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EDICIÓN | Julio 2015

Antofagasta, una ciudad con materia prima

Alejandro Gutiérrez
Antofagasta, una ciudad con materia prima

Arquitecto de profesión, el secretario ejecutivo de CREO Antofagasta llegó hace dos años a la capital regional a liderar un equipo encargado de pensar y soñar la ciudad del futuro, basándose en las necesidades de sus propios ciudadanos.

Por Claudia Zazzali C. / fotografía Andrés Gutiérrez V.

Alejandro tiene un trabajo que muchos quisiéramos. Alejandro debe soñar. Soñar con nuevos paisajes, con edificios amigables, con espacios públicos llenos de vida.

Claro que esa es solo la primera parte, porque además de imaginarse una ciudad distinta, más amable y feliz, el rol de Alejandro Gutiérrez, secretario ejecutivo del Plan Creo Antofagasta, es buscar la manera de que sus sueños y los de muchos otros se vuelvan realidad.

Llegó hace poco más de dos años a tomar las riendas de este ambicioso plan. Nacido y criado en Santiago, tras vivir doce años fuera de Chile, volvió, atraído por este desafío que define como “maravilloso”. Advierte que puede haber muchas percepciones frente a una misma urbe, pero, para él, Antofagasta “tiene la materia prima” para transformarse en la mejor ciudad de Chile.

¿En qué consiste el trabajo de Creo Antofagasta?
CREO Antofagasta es una organización público-privada para mejorar la calidad de vida en Antofagasta a través de un plan maestro y una cartera de iniciativas que se han ido consensuando con el gobierno, el municipio, la ciudadanía y el sector privado.

Tanto el municipio como el gobierno regional están abocados a resolver los problemas del día a día y no los proyectos de mediano y largo plazo y, por lo tanto, tienen esa urgencia como su principal prioridad y está bien que así sea. Nuestro rol es apoyar al sector público para formular, diseñar y ejecutar las iniciativas incluidas en el Plan Maestro Urbano, así como apoyar el acceso a recursos, ya sea del Estado o privados, para crear proyectos que puedan generar impactos positivos en la ciudad.

¿Cómo se concreta ese apoyo a las entidades de gobierno?
El plan CREO no es sólo la elaboración de un documento donde hay una visión, sino que también es un equipo que se mantiene en el tiempo para ayudar en la implementación del proyecto y esperamos que sea por un horizonte de diez años. Eso es lo que hemos visto como receta para el éxito en otras partes del mundo, como Medellín, Barcelona, Vancouver, donde se han desarrollado estas iniciativas con esfuerzos público y privados de largo plazo, donde hay equipos adicionales que ayudan a los municipios y gobiernos regionales a avanzar con mayor velocidad en los proyectos.

¿Cómo se construye la ciudad a largo plazo?
Para empezar un proyecto viable, lo primero es tener una visión real y concreta. Para eso, elegimos una metodología de planificación estratégica que comienza con un levantamiento de información: qué existe, se lé percibe, qué espera la comunidad. A partir de ese análisis se identifican los objetivos y metas y, luego, se generan o integran proyectos ya existentes en el gobierno regional o el municipio, que contribuyan a alcanzar dichas metas. En ese recorrido lo que hemos tratado de hacer, de la manera más participativa posible, es preguntar qué significa “calidad de vida” para las personas.

¿Cómo se concretó esa consulta?
Durante el 2013 y 2014 trabajamos con la OECD, que es un organismo multilateral de los países desarrollados al que Chile pertenece desde 2009. Con ellos elaboramos un análisis territorial que abordó temas de gobernanza urbana, brechas urbanas e innovación y diversificación económica. Para complementar este análisis, hemos trabajado con consultores chilenos para definir aspectos más específicos: urbanísticos, socio-demográficos, de inversión pública y privada. Desde la perspectiva de la ciudadanía, realizamos talleres con la comunidad para definir qué aspectos eran claves para mejorar la calidad de vida en la ciudad. Entonces, si mezclas esos tres componentes se genera un línea base que identifica cuáles son las mayores brechas que tiene la cuidad.

¿Cómo define la metodología de trabajo y el sello de su propuesta?
Es una metodología bien transparente, pues vamos identificando los problemas con la comunidad, con expertos locales e internacionales, con el gobierno regional y con la municipalidad. Luego, presentamos propuestas de acuerdo con lo que realmente se puede concretar, manteniendo las expectativas de las personas en el marco de lo realizable. De esta forma, todos conocemos las iniciativas desde por qué surgieron hasta cómo, cuándo y cuánto costará implementarlas. Pero quizás lo más importante es el concepto de trabajo colaborativo para construir nuestra ciudad, donde hay un Plan Maestro Urbano, que propone una visión de largo plazo, con una cartera de iniciativas a veinte años que marcan una hoja de ruta que se va implementando con el concurso de todos los actores de la ciudad.

¿Existe algún sello especial en su trabajo?
Lo primero y más importante es que hemos construido un equipo local. Convocamos a los mejores estudiantes, egresados y titulados de la UCN y de la UA para formar un laboratorio urbano que busca consolidar capacidades locales, porque estas son las personas que van a ir tomando el bastón, van a ir creciendo profesionalmente y van a ser parte fundamental de un equipo y una red de profesionales que apoyen a las autoridades pertinentes a implementar el plan maestro.

VENTAJAS

¿Cuáles son las ventajas de Antofagasta a la hora de soñar con construir una ciudad mejor?
Creo que esta ciudad tiene un potencial increíble; lo que pasa es que el ajetreo diario nos impide dimensionar los beneficios de vivir aquí. Tenemos un clima privilegiado y una posición geográfica maravillosa, ¡tenemos mar al frente! Su potencial uso recreacional es gigantesco y eso es algo muy valioso, que no todos toman en consideración.

¿Es tan importante tener mar?
El mar es un atributo geográfico que marca la identidad de la ciudad. Pero más importante es el borde costero urbano, que nos conecta con el mar, que suma más de trescientas treinta hectáreas a lo largo de más de veintidós kilómetros. No hay ninguna ciudad en Chile que tenga ese potencial de generar un parque metropolitano costero en suelos predominantemente de uso público y con una ciudad que nunca está a más de dos mil metros de ese borde. Es de toda lógica querer aprovecharlo al máximo, con un paseo y ciclovías continuas, con equipamiento deportivo para todas las edades, potenciando y ampliando la oferta de playas artificiales, equipamiento cultural y recreacional, cafés, restoranes y zonas de juegos de manera de construir una relación más activa con el mar y así conectarnos de manera concreta con una parte fundamental de la identidad de nuestra ciudad: su mar. Este hermoso mar y el borde costero son como el jardín de nuestra casa que es Antofagasta y para que todos lo disfrutemos, ese jardín hay que construirlo.

¿Crees que, efectivamente, Antofagasta puede llegar a ser la mejor ciudad de Chile?
Antofagasta es una ciudad con bajo desempleo, una economía en permanente desarrollo, además de tener un clima increíble y un entorno maravilloso. Es cierto que aún estamos al debe en mejorar las condiciones de pasivos ambientales que impactan también en la calidad de vida de sus

 

Dentro del desarrollo de nuestro plan es fundamental esta primera fase, donde hemos recogido todas las visiones y percepciones para reducir la diferencia entre la expectativa y lo real”.

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