Para Álvaro y Antonella, esta es la mejor manera de definir su trabajo. Con este concepto han dado cabida a un singular proyecto que engloba una serie de productos decorativos y donde su protagonista son los cactus y suculentas. Terrarios, peceras de vidrios, ramos de novia y diseños de jardín sorprenden con un encanto natural, artístico y, sobre todo, exclusivo.
Por Verónica Ramos B. / fotografía Patricio Salfate T.
Si hay algo que llama la atención en la casa de Álvaro Valenzuela y Antonella Daire es, definitivamente, la gran cantidad de plantas que adornan, viven y crecen en este privilegiado lugar. Están juntos hace cinco años, pero hace tres decidieron vivir en una parcela en San Ramón e iniciar un emprendimiento, que partió de una afición mutua por la decoración y las plantas.
Álvaro es ingeniero agrícola y Antonella, ingeniera en administración de empresas. Ambos son de La Serena y estudiaron en Inacap. Él se dedicaba a la propagación de plantas de chirimoyo y ella, trabajaba en la empresa de su madre. Cuando el amor los unió, optaron por trabajar juntos y, con el tiempo, se dedicaron a la venta de diferentes artículos decorativos que traían desde Santiago.
“En una oportunidad, hicimos una exposición y como siempre hemos estado ligados a las plantas, optamos por incorporarlas en nuestros productos. Así nació Khiska, que en quechua significa espina”, comenta Antonella, y agrega que su padre fue quien le regaló el primer cactus y que, desde entonces, se dedicó a coleccionarlos en pequeños maceteros, sumando a su atesorado muestrario, las poco conocidas suculentas. “Junté tantos que cuando nos cambiamos a esta parcela me los traje… hoy, la terraza está llena de cactus y suculentas, incluso, de ahí vamos propagando”.
El conocimiento agrícola de Álvaro, sumado a la habilidad administrativa de Antonella, más el cariño y cuidado de ambos por las plantas, fue la base de un nuevo desafío empresarial trazado hace dos años.
“Quisimos dedicarnos a algo distinto. Nos esmeramos en lograr un producto original, que no estuviese en el mercado y que, además, no nos significase una gran inversión. Nosotros le llamamos decoración viva, es decir, incorporar cactus y suculentas a cualquier objeto decorativo. Partimos haciendo los terrarios, luego peceras de vidrio en diferentes tamaños, maceteros de cemento ligero y pequeños autos antiguos”, agrega Álvaro.
Plantas que, además, tienen identidad con la zona
Álvaro: Nuestro proyecto nace de una respuesta a las necesidades que existen hoy, como por ejemplo, la escasez de agua, porque son plantas que requieren un mínimo consumo del recurso hídrico y cuentan con muy baja mantención. Esto fue lo que nos atrajo.
Antonella: Son plantas que seducen y, además, dan vida a cualquier objeto decorativo, ya sea en madera, vidrio, cemento, etc.
¿Qué elementos utilizan en los terrarios o peceras?
Álvaro: El sustrato va segmentado por capas. Parten con un sustrato más grueso, que puede ser piedra, luego una capa de sphagnum moss y otra capa de sustrato especial para cactus, y arriba ponemos piedras decorativas con cuarzo. Con estas capas se simula un drenaje y así la planta no se pudre. Para la mayoría de los objetos decorativos, se utiliza el mismo proceso, la excepción está en los autos antiguos, aquí solo usamos sphagnum moss, porque el espacio es pequeño y, además, tiene drenaje.
¿Y qué cantidad de agua requieren?
Álvaro: Depende del tamaño del terrario, puede ser entre cien hasta cuatrocientos centímetros cúbicos de agua. El riego es cada diez días. Ahora, también depende de la ubicación del terrario o pecera, si es para interior o exterior, o la época del año.
Antonella: Nuestras recomendaciones de cuidado son personalizadas. Aconsejamos dónde ponerlos e indicamos cuáles son las condiciones apropiadas para mantenerlas.
Además, es un bonito regalo
Álvaro: Mucha gente compra los terrarios o peceras de vidrio para regalo de matrimonio porque son originales y exclusivos. Incluso, hace poco nos pidieron recuerdos de bautizo. Hicimos unos pequeños maceteros de cemento ligero, con diferentes tipos de cactus y pusimos un banderín con el nombre del bebé.
¿Han incorporado otro tipo de plantas en sus proyectos?
Álvaro: Estamos trabajando con tilancias o plantas del aire. La ventaja es que la gran mayoría no tienen raíz, y si la tienen, la utilizan como anclaje para adherirse a los árboles. Tienen la capacidad de absorber los nutrientes a través de la hoja y poseen una versatilidad impresionante para hacer diferentes creaciones, porque no requieren tierra.
Antonella: Hicimos unos cuadros de madera. Las tilancias van pegadas con
un material especial o se pueden incrustar, dependiendo de la base.
