Tiene treinta y cuatro años y es la nueva generación de una empresa dedicada a la fabricación de bombas energéticamente eficientes para la industria de la minería y metalurgia. En su ADN está la pasión por lo que hace, herencia de su padre Ivor, fundador de esta galardonada empresa regional. Hoy sale a la cancha para dar un mensaje de compromiso con su tierra y difundir los más de cuarenta años de experiencia de Neptuno, como ejemplo de innovación local.
Por Soraya Valdivieso V. / fotografía Alex Díaz D.
Son la primera empresa latinoamericana en recibir dos veces el premio a la “Innovación Técnica del Año”, de la Pump Industry Awards entregado en Inglaterra y además, son los flamantes ganadores del Premio Nacional a la Innovación Avonni 2014, en Minería y Metalurgia. Como represente de la continuidad de este exitoso emprendimiento, el menor de los tres hermanos Ostojic, segunda generación de inmigrantes croatas en Tarapacá, nos cuenta hoy la historia de Neptuno, una de las firmas más reconocidas en todo Iquique, por su constante aporte al desarrollo local.
La casa central de Neptuno está en pleno casco antiguo de Iquique, donde comenzaron este proceso que los llevó desde la explotación pesquera a la creación de bombas centrífugas, pero esta vez, a gran escala y enfocados a la minería que se proyecta en Chile.
Petar nació en Iquique. Siente un fuerte compromiso con esta tierra, por lo que ha comprometido sus conocimientos y experiencias para aportar a su crecimiento y desarrollo. De niño recuerda haber aprendido a apagar la luz, a cortar la llave del agua, a valorar los recursos que son escasos en un desierto como el de Atacama. Y justamente es ahí, donde los términos eficiencia energética, eficiencia de agua y economía circular hacen sentido al trabajo que realizan.
¿Cuáles fueron los pasos para llegar al nivel en el que se encuentran hoy?
Primero fue la visión de mi padre que desarrolló importantes proyectos que ponían en valor las capacidades ingenieriles a nivel regional. Posteriormente, con convicción dijimos “nos importa el ahorro energético, nos importa el medio ambiente” y ese es el nicho al que nos hemos dedicado, aplicando tecnología.
¿Qué tipo de innovación aplican para haber logrado más de diez premios y reconocimientos?
Lo que hacemos es un rediseño de las bombas hidráulicas, mejorando materiales e incluyendo aplicaciones aeroespaciales. Esto da disponibilidad operativa a un sistema de bombeo en un 600%, llegando a dieciocho mil horas de operación continua, lo que permite un ahorro aproximado de US$ 650.000 por año. En definitiva se ahorra consumo eléctrico y se emite menos cantidad de dióxido de carbono, por lo tanto, se contamina menos. La minería con la que trabajamos recicla hasta un 80% del agua que utiliza y nosotros estamos orgullosos de que nuestras bombas colaboren en ese porcentaje. Además, un 60% de nuestros equipos son fabricados con materiales reciclados.
¿Qué sintieron al ser reconocidos en Inglaterra, que por cierto es país líder junto a Estados Unidos en la creación de este tipo de bombas?
Fue muy sorpresivo porque superamos a empresas gigantescas. También ganamos por segunda vez en Inglaterra la categoría “Innovación Técnica del Año”, lo que es histórico porque somos la única empresa de bombas hidráulicas en el mundo que gana por segunda vez este premio.
EL MENSAJE
De sonrisa fácil y palabras simples, Petar deja en claro que su motor para ser parte de Neptuno no pasa por temas de vocación o intereses personales, sino más bien porque la ingeniería es parte de su ADN y fluye natural. Todo lo que lee, estudia, aprende y aplica cada día de su vida es sobre esta disciplina. Tal como desde siempre lo ha hecho su padre Ivor.
A los diez años ya recorría las dependencias de la empresa como si fuese su casa. Sus inquietudes naturales lo llevaron a estudiar en la Universidad Federico Santa María de Valparaíso y ganarse una beca para estudiantes chilenos en la Universidad de Wisconsin, en Madison, Estados Unidos.
