba horas haciendo bodyboard. Hasta que a los quince años se subió a una tabla de surf y no quiso bajarse más.

Hoy recuerda que “desde chica soñaba con hacer deportes alternativos y admiraba a los que lo practicaban, más aún si eran mujeres”. Por eso de ahí a probar otras disciplinas, como el snowboard, fue cosa de tiempo

¿Tienes algún deporte favorito?
Más que un deporte favorito, lo que me hace feliz es poder hacerlos todos. Poder bajar una ola o deslizarse montaña abajo son momentos impagables que hay que experimentarlos para saber lo que se siente.

¿Miedo?
No. Creo que la clave para practicar estos deportes es no tener miedo y, si existe algo de eso, no hacerlo. Hay que tener la seguridad necesaria y arriesgarse, no pensarlo mucho y atreverse. La vida es una sola.

A pesar de su confianza recuerda algunas malas experiencias. “Un par de avalanchas de nieve y un río que bajé en sur en hidrospeed después de una lluvia donde creció el nivel y no podía salir del caudal. Casi no lo cuento dos veces”, dice.

NUEVO PERIODISMO DEPORTIVO

Hace cinco años comenzó a conducir el programa EcoSport. Originalmente por las pantallas de VTR, en el cable, y desde marzo todos los sábados por las mañanas y noches en La Red, el espacio la muestra practicando todo tipo de deportes en medio de la naturaleza, en Chile y Sudamérica. “Tenemos las mejores condiciones geográficas del mundo en nuestro país para practicar estos deportes. ¡Cómo no aprovecharlos!”, dice.

¿Cómo le ha ido al programa?
Súper bien. Estamos haciendo ahora la temporada de invierno con hartas actividades en la montaña. Practicamos heliski, que es cuando uno se tira en helicóptero en la montaña, estuvimos raqueteando en nieve y también dimos instrucciones de alta montaña contra las avalanchas para aprender a prevenir.

Ha sido un largo camino…
Sí. Llegar a la televisión abierta con un programa de deportes no es fácil. Lo que vende hoy no es eso. Sin embargo creo que eso ha ido cambiando poco a poco y que hoy tenemos, al fin, un espacio en la televisión.

¿Cómo ves la industria de la televisión en la actualidad?
Estoy muy contenta de la nueva ley que exige a los canales más cultura y deporte. Creo que eso aporta mucho y, en general, me doy cuenta por los comentarios que me escribe la gente que ve el programa, que les gusta ver contenido cultural y conocer más rincones de Chile.

¿Qué defensa haces de las producciones de corte nacional como la tuya?
No estoy en contra de las teleseries turcas ni de la farándula, pero sí creo que debe haber espacio para todos los gustos. Para mí la cultura y el deporte es lo que de verdad aporta.

Lejos de creer que lo suyo es un programa de nicho, que interesa sólo a una elite, está convencida de que la industria se abrirá a contenidos sobre vida sana. Comenta que ha estado “en conversación con canales que están buscando nuevos rostros deportivos”, pero que todavía hay que darle un tiempo a la gente, que los vea y los pida.

¿Y estarías dispuesta a hacer carrera como rostro? Porque a lo mejor la TV te empieza pedir otras cosas, que no sean en tu línea de lo deportivo...
Ojalá que no tenga que llegar a eso. Creo que he ido avanzando en mi carrera y enfocándome sólo en lo deportivo. Quiero aprovechar esta oportunidad de ocupar el lugar de una periodista de deportes que, además, practique todos los deportes. Ahí está mi desafío.

Por eso mismo en cada programa se puede ver a Isidora enfrentando un nuevo reto. “Me gusta. Son momentos, instantes perfectos, donde me doy cuenta de que estoy plena y no necesito nada más en mi vida”, dice, y reconoce que “tiene algo de adictivo”.

A los llamados deportes extremos, suma su práctica habitual de running y trecking y de todo lo que le ofrezca alguna aventura. Por estos días planea un viaje para el próximo año. “Voy a navegar en bote desde Viña hasta Tahiti y luego hacer varios proyectos de documentales y televisión”, dice. Y no es la primera vez que enfrenta un desafío de este tipo; el año pasado navegó durante tres meses entre Nueva York y Brasil a borde del “Equinoccio”.

Lo de ella es una vida a mil por hora, dentro y fuera del set de televisión.

 

"Tenemos las mejores condiciones geográficas del mundo en nuestro país para practicar estos deportes. ¡Cómo no aprovecharlos!”.

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