¿Cuál es el origen de las plantas que utilizan?
Álvaro: Nosotros compramos las plantas madres y propagamos las que son más jóvenes, que son las plantas de donde, finalmente, sacamos los hijos. Tenemos un proveedor en la zona, que se ha convertido en nuestra espalda.
NOVIAS CHIC
Una amiga de Antonella y Álvaro se casó el año pasado, llevando entre sus manos un original regalo de Khiska. Nunca imaginó que su ramo de novia tendría como protagonista una singular suculenta en el centro, sin embargo, causó sensación.
“Nosotros queríamos regalarle algo distinto… le mostramos fotos de ramos con suculentas y quedó fascinada. Confió en nosotros y, a su vez, lo tomamos como un desafío, porque era el primero que hacíamos. Lo diseñamos el día antes de que se casara y quedó precioso”, comenta Antonella.
“Lo interesante de esto es que después del matrimonio, el ramo queda como recuerdo. Le sacamos los alambres, enraizamos las suculentas y lo entregamos en un recipiente que elije la novia”, agrega Álvaro.
¿Cómo lograron hacerlo?
Antonella: El ramo de novia tiene bastante trabajo. Nosotros utilizamos un tipo de suculenta que se llama echeveria y cada una de ellas va con alambre y cinta. También le ponemos maule, pero en menor cantidad. El tipo de ramo, depende del gusto de la novia.
¿Y fue todo un éxito?
Antonella: Mi amiga quedó enamorada de su ramo y en ese mismo matrimonio había otra amiga que se iba a casar. Cuando vio el ramo, nos dijo que se lo hiciéramos nosotros. Ahora, este tipo de ramos es para una novia que busca algo totalmente distinto, para un matrimonio más campestre o relajado.
Álvaro: Nos dimos cuenta de que el nicho de los matrimonios, como evento, era una excelente oportunidad para nuestros productos. Nuestras proyecciones son enfocarnos, también, en la decoración.
FUTURO INVERNADERO
Hace un par de meses, Khiska ha tomado vuelo con el diseño e instalación de jardines de baja mantención. Para su estructura, utilizan durmientes, piedras, rocas, conchillas, cuarzo y maceteros. El suelo es preparado con un sustrato especial y, sobre esto, Álvaro y Antonella se las ingenian para decorar con diferentes objetos decorativos y plantas, entre ellas, aloe, aeonium kiwi, cactus, etc.
¿Esta idea es para pequeños espacios?
Álvaro: ¡Exacto! En lo personal, no haría un jardín extenso con estas características. En un antejardín o en una entrada es ideal. Esto hace que se vea bonito y llame la atención. Nuestra habilidad es ambientar un lugar y el objetivo es entregar una solución, ya sea para terraza o jardín, que es diferente y de baja mantención.
Antonella: Este tipo de diseño ha tenido muy buena recepción, sobre todo, por la sequía que existe en nuestra zona.
¿Cuentan con su propio invernadero?
Antonella: Ese es nuestro próximo y gran proyecto. Unos amigos arquitectos nos ayudaron con el diseño y ahí instalaremos nuestro taller, oficina y sala de ventas. Estamos esperando la confirmación del proyecto Crece Abeja de SERCOTEC. Este fondo nos permitirá construir el invernadero, crear nuestra página web y gestionar la publicidad.
Álvaro: Esperamos que a fines de septiembre esté listo el invernadero ¡Lo haremos sí o sí!
¿Esta será su principal vitrina?
Álvaro: Hasta ahora el boca a boca ha sido nuestra mayor herramienta de publicidad, pese a que estamos en Facebook e Instagram. Participamos constantemente en ferias, exposiciones o showroom. Ahora, sin duda, con el invernadero, nos vamos a fortalecer mucho más como empresa.
Antonella: Queremos que la gente conozca este espacio, que se tome un café con nosotros, que aprenda de las plantas y vea como trabajamos… en un futuro esperamos hacer talleres.
¿Cómo se dividen las tareas de la empresa?
Álvaro: La “Anto” es la administradora, ella lleva el orden, el marketing y las finanzas… Antonella: Álvaro es el creador, él es el artista… Un excelente complemento…
Álvaro: Nos hemos fortalecido juntos y eso es muy importante. Aún no tenemos hijos, de manera que podemos manejar libremente nuestros tiempos.
Antonella: Yo digo que, por ahora, nuestro hijo es Khiska.
¿Y cómo ha sido todo este proceso?
Álvaro: No ha sido fácil, pero es muy gratificante porque la gente valora mucho lo que hacemos y eso se agradece. Antonella: Estoy feliz con lo que hago y me siento absolutamente realizada.
Queremos que la gente conozca este espacio, que se tome un café con nosotros, que aprenda de las plantas y vea como trabajamos… en un futuro esperamos hacer talleres", Antonella Daire.