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EDICIÓN | Agosto 2015

Escribiendo la historia con letras de bronce

Rodrigo y Esteban Salinas, balonmano.
Escribiendo la historia con letras de bronce

Bajándose recién del avión y con sus medallas de bronce colgadas en el cuello, estos jóvenes y exitosos viñamarinos continúan cosechando triunfos para el hándbol nacional; la última alegría fue en los recientes Panamericanos de Toronto, donde lograron una destacada participación.

Por Claudio Luna S. / fotografía Andrea Barceló A. y gentileza hermanos Salinas.

Para quienes no conocen la trayectoria de los hermanos Salinas en el balonmano nacional, sus logros podrían parecer toda una anécdota; con varias ligas y ascensos disputados con sus respectivos clubes en Europa (España, Rumania y Francia), los viñamarinos más destacados a nivel mundial en la disciplina, crecieron y se desarrollaron prácticamente juntos al alero de este deporte, un tanto desconocido en Chile, pero que a nivel Panamericano ya ha alcanzado lugares relevantes a nivel de selección.

Estudiaron en el Colegio Winterhill de Viña del Mar, escuela donde iniciaron su romance con el hándbol, amor que hasta el día de hoy se hace cada vez más intenso. Frutos que vienen de la mano del talento y el esfuerzo personal, junto al permanente apoyo de una familia que jamás dejó de creer en ellos. Así, Rodrigo (26) y Esteban Salinas (23) nos cuentan su historia con el balón en mano.

¿Cómo se iniciaron en esta disciplina?
(Rodrigo) Nuestro colegio, el Winterhill de Viña, es una escuela bien pequeña, pero siempre ha tenido, muy metido, el hándbol entre sus disciplinas, era el deporte característico. Mis hermanos estudiaban ahí, mi papá también hacía clases de educación física en el mismo establecimiento, pero fue un tío, que se llama Luis Martínez, quien nos incentivó a jugar. Nuestros hermanos mayores fueron seleccionados nacionales, entonces por ahí empezamos a practicar, desde los trece años. (Esteban) Se fue dando como algo natural. Antes jugaba al fútbol y como a los quince años me tuve que decidir por algún deporte. También influyó el hecho que Rodrigo ya había empezado a jugar balonmano, él se fue como a los dieciséis años a jugar fuera del país. Creo que eso fue lo que me entusiasmó, porque a tan corta edad veía que viajaba para todos lados; se iba a jugar a Brasil con la selección, y yo tenía solo trece años. Así terminé motivándome a seguir el mismo rumbo.

¿Se imaginaron alguna vez jugando juntos en la selección?
(Rodrigo) Al principio no nos cuestionábamos eso porque éramos chicos e íbamos creciendo, pero después me fui dando cuenta de que, en mi caso, me estaba yendo bien, y al mismo tiempo observaba que mi hermano pequeño también estaba logrando un ascenso importante en su juego y carrera. En más de una oportunidad lo hablamos, no solo entre nosotros, sino también con la familia, sobre la posibilidad de jugar juntos.

¿Recuerdan cómo fue el primer torneo que disputaron juntos?
(Esteban) Nuestro primer campeonato fue en Guadalajara (2011), yo con diecinueve años y Rodrigo con veintidós. En ese tiempo, todavía no jugaba a nada, pero la verdad es que me sirvió bastante haber viajado junto a la selección a disputar esos Juegos Panamericanos, por la experiencia ganada. Ahora, en cambio, me siento mucho más parte del equipo y capacitado para luchar por cosas y logros importantes.

Aquel 2011 fue especial, no solo para los hermanos Rodrigo y Esteban Salinas, sino también para la selección nacional de hándbol. Un equipo que si bien tuvo una destacada participación en los Panamericanos disputados ese año, también consiguió clasificar a su primer mundial adulto en la disciplina, campeonato que se disputó en España y donde los chilenos se toparon con un panorama distinto y un nivel de juego totalmente diferente al que se encontraban a menudo en Sudamérica.

Ese año, además, le tocó a Rodrigo disputar el mundial adulto en España, donde era primera vez que una selección chilena clasificaba. A pesar de los resultados, donde no pudieron pasar la fase de grupos, me imagino que fue una experiencia totalmente diferente a lo que se enfrentaban a menudo acá…
(Rodrigo) Fue especial para todos porque tuvimos el torneo para clasificar al mundial en Santiago. Fue una clasificación histórica, Chile nunca había estado en un mundial adulto y jugamos contra Cuba, que es un rival muy fuerte. Y se nos dio por primera vez esa posibilidad, ganamos ese partido jugando en casa contra un rival muy complicado.

(Esteban) Yo estaba en ese tiempo en las gradas, viendo el partido junto a mis papás. Entrené durante todo el proceso con la selección, pero como finalmente no quedé adentro, durante esa semana clasificatoria me quedé en la casa de un amigo en Santiago para ver todos los partidos. La clasificación jugando contra Cuba fue impresionante; un partido muy intenso y muy bonito también, aparte que “este” (indicando a Rodrigo) jugó bastante bien (ríen).

