En la última investigación que estoy realizando —espero forme parte de mi próximo libro— he descubierto algunas claves para ejercitar todos los días y mantener un bienestar profundo en la vida cotidiana.
Evidentemente no son nuevas, ni tampoco un gran descubrimiento, pero fueron reportadas por cientos de personas en los talleres. Además, dentro de mi propio proceso de aprender a escuchar mi cuerpo, he podido comprobar que si uno es constante, son muy útiles para mantener el equilibrio en estos tiempos de estrés. Algunos de ellos me los mencionó Depack Chopra, en un encuentro que tuvimos en Estados Unidos, y que intenté llevar a la práctica y otros son mencionados por la gente en el ejercicio de los talleres de esta investigación.
Se los menciono para que ojalá los practiquen todos o, por lo menos, algunos con la libertad de que cada uno elija lo que le sirva para estar mejor.
1.Dormir bien y tranquilos. Eso incluye el tiempo y, sobre todo, el “cómo”. Ojalá no se necesiten medicamentos, pero si es así, no utilicemos la televisión para dormir y procuremos tener algún tiempo de silencio.
2.Alimentación saludable. Debiéramos escuchar nuestro cuerpo para que él nos diga qué alimentos rechazamos o necesitamos, sin tener que depender de criterios externos, como lo hacemos hoy. Por ahí escuché a alguien decir: “haz la dieta que quieras pero hazla comiendo de todo”. Hay que cambiar hábitos, no solo dejar de comer.
3.Ejercicio permanente. Es fundamental ejercitar nuestro cuerpo todo el tiempo. Debo reconocer que en este punto no soy muy constante, pero lucho por serlo.
4.Meditación. Estoy aprendiendo a meditar y es muy, pero muy difícil. Aunque es apasionante descubrir “cómo nuestra cabeza no para y cuesta descansarla de verdad”. Otros podrán orar, rezar, escuchar música o tener espacios para el silencio. Al parecer, todo sirve.
5.Expresar emociones. Esto es un trabajo diario de reconocer las emociones y poder expresarlas como corresponde, en tiempo y forma. Las emociones básicas para eso parecen ser la pena, la rabia, la alegría y el miedo. Además, debiéramos ser capaces de reconocer y expresar la angustia.
6.Fuerza de voluntad. Esto se repite en todos los estudios como una constante, pues sin ella no es posible practicar nada de lo anterior.
7.Sentido del humor. Parece fundamental reírse de uno y de lo que nos pasa, entendiendo que todo ocurre por algo y que el humor es una energía que permite transitar mejor por situaciones difíciles.
8.Aumentar las preguntas dentro de nosotros. Eso tiene que ver con preguntarnos todo, con escucharnos. Por ejemplo, ¿por qué tengo ganas de llorar?, ¿por qué me duele la cabeza?, ¿por qué no duermo?, etc. Este punto parece ser fundamental para escucharnos de verdad y adquirir una conciencia que nos permita mantenernos en un estado de salud permanente.
9.Tomar la felicidad como una decisión. No esperar a que los problemas pasen para conectarnos con este concepto, sino que tomar esa decisión con los dolores. Los invito a no hacer oídos sordos de esta lista. Se los digo así, riéndome de mí misma, porque he sido la primera en no aplicarla, pero también la primera en intentar hacerlo. Solo puedo decir que funciona y que ojalá les sirva de alguna ayuda.