Un clásico del cable nacional que al fin llega a la señal abierta. Desde 2009, el arquitecto y diseñador Federico Sánchez, junto al periodista Marcelo Comparini, han recorrido Chile analizando sus urbes y anteponiendo la “chispeza” a la academia, sin jamás descuidar el contenido. Al contrario, el toque distendido, el humor blanco a veces sazonado de ironía y absurdo suscrito en los diálogos entre ambos (Comparini casi siempre figura de voz en off, como si fuera un niño ingenioso que pregunta y acota mientras recorre), facilitan que el espectador logre comprender el sentido de una ciudad; detalles, aciertos y errores de los espacios públicos y las edificaciones de todo tipo. Sánchez puede explicar con la misma claridad y pasión una callejuela escondida o un sitio histórico. Aunque no es la primera vez que el programa sale al extranjero —han estado en Londres, Madrid y París, entre otras grandes capitales—, el arranque de esta temporada se ha grabado en Italia. Sánchez explica, con la claridad de siempre, símbolos arquitectónicos como el Coliseo y el Vaticano, pero también su ojo crítico le permite reparar en aquello que no funciona o que desentona, como unos burdos quioscos en la plaza de San Pedro. Paralelamente, propicios apoyos gráficos complementan la información. Con los años, mientras más expuesto, Federico Sánchez se ha convertido en un verdadero personaje, toda una personalidad semejante a un dibujo. Su apariencia es precisa para los efectos pedagógicos de City tour on tour. En la programación de Canal 13 es el último resabio de la vieja televisión universitaria, cuando se creía que por la pantalla la gente debía ser educada. Una maravillosa idea de hace más de medio siglo, que acá demuestra su vigencia cuando se quiere.