Y estando en el mundial, el panorama cambia un poco, sobre todo porque el nivel de los equipos o selecciones europeas es muy fuerte…
(Rodrigo) Nosotros tenemos un buen rendimiento a nivel panamericano, pero claro, es diferente un ciclo olímpico a un mundial, que se juega cada dos años. Como tú bien dices, los equipos más fuertes y poderosos están, hoy día, en Europa, y ese roce con el que te topas en un camcada dos años. Como tú bien dices, los equipos más fuertes y poderosos están, hoy día, en Europa, y ese roce con el que te topas en un campeonato de estas características, generalmente es contra cinco o seis rivales con un gran nivel, lo que también ayuda a mejorar y potenciar a los jugadores que todavía están en la región. De alguna manera, es una experiencia conjunta que nos ayuda a poner en práctica todo lo aprendido en un mundial y llevarlo a nivel panamericano.

FAN NÚMERO UNO

Para los hermanos Salinas, el camino hacia el éxito que hoy los tiene jugando en las principales ligas europeas del balonmano a nivel mundial, es fruto del esfuerzo personal y las ganas de nunca dar por perdida una batalla, pero por sobre todo, debido al contante apoyo familiar que recibieron de sus más cercanos, cuando todavía eran estudiantes que debían compatibilizar los estudios con los viajes para disputar campeonatos a nivel sudamericano.

En este sentido, quizás una de las figuras más importantes que asoma en la rápida y prometedora carrera de estos destacados deportistas viñamarinos es su padre, Nelson Salinas, quien desde su trabajo como profesor de Educación Física y ex seleccionado de hándbol, fue clave en el desarrollo deportivo de estos jóvenes, viviendo junto a ellos uno de los capítulos más emocionantes que les ha tocado vivir como jugadores.

Su padre ha sido fundamental en la carrera de ustedes, sobre todo a comienzos del presente año, cuando los acompañó al mundial que se disputó en Qatar (2015). ¿Qué significó para ustedes eso y qué importancia le atribuyen a su presencia constante en su desarrollo como deportistas?
(Rodrigo) Para nosotros fue bastante emocionante ver al papá en las gradas, alentándonos en un mundial, y el hecho de presenciar a dos de sus hijos representando a su país en un campeonato de esta envergadura, creo que (Esteban) A él (su padre) siempre le ha gustado mucho el hándbol, pero creo que lo más importante fue poder darse cuenta de la verdadera categoría en la que estamos. Fue a ver el partido ante Francia, el campeón del mundo, ¡y quedó vuelto loco! (risas).

Ambos talentos del balonmano nacional están conscientes de lo importante que ha sido su papá en la carrera deportiva que, desde hace varias temporadas, desarrollan en diversos clubes de Europa — Rodrigo en el Nantes, de Francia, y Esteban en el Benidorm de Alicante, España—, notable ascenso que los ha llevado a mantenerse por años en las principales ligas de la disciplina a nivel europeo. Como testigo de ese crecimiento en lo deportivo, don Nelson ha protagonizado algunas de las anécdotas que los hermanos Salinas recuerdan con cariño.

(Esteban) Una vez, mi papá me dijo: “oye, hay un jugador en Islandia muy bueno que corre mucho… uno que juega por la banda… ¡ah, sí!, le respondí yo… Sirgudsson… ¡y el tipo es una bestia! Tiene treinta y ocho años, corre como una máquina, incluso mucho más que los más jóvenes. Gana metiendo diez goles por partido, y justo se fijó en él que es un crack, entonces, ahí te das cuenta del real nivel en el que está jugando Chile”.

CON EL BRONCE EN EL BOLSILLO

La selección chilena de balonmano, pese a ser bastante joven en lo que respecta a logros deportivos en la disciplina, ha logrado consolidarse durante los últimos cuatro años a nivel latinoamericano y mundial, gracias a sus últimas tres participaciones consecutivas en la Copa del Mundo (Suecia 2011, España 2013 y Qatar 2015), y pese a no poder aún pasar la etapa de grupos, la experiencia y el roce internacional les ha permitido consolidarse con importantes medallas a nivel panamericano, la última de ellas fue la reciente presea de bronce conseguida en su participación en los Juegos de Toronto, donde una derrota ante la selección Argentina los privó de disputar la final; aún así, igualando su actuación en Guadalajara 2011, donde también alcanzaron el podio.

¿Qué les pareció la experiencia en los Panamericanos de Toronto?
(Esteban) El podio es importante, y también es un premio al trabajo de tantos años, pero claro, nosotros queríamos el oro, no se nos dio como esperábamos. En el partido contra Argentina no jugamos bien y ellos fueron superiores, por lo que fuimos en busca de lo mínimo para nosotros que era el bronce, y así lo trajimos.

¿Qué sienten que les faltó para estar en la final?
(Esteban) Estuvimos muy flojos en defensa; creo que anduvimos a ratos muy desconcentrados, y con un equipo de las características del rival, perdonas y en dos minutos te pasan por encima. Creo que allí estuvo la diferencia.

Ese resultado no les permitió clasificar directo a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016… ¿Qué viene ahora para ustedes?
(Esteban) Ahora, Rodrigo se va a Francia y yo me voy a España (a disputar sus respectivas ligas). El próximo año habrá un preolímpico para definir a los clasificados para los JJ.OO., ahí tenemos que disputar una llave contra un rival que todavía no conocemos, ni la fecha, pero nos puede tocar con rivales muyfuertes como Qatar o España, incluso, y el próximo año también nos tocará disputar la clasificación al próximo mundial, así que esperamos dar lo mejor de nosotros.

 

Ahora, Rodrigo se va a Francia y yo me voy a España. El próximo año habrá un preolímpico para definir a los clasificados para los JJ.OO., así que esperamos dar lo mejor de nosotros”, Esteban Salinas.

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