La primera universidad se funda en 1724. Fue la Universitas Pencopolitanae, Realis et Pontificia. Creada por breve del Papa Gregorio XV y real cédula del Rey Felipe III, tuvo privilegios de tal desde el año 1724, “veinticuatro años antes que la Universidad de San Felipe, en Santiago”, como recuerda el doctor René Louvel B.
La tradición universitaria de Concepción tiene sus raíces en la historia y se inicia muy tempranamente. Con Pedro de Valdivia, fundador de Concepción. En 1550, llega el primer licenciado, Antonio de las Peñas, quien sería luego alcalde. Ya en 1568, se pidió al Rey Felipe II que se estableciera una universidad en este extenso territorio, lo que no ocurrió a pesar de reiterados requerimientos, pero en 1613 se instaló un Seminario o Colegio. La primera universidad se funda en 1724. Fue la Universitas Pencopolitanae, Realis et Pontificia. Creada por breve del Papa Gregorio XV y real cédula del Rey Felipe III, tuvo privilegios de tal desde el año 1724, “veinticuatro años antes que la Universidad de San Felipe, en Santiago”, como recuerda el doctor René Louvel B. El ruinoso terremoto del 24 de mayo de 1751 y la expulsión de los jesuitas, de 26 de agosto de 1767, sellaron la naciente vida universitaria del sur, que sólo subsistió como Seminario de San Carlos hasta desaparecer, en 1813.
En el siglo XIX, en los albores de la república organizada, reaparecieron algunas actividades de formación jurídica, aunque incipientes y no del todo regulares. A la vera del Instituto Literario, fundado en 1823, y a iniciativa de Pedro Fernández Garfias, profesor del Instituto Nacional de Santiago, y del presbítero José María de Mora del Río, rector del Instituto, se estableció un Curso de Leyes en Concepción, en 1831, sostenido por suscripción pública, que funcionó en el solar que actualmente ocupa el Convento de la Merced, en calle Castellón. Otras iniciativas, siempre vinculadas a la profesión jurídica, emanaron del obispo Diego Antonio de Elizondo y Prado, del intendente Francisco Bulnes Prieto y del rector Vicente Varas de la Barra, en 1845.
En 1865, la Municipalidad de Concepción aprobó una subvención, para que funcionara en el Liceo de Hombres un Curso de Leyes. Este se mantuvo activo por más de sesenta años, en las dependencias del Liceo de Hombres, ubicadas frente al Parque Ecuador. De sus aulas egresaron grandes juristas, que luego recorrieron el país. Entre ellos, el presidente Juan Antonio Ríos y varios de los fundadores y futuros profesores de la Universidad de Concepción. Hacia 1928, por economías, el gobierno central dispuso el cierre del curso. Entonces, la joven universidad lo tomó a su cargo, manteniendo profesores e instalaciones. De ahí que la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Concepción es la continuadora de este gran emprendimiento educativo penquista. Y es por eso que, en estos días, celebra, dignamente, ciento cincuenta años de historia.