Iquique es su hogar y sueña seguir aportando al desarrollo industrial regional, por esto, ha tomado la bandera de lucha y alzado la voz para explicarle a jóvenes y emprendedores como se pueden hacer las cosas mejor. Hoy forma parte del programa nacional de minería “Alta Ley”, donde participa en dos comisiones, la de desarrollo de proveedores, energía y agua, además, fue convocado para la Comisión de Innovación de Sofofa Innova y es activo colaborador de las revistas más importantes del mundo sobrebombas, La World Pumps de Inglaterra y Pumps and Systems de Estados Unidos, donde ha aportado con más de diez artículos.
¿Te sientes portador de un mensaje?
No temo mostrar lo que sé y cómo lo aplicamos en lo que hacemos. Estos temas más mediáticos son paralelos a nuestro trabajo, porque mi padre siempre tuvo el mismo rigor, sólo que no se mostraba al mundo. Hicimos un canal de YouTube, creamos una cuenta en Twitter y fue así como en dos años nos dieron quince reconocimientos. Gracias a esta apertura, el mundo se está enterando de todo el esfuerzo y dedicación que implica nuestro trabajo.
¿Qué relatas en tus talleres o charlas?
El desierto nos permite tener una voz distinta a nivel mundial. A todos en la industria les llama la atención nuestro relato, porque implica complejos procedimientos para trabajar, por ejemplo, a 4.500 metros sobre el nivel del mar. Los expertos de otras partes del mundo no lo pueden creer. Con la gente joven es mucho más lúdico, ser extremo norte no es cosa fácil, por eso pongo énfasis en que nadie conoce mejor los problemas de su casa que uno mismo.
¿Qué teoría postulas para solucionar las problemáticas de la industria moderna?
Hablamos de la economía circular, se refiere a que la eficiencia energética ya no es suficiente, hay que ir más allá. Por ejemplo sucede con los IPhone, es el teléfono más requerido del mundo y cuando ya no lo utilizas, se convierte en basura, no puedes abrir estos aparatos y los materiales se pierden. La economía circular viene a cambiar esta realidad desde el diseño. Plantea que el aparato debe ser pensado para ser recuperado, remanufacturado y desde el diseño fabricar con materiales reutilizables.
¿Hace falta en Chile incentivo sobre la eficiencia energética?
Claro que sí, bajar el consumo de energía debería ser el principal objetivo, y el cambio climático el primer factor a considerar cuando se habla de desarrollo, existen factores económicos y técnicos que complican, pero el principal es cultural.
¿Dónde están las claves?
Incentivar a los jóvenes para que escojan carreras del área de la ingeniería, que el Estado apueste por políticas públicas de eficiencia energética y que la empresa privada, como en nuestro caso, desarrolle propuestas que apunten a una inversión bien pensada. En el caso de la minería el 90% de la inversión está en la mantención, cuando invirtiendo en una bomba de larga vida, estás ahorrando en definitiva el 200% y cuidando el medio ambiente. Esa es una inversión bien pensada.
CREACIONES MADE IN IQUIQUE
En cinco mil seiscientos metros cuadrados esta empresa reúne toda su cadena de producción desde el diseño, los prototipos, la fabricación, la fundición, el mecanizado y la prueba hasta obtener el producto final. Todo se hace en el mismo lugar. Trabajan actualmente con las tres principales mineras de la región y algunos de sus trabajadores llevan más de treinta años formando parte de Neptuno, fundada por Ivor Ostojic en 1972. Desde entonces, no solo han aportado al crecimiento de la economía local, sino además han realizado diversos aportes filantrópicos a la ciudad de Iquique.
¿Qué significa para ti tu padre?
Lo admiro por ser un gran emprendedor y visionario, el fue el primer ingeniero civil mecánico de la familia, primera generación de inmigrantes croatas en Iquique y fue gracias a él que me críe en un hogar humanista, creativo y ansioso de conocimientos.
¿Qué fue lo que te incentivó a seguir este compromiso por aportar al desarrollo regional?
Siempre hemos sido unos convencidos de que el desarrollo de un país pasa por el desarrollo industrial local. Eso para mí es el motor de todo esto, pues no podemos depender solo de importaciones, ni esperar que toda la tecnología se traiga desde afuera.
La economía circular viene a cambiar esta realidad desde el diseño. Plantea que el aparato debe ser pensado para ser recuperado, remanufacturado y desde el diseño fabricar con materiales reutilizables”.